En línea con PPelanduska, Philidor publicó anoche un estudio psico-criminalístico por entregas (¡¡¡27 entregas!!!) sobre "La mochila de la SER", aclarándonos la malvadas y ocultas intenciones de la SER al dar las noticias sobre los atentados y volviendo a la famosa cita del teléfono encontrado en una mochila sin explosionar, noticia que la SER dió a la 1:09 del día 12 de Marzo, minutos antes de que se descubirera la famosa mochila de Vallecas, lo que demostraría que la SER conocía de antemano (desde las 11 de la mañana del mismo día 11) todas las pruebas falsas que irían apareciendo durante las investigaciones.
Llama la atención que entre sus argumentos se repita una y otra vez la misma pauta: ante la duda, sabían algo. Realiza una larga disertación sobre extrañas ocultaciones de datos (la SER no indica en qué estaciones se explosionaron las mochilas), sobre el número de mochilas que debían radiar para después acusar de mentiroso a Acebes (se debía hacer cuadrar el número de mochilas con el intento de atentado de ETA en Baqueira: 12 ó 13), sobre la manipulación del orden de las explosiones de los trenes (aquí no entiendo muy bien a qué se refiere, porque acaba concluyendo que 4x4 -4 trenes y 4 explosiones por tren- son 12)...
Todo muy bien aderezado para acabar concluyendo que, dado que todas las mochilas encontradas en los trenes (13 según él) fueron explosionadas y que el móvil al que se refería la SER no podía, por lo tanto, haberse recuperado (y Gabilondo lo sabía, porque se lo había dicho la responsable del SELUR -creo que dice el SELUR-), la noticia de la 1:09 fue una metida de gamba porque se adelantaron a lo que debía descubrirse unos minutos después: una mochila sin explosionar con un móvil en su interior (además de advertirnos de que el día 12 no podía sospecharse de grupos islamistas, porque no había ninguna pista en ese sentido).
La SER no pudo confundir los datos unas horas después de los atentados (el móvil que vieron Barrero y los TEDAX dentro de una de las mochilas explosionadas por éstos), así que Philidor, tres años y medio después, habrá que pensar que tampoco puede confundir los datos y que el olvido de la mochila que contenía una tartera con la comida de un trabajador (mochila que no fue explosionada), ante la duda, es para cuadrar su numerología (fueron 14 las mochilas sospechosas, y no 13 ni 12, a la que cabría añadir la mochila de Vallecas, que sería la 15) y lo ha ocultado por algún oscuro fin.
Claro, que Philidor tiene la bula especial de ser Peón Negro buscador de la verdad y a él no se le puede achacar ninguna mala intención. Se tratará de un simple error (subsanable en todo caso cambiando convenientemente alguna de las 27 entregas), igual que le ocurrió a otro buscador de la verdad el día 12 de Marzo de 2004 cuando acusó a Carod Rovira de pactar con ETA en Perpiñán dónde debía asesinar a 200 personas.
Llama la atención que entre sus argumentos se repita una y otra vez la misma pauta: ante la duda, sabían algo. Realiza una larga disertación sobre extrañas ocultaciones de datos (la SER no indica en qué estaciones se explosionaron las mochilas), sobre el número de mochilas que debían radiar para después acusar de mentiroso a Acebes (se debía hacer cuadrar el número de mochilas con el intento de atentado de ETA en Baqueira: 12 ó 13), sobre la manipulación del orden de las explosiones de los trenes (aquí no entiendo muy bien a qué se refiere, porque acaba concluyendo que 4x4 -4 trenes y 4 explosiones por tren- son 12)...
Todo muy bien aderezado para acabar concluyendo que, dado que todas las mochilas encontradas en los trenes (13 según él) fueron explosionadas y que el móvil al que se refería la SER no podía, por lo tanto, haberse recuperado (y Gabilondo lo sabía, porque se lo había dicho la responsable del SELUR -creo que dice el SELUR-), la noticia de la 1:09 fue una metida de gamba porque se adelantaron a lo que debía descubrirse unos minutos después: una mochila sin explosionar con un móvil en su interior (además de advertirnos de que el día 12 no podía sospecharse de grupos islamistas, porque no había ninguna pista en ese sentido).
La SER no pudo confundir los datos unas horas después de los atentados (el móvil que vieron Barrero y los TEDAX dentro de una de las mochilas explosionadas por éstos), así que Philidor, tres años y medio después, habrá que pensar que tampoco puede confundir los datos y que el olvido de la mochila que contenía una tartera con la comida de un trabajador (mochila que no fue explosionada), ante la duda, es para cuadrar su numerología (fueron 14 las mochilas sospechosas, y no 13 ni 12, a la que cabría añadir la mochila de Vallecas, que sería la 15) y lo ha ocultado por algún oscuro fin.
Claro, que Philidor tiene la bula especial de ser Peón Negro buscador de la verdad y a él no se le puede achacar ninguna mala intención. Se tratará de un simple error (subsanable en todo caso cambiando convenientemente alguna de las 27 entregas), igual que le ocurrió a otro buscador de la verdad el día 12 de Marzo de 2004 cuando acusó a Carod Rovira de pactar con ETA en Perpiñán dónde debía asesinar a 200 personas.
