04-11-2007, 16:39:12
(This post was last modified: 04-11-2007, 19:27:29 by morenohijazo.)
Sí. Es mucho más listo Pedro Jota, que en su carta de hoy en "El Mundo", transcrita por Quinta Enmienda aquí http://foro.desiertoslejanos.com/viewtop...117#p41117 finge una distancia desapasinada y dice qeu ha sido una sentencia "salomónica", habla de un empate en la sentencia, etc, etc.. pero sin hacer tanto el ridículo como Del Pino. Son diferentes maneras de arengar a sus huestes para que no se sientan tan derrotados, y poder seguir exprimiendo la vaca.
Incluso, y es un matiz que tiene su importancia, insiste una y otra vez en que la absolución de "Egipcio" (como inductor o cabeza directora, que no como terrorista, no lo olvidemos) es contemplada por la prensa internacional como señal de que no se sabe todo sobre la autoría, como si se desinflase la tesis islamistas, cuando de ninguna manera es así.
Por el contrario, basta leer cualquier periódico importante inglés, francés, y sobre todo norteamericano para darse cuenta de que el sentimiento que provoca dicha absolución no es de perplejidad porque no se conozcan los autores, sino de sorpresa porque se conocen demasiado bien los autores y se haya medio absuelto a uno de ellos; de incredulidad porque la justicia española no haya sido más dura, porque todos los periódicos dan por hecho que las pruebas son abrumadoras; y, en el caso de EEUU, hay un cierto matiz de indignación pro que piensan que con aliados como nosotros no irán muy lejos en la lucha contra el integrismo islámico.
Ya lo he dicho alguna vez, pero pienso que en el Tribunal también ha pesado el no desear que una condena rigurosa fuera luego en parte desautorizada por el Supremo, como fue el caso de Abu Dahdah, que nos recuerdan continuamente los defensores de terroristas que se dejan caer de aquí para allá de vez en cuando. Quizás hayan preferido en este caso que si alguien les enmienda la plana, sea en el sentido opuesto.
Dicho ésto (que no traduce mi opinón sino la de algunos comentarios leídos) yo estoy orgulloso de que la justicia de este país considere que un culpable sólo debe ser castigado si se demuestra que lo es sin ninguna duda. Evidentemente, si mi hijo hubiera muerto allí yo no estaría de acuerdo, así que animo a Dª Pilar Manjón y resto de las víctimas a presentar el caso ante el Supremo, cuya decisión bien puede ser la de que sí ha habido pruebas suficientes para condenar a El Egipcio y los demás.
Exceptuando ese pequeño regusto de no haber podido contentar a las víctimas del todo, la Sentencia, como dice Alvarosa (peón ultracatólico, pero no por ello es tonto) ha supuesto una paliza definitiva a las teorías de la Conspiración, y por mucho que ahora se las den de triunfadores porque a un terrorista convicto como El Egipcio no se le haya podido acusar de organizador de estos atentados, parco consuelo es para quienes bien poco hace declaraban muerta varias veces al día la tesis de los islamistas como culpables de los atentados
Incluso, y es un matiz que tiene su importancia, insiste una y otra vez en que la absolución de "Egipcio" (como inductor o cabeza directora, que no como terrorista, no lo olvidemos) es contemplada por la prensa internacional como señal de que no se sabe todo sobre la autoría, como si se desinflase la tesis islamistas, cuando de ninguna manera es así.
Por el contrario, basta leer cualquier periódico importante inglés, francés, y sobre todo norteamericano para darse cuenta de que el sentimiento que provoca dicha absolución no es de perplejidad porque no se conozcan los autores, sino de sorpresa porque se conocen demasiado bien los autores y se haya medio absuelto a uno de ellos; de incredulidad porque la justicia española no haya sido más dura, porque todos los periódicos dan por hecho que las pruebas son abrumadoras; y, en el caso de EEUU, hay un cierto matiz de indignación pro que piensan que con aliados como nosotros no irán muy lejos en la lucha contra el integrismo islámico.
Ya lo he dicho alguna vez, pero pienso que en el Tribunal también ha pesado el no desear que una condena rigurosa fuera luego en parte desautorizada por el Supremo, como fue el caso de Abu Dahdah, que nos recuerdan continuamente los defensores de terroristas que se dejan caer de aquí para allá de vez en cuando. Quizás hayan preferido en este caso que si alguien les enmienda la plana, sea en el sentido opuesto.
Dicho ésto (que no traduce mi opinón sino la de algunos comentarios leídos) yo estoy orgulloso de que la justicia de este país considere que un culpable sólo debe ser castigado si se demuestra que lo es sin ninguna duda. Evidentemente, si mi hijo hubiera muerto allí yo no estaría de acuerdo, así que animo a Dª Pilar Manjón y resto de las víctimas a presentar el caso ante el Supremo, cuya decisión bien puede ser la de que sí ha habido pruebas suficientes para condenar a El Egipcio y los demás.
Exceptuando ese pequeño regusto de no haber podido contentar a las víctimas del todo, la Sentencia, como dice Alvarosa (peón ultracatólico, pero no por ello es tonto) ha supuesto una paliza definitiva a las teorías de la Conspiración, y por mucho que ahora se las den de triunfadores porque a un terrorista convicto como El Egipcio no se le haya podido acusar de organizador de estos atentados, parco consuelo es para quienes bien poco hace declaraban muerta varias veces al día la tesis de los islamistas como culpables de los atentados
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
