25-10-2006, 17:03:12
La situación, que no sigo muy de cerca —todo sea dicho—, me recuerda a una canción de 1962-63 que parodiaba el macarthismo. El personaje de la canción buscaba comunistas por todas partes y los encontraba en políticos, personajes públicos y demás; en una segunda fase, los buscaba en las cosas, incluido el rojo de la bandera de barras y estrellas; y en una tercera fase se puso a buscar dentro de sí mismo. Luis del Pino ha llegado a esta tercera fase: ha pasado de conspiranoico del terrorismo a paranoico con conspiración. Ya cree que todo el mundo les vigila, les espía, les quiere joder o se preocupa siquiera un poquito por sus descabelladas hipótesis, y de hecho ya prepara a su tropa en previsión de inminentes ataques y todo eso. Una pena. Ya no es divertido. Es la caída del imperio romano en versión de bolsillo.
