Gavilán:
Efectivamente la G.C. no tiene (que yo sepa) los medios técnicos de que disponen las unidades de policía científica. Por eso, cuando apenas a 4 meses del atentado hacen aquel registro grabado en vídeo, luego remiten la dinamita de Mina Conchita a la Científica, y así sabemos el follón de marcas equivocadas (goma2eco-ec) que tenían almacenadas en la mina como si fueran caramelos, y que las declaraciones de la fábrica sobre su nivel de exigencia son puro márketing, también extra-judicial, pues no tuvo repercusión jurídica pero sí un par de "lunes de Casimiro" y dos semanas de raca raca con Federico.
Mangeclous:
Isócrates y Tuppence no creo que tengan razón (...)
Lo del primer informe me parece muy claro. Pocos días después, los primeros en lanzar las campanas al vuelo por la "magnífica investigación del Ministerio de Acebes" fueron precisamente LD y EL MUNDO, quienes publicaron noticias sobre su gran eficacia.
Al laboratorio no se le pide un informe exhaustivo para la falsa polémica posterior, sino que es la policía quién necesita saber en qué dirección mirar. Para eso, para los agentes de calle e investigación terrorista, lo que necesitaban saber era si se trataba o no de dinamita u otra cosa (la marca era imposible de determinar químicamente, como se ha visto después), y el laboratorio confirma que sí, que son componentes genéricos de las dinamitas.
La -también falsa- polémica sobre la declaración ("nadie me lo preguntó") es bien real, porque a nadie le interesaba saber componentes de los que no han oído hablar en su vida, y (hay que situarse en el momento) lo fundamental era saber el tipo de explosivo: dinamita.
Es mucho más tarde cuando, ya en el juicio y por el montaje mediático, los defensores de los terroristas intentan sin éxito polemizar sobre ello (sin éxito jurídico, pero con millonarias ventas de periódicos, claro).
Isócrates:
Sin entrar en química, que desconozco, el informe no era ni estaba pedido por las futuras defensas de los islamistas, sino por Interior para determinar una dirección investigativa.
Efectivamente la G.C. no tiene (que yo sepa) los medios técnicos de que disponen las unidades de policía científica. Por eso, cuando apenas a 4 meses del atentado hacen aquel registro grabado en vídeo, luego remiten la dinamita de Mina Conchita a la Científica, y así sabemos el follón de marcas equivocadas (goma2eco-ec) que tenían almacenadas en la mina como si fueran caramelos, y que las declaraciones de la fábrica sobre su nivel de exigencia son puro márketing, también extra-judicial, pues no tuvo repercusión jurídica pero sí un par de "lunes de Casimiro" y dos semanas de raca raca con Federico.
Mangeclous:
Isócrates y Tuppence no creo que tengan razón (...)
Lo del primer informe me parece muy claro. Pocos días después, los primeros en lanzar las campanas al vuelo por la "magnífica investigación del Ministerio de Acebes" fueron precisamente LD y EL MUNDO, quienes publicaron noticias sobre su gran eficacia.
Al laboratorio no se le pide un informe exhaustivo para la falsa polémica posterior, sino que es la policía quién necesita saber en qué dirección mirar. Para eso, para los agentes de calle e investigación terrorista, lo que necesitaban saber era si se trataba o no de dinamita u otra cosa (la marca era imposible de determinar químicamente, como se ha visto después), y el laboratorio confirma que sí, que son componentes genéricos de las dinamitas.
La -también falsa- polémica sobre la declaración ("nadie me lo preguntó") es bien real, porque a nadie le interesaba saber componentes de los que no han oído hablar en su vida, y (hay que situarse en el momento) lo fundamental era saber el tipo de explosivo: dinamita.
Es mucho más tarde cuando, ya en el juicio y por el montaje mediático, los defensores de los terroristas intentan sin éxito polemizar sobre ello (sin éxito jurídico, pero con millonarias ventas de periódicos, claro).
Isócrates:
Sin entrar en química, que desconozco, el informe no era ni estaba pedido por las futuras defensas de los islamistas, sino por Interior para determinar una dirección investigativa.
