26-10-2007, 14:35:40
(This post was last modified: 26-10-2007, 14:45:16 by morenohijazo.)
¡Qué hombre más caradura!
Lo más grave es que, por si fuera poco lo anterior, el informe demuestra que a mediodía del 12-M la tarjeta de la mochila de Vallecas estaba introducida en un teléfono de la marca Nokia, que nada tiene que ver con el teléfono Trium de la mochila de Vallecas.
Pero, bueno, no iba yo a eso.
Todos sabemos que a los conspiracionistas les gustan las pseudoestadísticas y las pseudo probabilidades, pero lo de este pseudoingeniero es de pseudopremio.
A los 13 años yo ya sabía que para calcular la probabilidad de un suceso hay que dividir casos favorables por posibles, pero los sucesos tienen que ser generados al azar y la probabilidad de obtener uno y otro debe ser independiente uno de otro. Si están ligadas, no se puede aplicar las fórmulas de probabilidad. Y punto
En este caso, si compras siete tarjetas de un grupo de 200, el dependiente no las irá eligiendo al azar, sino que elegirá un grupo de sierte seguramente correlativas. Que posblemente sean las que tenga más a mano. También, al entrar, por lo mismo, posiblemente las vaya almacenando por orden de legada, también correlativamente.
Puesto que le gustan los elemplos oligofrénicos, vamos con uno. o es exacto, pero se parece más a la probabilidad de que se vendan las siete tarjetas correlativas que el ejemplo que daba Del Pino
Con las tarjetas igual. Si damos lo demás por bueno, y con del Pino eso es un ejercicio de irresponsabilidad, la probabilidad de que un vendedor venda siete tarjetas determinadas de un stock de 200 no es aleatoria.Puede vender las más recientes porque están las últimas en el cajón. O las más antiguas para quitárselas de encima...
Y, luego, aún suponiendo que le diera igual una que otra, lo lógico es que las sacase correlativamente, en orden similar o inverso al de su llegada.
Y por tercera vez, habría que comprobar si ese no era su proveedor habitual, porqué compró ahí, si ls adquirió más caras, si el probveedor habitual o anotaba los datos de lo que vendía, en fin, todas y cada una de las afirmaciones de nuestro peculiar Juan de Timoneda "El patrañuelo".
Lo más grave es que, por si fuera poco lo anterior, el informe demuestra que a mediodía del 12-M la tarjeta de la mochila de Vallecas estaba introducida en un teléfono de la marca Nokia, que nada tiene que ver con el teléfono Trium de la mochila de Vallecas.
Quote:En concreto, esos datos aportados por Amena demuestran (en el folio 80.091) que a las 14:06 del 12-M alguien consultó la base de datos de Amena y, en ese momento, la tarjeta telefónica de la mochila de Vallecas (de número 652282963) estaba introducida en un teléfono móvil con número de serie (IMEI) 350894105892010, el cual se encontraba encendido bajo la cobertura de un repetidor que no es el de Morata de Tajuña. Ese IMEI corresponde a un teléfono de la marca Nokia, siendo distinto, por tanto, del Mitsubishi Trium de la mochila de Vallecas.Corríjanme si me equivoco, poruqe yo con esto de los teléfonos me hago unos líos que pa qué, pero ese "alguien" debió ser alguien que estaba llevando a cabo la investigación pertinente para llegar a enconrar los dueños de la mochila con su bomba, y, supongo yo, tras asegurarse de que no se perdía ningún dato, como dice inquietud, para lo que tuvo tiempo suficiente y de sobra encendió el móvil con inetnción imagino, de aclarar algún punto de la investigación.
Pero, bueno, no iba yo a eso.
Quote:Esta coincidencia es completamente inverosímil. Para ver hasta qué punto, basta con recurrir a la Ley de Probabilidades. Al locutorio de Zougham llegaron 200 tarjetas: 30 de ellas (como máximo) correspondían al pedido milagroso de Uritel, mientras que las otras 170 fueron adquiridas al proveedor habitual de Sindhu. Hagamos el siguiente experimento: metamos las 200 tarjetas en una bolsa y saquemos 7 tarjetas al azar (las siete tarjetas de Morata). En esas condiciones, la probabilidad de que esas 7 tarjetas extraídas al azar pertenezcan, todas ellas, a las 30 de Uritel es de... menos de uno entre un millón.Vamos a suponer que todo lo demás sea cierto y nos vamos a centrar en el absurdo cálculo de probabilidades que se inventa éste.
Todos sabemos que a los conspiracionistas les gustan las pseudoestadísticas y las pseudo probabilidades, pero lo de este pseudoingeniero es de pseudopremio.
A los 13 años yo ya sabía que para calcular la probabilidad de un suceso hay que dividir casos favorables por posibles, pero los sucesos tienen que ser generados al azar y la probabilidad de obtener uno y otro debe ser independiente uno de otro. Si están ligadas, no se puede aplicar las fórmulas de probabilidad. Y punto
En este caso, si compras siete tarjetas de un grupo de 200, el dependiente no las irá eligiendo al azar, sino que elegirá un grupo de sierte seguramente correlativas. Que posblemente sean las que tenga más a mano. También, al entrar, por lo mismo, posiblemente las vaya almacenando por orden de legada, también correlativamente.
Puesto que le gustan los elemplos oligofrénicos, vamos con uno. o es exacto, pero se parece más a la probabilidad de que se vendan las siete tarjetas correlativas que el ejemplo que daba Del Pino
Quote:Los dos hermanos Muñoz Carabas participan en una clase de facultad de 200 alumnos. Se va a elegir delegado y subdelegado, y como nadie es voluntario, el profesor dice:Es evidente que no. Los sucesos no son independientes, puesto que el primer elegido determina el segundo. La verdadera probabilidad ronda el 1/200.
-Bien, ante la ausencia de víctimas propiciatorias, elegiré un alumno al azar. Ese alumno y el siguiente serán delegado y subdelegado, respectivamente.
La fortuna, o su ausencia, hacen que toque a Abdón Muñoz Carabas delegado, y consiguientemente, Pedro Muñoz, su hermano, es subdelegado.
A<la salida, Abdón, que es peón negro y ha refrescado sus conocimientos de estadística con Luis del pino, dice.
-¡Qué mala suerte! Sólo teníamos una probabilidad de salir los dos elegidos entre cuarenta mil ¡y nos ha tocado!
Con las tarjetas igual. Si damos lo demás por bueno, y con del Pino eso es un ejercicio de irresponsabilidad, la probabilidad de que un vendedor venda siete tarjetas determinadas de un stock de 200 no es aleatoria.Puede vender las más recientes porque están las últimas en el cajón. O las más antiguas para quitárselas de encima...
Y, luego, aún suponiendo que le diera igual una que otra, lo lógico es que las sacase correlativamente, en orden similar o inverso al de su llegada.
Y por tercera vez, habría que comprobar si ese no era su proveedor habitual, porqué compró ahí, si ls adquirió más caras, si el probveedor habitual o anotaba los datos de lo que vendía, en fin, todas y cada una de las afirmaciones de nuestro peculiar Juan de Timoneda "El patrañuelo".
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
