SEGUNDO EXTRACTO:
(Este traerá tela, porque ya aviso que no esta acabado... tiene una CONTINUACIÓN)
HISTORIA DE UN MOVIMIENTO ASOCIATIVO: Peones Negros.
"The Smoker es un hombre hecho a sí mismo, con una exitosa y dilatada experiencia empresarial, que abandonó tras la crisis económica del 92 para establecer como primera prioridad la familia. Es un pionero de la conciliación. Un hombre inquieto, que supo abrir mercados en Estados Unidos, recorriendo con un camión y sus máquinas, casi todos los estados de la primera potencia. Aquello le sirvió para entrar en contacto con Internet cuando sólo era una red que corría por los campus, antes de que en España recalara lo que dio en llamarse la autopista de la comunicación. Es un hombre corriente, con una notable carga potencial de actividad y participación que se pondrá en marcha a raíz del atentado del 11-M. La masacre le impacta, como a toda la nación. Se pasa tres días llorando. Y le provoca escándalo que las sedes del PP sean acosadas durante el 13 de marzo de 2004, la que debería haber sido, por imperativo legal, una jornada de reflexión. Percibe en aquella jornada de agitación una agresión a las reglas del juego democráticas. Hay interventores del PP que no pueden acudir en tiempo a los colegios electorales, porque han pasado la noche, rodeados, secuestrados, en sus sedes.
Desde el 11-M está desazonado; ningún partido político encauza ese malestar. Tras leer los estatutos de todos ellos, llega a la conclusión que son estructuras del pasado y que su funcionamiento no es honesto, y también que la gente está dispuesta a aceptar una situación que a él le incomoda. A través de internet busca afinidad; contactar con gente que tenga la misma sensación de indignación. Es lector habitual de foros liberales y de Libertaddigital y ahí descubre el blog de Luis del Pino y llega a la conclusión de que es la chispa que puede hacer saltar a la sociedad. Para él, ha llegado el momento de hacer algo, de no quedarse en casa quieto, en su privacidad.
Ha pasado más de un año de la masacre y en el ambiente hay caldo de cultivo reclamando movilización; voces que llaman al activismo; algo inusual en la derecha sociológica española. De repente se extiende una sensación nueva: hay mucha gente que piensa igual y está en casa esperando sólo a ser convocada. Internet es el cauce por el que se descubren unos a otros, una especie de comunión internáutica, que genera la suficiente energía para que The Smoker decida dar el paso.
Es la AVT, con Francisco José Alcaraz, la que cataliza ese ambiente invertebrado que ha alcanzado masa crítica. The Smoker asiste a la manifestación que se recuerda por los incidentes con Bono, que llevan a la detención ilegal de dos militantes del PP. Allí se conocen físicamente los que coinciden en la Red: Zapatazo, Monclovitas, Grupo Risa... Cada vez ven menos claro lo que les han dicho en su juventud: hay que dejar la política para los políticos. Están convencidos de que, a nivel moral, no podían tragar más porquería: hay que hacer algo, aunque sea utópico, aunque no sirva para nada. La Comisión de Investigación del 11-M les enerva. El día que Zapatero anuncia en el Congreso la negociación con ETA, en el que somete a votación la oferta de diálogo, se organiza de manera, urgente e improvisada, una manifestación ante la sede la soberanía popular, a la que acude The Smoker. La pone en marcha Alejandro Campoy, quien unos días antes, en una visita al Congreso, ha echado mercromina –metáfora de la sangre de las víctimas- en el escaño del presidente del Gobierno. Alejandro Campoy terminará siendo peón negro del grupo de Toledo.
Tras la manifestación, quedan para repartir panfletos en Recoletos. Smoker lo viene haciendo cada miércoles y se le irá uniendo gente. Aunque parece un personaje salido de las películas de Frank Capra, él recuerda la escena de Forrest Gum, en la que el protagonista se pone a correr y se encuentra con que la gente le sigue. Empiezan pocos: Juan Ma, Redebre; Javier, "el maqui"; el Valenciá, coordinador de peones negros de Alcalá, Luis, maquinista, y Smoker. Ellos mismos redactan e imprimen sus folletos. El grupo siempre se autofinanciará.
