12-09-2007, 18:26:31
Vamos a centrar el tema. Las teorías de la conspiración tienen en común la metolodología que las hace inválidas. Eso no quiere decir que sus conclusiones sean automáticamente falsas, pero sí acaba con su confiabilidad. Es lo que pasa con un argumento inválido o una premisa falsa: mediante ellos se puede llegar a conclusiones ya sea verdaderas, ya sea falsas. Por tanto no son confiables. Recuérdese a este respecto ese episodio de los Simpson en que Homer se inventaba chorradas conspiranoicas, hasta que una resulta ser verdad por casualidad. Creo que hay una película con Bruce Willlis con argumento similar.
Esto no quiere decir que las conspiraciones no existan. Por supuesto que existen. Pero no conspiraciones apoyadas en argumentos inválidos y totalmente inverosímiles en tanto complejísimas y contrarias a la forma como realmente funciona el mundo. Sería interesante acordar una serie de criterios para determinar cuándo una hipótesis es una TC. Desde luego, hay indicios que disparan las alarmas:
1) Atribuyen poderes inmensos a agentes ocultos
2) Carecen de evidencia de lo que dicen; cuando se les hace notar, responden que la carencia de evidencia se debe a lo poderosos y efectivos que son los agentes ocultos
3) Usan todo tipo de falacias lógicas.
4) Sus conclusiones están en perfecta sintonía con los fuertes prejuicios políticos e ideológicos del conspiracionista.
5) Se centran en demostrar la imposibilidad de la "versión oficial", a menujdo con abtrusos argumentos pseudotécnicos.
6) Sin embargo, los proponentes de la TC son, casi invariablemente, "outsiders".
7) El consenso de los expertos está contra ellos. Ellos, claro, lo atribuyen a (1)
8) Se fijan en detalles en principio irrelevantes y los amplifican hasta la exageración.
Habrá algunos más.
Sigamos con esto; me sirve mucho para probar ciertas ideas para un artículo.
Esto no quiere decir que las conspiraciones no existan. Por supuesto que existen. Pero no conspiraciones apoyadas en argumentos inválidos y totalmente inverosímiles en tanto complejísimas y contrarias a la forma como realmente funciona el mundo. Sería interesante acordar una serie de criterios para determinar cuándo una hipótesis es una TC. Desde luego, hay indicios que disparan las alarmas:
1) Atribuyen poderes inmensos a agentes ocultos
2) Carecen de evidencia de lo que dicen; cuando se les hace notar, responden que la carencia de evidencia se debe a lo poderosos y efectivos que son los agentes ocultos
3) Usan todo tipo de falacias lógicas.
4) Sus conclusiones están en perfecta sintonía con los fuertes prejuicios políticos e ideológicos del conspiracionista.
5) Se centran en demostrar la imposibilidad de la "versión oficial", a menujdo con abtrusos argumentos pseudotécnicos.
6) Sin embargo, los proponentes de la TC son, casi invariablemente, "outsiders".
7) El consenso de los expertos está contra ellos. Ellos, claro, lo atribuyen a (1)
8) Se fijan en detalles en principio irrelevantes y los amplifican hasta la exageración.
Habrá algunos más.
Sigamos con esto; me sirve mucho para probar ciertas ideas para un artículo.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