Luis del Pino, en propiedad, poco tiene que ver con el nacimiento de Peones negros. Nunca da la orden, ni tan siquiera lo insinúa. Son otros los que, a través de su blog, se organizan porque tienen los días del 11 al 14 de marzo de 2004 grabados a fuego en el alma, pues habían visto morir a sus compatriotas, y además como se utiliza la masacre por los dos grandes partidos, pues la misma aberración moral entrañaba el silogismo ‘si ha sido ETA gana el PP’ que el de ‘si han sido los islamistas triunfa el PSOE’. Aquellos días se recuerdan como un tiempo de indefensión, como un abuso de la domesticación a la que han sido conducidos los ciudadanos corrientes. Smoker monta su propia web, 11Mfondodocumental, un archivo, ficheros sin opinión, donde se irá agrupando toda la documentación sobre el 11-M, incluido el sumario. En un primer momento, es expulsado del blog del Luis del Pino, baneado, porque en fondodocumental hay fotos, aunque no morbosas, sino relevantes para la investigación. El gurú teme que el objetivo de Smoker sea que cierren el blog –algunos participantes ponen enlaces a las fotos-, porque así se había hecho con una en el que se habían colgado las que había vendido uno del Samur.
Las relaciones empiezan mal. De fondo, hay un punto de desencuentro que luego pasará factura, porque es insalvable. Mientras la lucha de Smoker es altruísta, en la de Luis del Pino hay un componente mercantil, todo lo legítimo o ilegítimo que se quiera. En el blog de Luis del Pino hay un rechazo al veto a Smoker y éste aborta la rebelión volviendo al redil, pero montando su propio foro en fondodocumental. Todavía no existen peones negros. Surgen quince días antes de la manifestación del 20 de junio de 2006, de la AVT, que transcurrió por Príncipe de Vergara. Ziriaco, un internauta, propone que la investigación del 11-M se haga rebovinando hacia atrás, como una partida de ajedrez, en la que abrieron las blancas, y toca ahora a las negras jugar. “La partida entre las blancas, que fueron las primeras en mover ficha, y las negras, que sin prisa pero sin pausa acabaremos descubriendo la verdad. Caiga quien caiga”. Ese símil ajedrecístico tendrá efectos demoledores en las mentalidades, porque generará una dialéctica amigo-enemigo, una mentalidad de grupo cerrado en el que cualquiera que no esté de acuerdo será ‘blanca’, o sea, enemigo. La imagen, un punto vejatoria del peón negro, que se enarbola con orgullo, sugiere la condición de gentes normales, sencillas, de sus miembros. A la citada manifestación de la AVT, con la que han contactado a través de Marigüetes, una valenciana de un dinamismo arrollador, capaz de movilizar varios autobuses para cualquier convocatoria, ya acuden con una bandera con el peón negro impreso. Reparten folletos sobre el 11-M. La finalidad es exigir que los poderes públicos investiguen a fondo, sin buscar ventaja política. No es la única postura, desde luego, en peones negros. Hay otra de un sectarismo creciente que no admite discusión ni entiende de matices..."
(Este traerá tela, porque ya aviso que no esta acabado... tiene una CONTINUACIÓN)
HISTORIA DE UN MOVIMIENTO ASOCIATIVO: Peones Negros.
"The Smoker es un hombre hecho a sí mismo, con una exitosa y dilatada experiencia empresarial, que abandonó tras la crisis económica del 92 para establecer como primera prioridad la familia. Es un pionero de la conciliación. Un hombre inquieto, que supo abrir mercados en Estados Unidos, recorriendo con un camión y sus máquinas, casi todos los estados de la primera potencia. Aquello le sirvió para entrar en contacto con Internet cuando sólo era una red que corría por los campus, antes de que en España recalara lo que dio en llamarse la autopista de la comunicación. Es un hombre corriente, con una notable carga potencial de actividad y participación que se pondrá en marcha a raíz del atentado del 11-M. La masacre le impacta, como a toda la nación. Se pasa tres días llorando. Y le provoca escándalo que las sedes del PP sean acosadas durante el 13 de marzo de 2004, la que debería haber sido, por imperativo legal, una jornada de reflexión. Percibe en aquella jornada de agitación una agresión a las reglas del juego democráticas. Hay interventores del PP que no pueden acudir en tiempo a los colegios electorales, porque han pasado la noche, rodeados, secuestrados, en sus sedes.
Desde el 11-M está desazonado; ningún partido político encauza ese malestar. Tras leer los estatutos de todos ellos, llega a la conclusión que son estructuras del pasado y que su funcionamiento no es honesto, y también que la gente está dispuesta a aceptar una situación que a él le incomoda. A través de internet busca afinidad; contactar con gente que tenga la misma sensación de indignación. Es lector habitual de foros liberales y de Libertaddigital y ahí descubre el blog de Luis del Pino y llega a la conclusión de que es la chispa que puede hacer saltar a la sociedad. Para él, ha llegado el momento de hacer algo, de no quedarse en casa quieto, en su privacidad.
Ha pasado más de un año de la masacre y en el ambiente hay caldo de cultivo reclamando movilización; voces que llaman al activismo; algo inusual en la derecha sociológica española. De repente se extiende una sensación nueva: hay mucha gente que piensa igual y está en casa esperando sólo a ser convocada. Internet es el cauce por el que se descubren unos a otros, una especie de comunión internáutica, que genera la suficiente energía para que The Smoker decida dar el paso.
Es la AVT, con Francisco José Alcaraz, la que cataliza ese ambiente invertebrado que ha alcanzado masa crítica. The Smoker asiste a la manifestación que se recuerda por los incidentes con Bono, que llevan a la detención ilegal de dos militantes del PP. Allí se conocen físicamente los que coinciden en la Red: Zapatazo, Monclovitas, Grupo Risa... Cada vez ven menos claro lo que les han dicho en su juventud: hay que dejar la política para los políticos. Están convencidos de que, a nivel moral, no podían tragar más porquería: hay que hacer algo, aunque sea utópico, aunque no sirva para nada. La Comisión de Investigación del 11-M les enerva. El día que Zapatero anuncia en el Congreso la negociación con ETA, en el que somete a votación la oferta de diálogo, se organiza de manera, urgente e improvisada, una manifestación ante la sede la soberanía popular, a la que acude The Smoker. La pone en marcha Alejandro Campoy, quien unos días antes, en una visita al Congreso, ha echado mercromina –metáfora de la sangre de las víctimas- en el escaño del presidente del Gobierno. Alejandro Campoy terminará siendo peón negro del grupo de Toledo.
Tras la manifestación, quedan para repartir panfletos en Recoletos. Smoker lo viene haciendo cada miércoles y se le irá uniendo gente. Aunque parece un personaje salido de las películas de Frank Capra, él recuerda la escena de Forrest Gum, en la que el protagonista se pone a correr y se encuentra con que la gente le sigue. Empiezan pocos: Juan Ma, Redebre; Javier, "el maqui"; el Valenciá, coordinador de peones negros de Alcalá, Luis, maquinista, y Smoker. Ellos mismos redactan e imprimen sus folletos. El grupo siempre se autofinanciará.
Luis del Pino, en propiedad, poco tiene que ver con el nacimiento de Peones negros. Nunca da la orden, ni tan siquiera lo insinúa. Son otros los que, a través de su blog, se organizan porque tienen los días del 11 al 14 de marzo de 2004 grabados a fuego en el alma, pues habían visto morir a sus compatriotas, y además como se utiliza la masacre por los dos grandes partidos, pues la misma aberración moral entrañaba el silogismo ‘si ha sido ETA gana el PP’ que el de ‘si han sido los islamistas triunfa el PSOE’. Aquellos días se recuerdan como un tiempo de indefensión, como un abuso de la domesticación a la que han sido conducidos los ciudadanos corrientes. Smoker monta su propia web, 11Mfondodocumental, un archivo, ficheros sin opinión, donde se irá agrupando toda la documentación sobre el 11-M, incluido el sumario. En un primer momento, es expulsado del blog del Luis del Pino, baneado, porque en fondodocumental hay fotos, aunque no morbosas, sino relevantes para la investigación. El gurú teme que el objetivo de Smoker sea que cierren el blog –algunos participantes ponen enlaces a las fotos-, porque así se había hecho con una en el que se habían colgado las que había vendido uno del Samur.
Las relaciones empiezan mal. De fondo, hay un punto de desencuentro que luego pasará factura, porque es insalvable. Mientras la lucha de Smoker es altruísta, en la de Luis del Pino hay un componente mercantil, todo lo legítimo o ilegítimo que se quiera. En el blog de Luis del Pino hay un rechazo al veto a Smoker y éste aborta la rebelión volviendo al redil, pero montando su propio foro en fondodocumental. Todavía no existen peones negros. Surgen quince días antes de la manifestación del 20 de junio de 2006, de la AVT, que transcurrió por Príncipe de Vergara. Ziriaco, un internauta, propone que la investigación del 11-M se haga rebovinando hacia atrás, como una partida de ajedrez, en la que abrieron las blancas, y toca ahora a las negras jugar. “La partida entre las blancas, que fueron las primeras en mover ficha, y las negras, que sin prisa pero sin pausa acabaremos descubriendo la verdad. Caiga quien caiga”. Ese símil ajedrecístico tendrá efectos demoledores en las mentalidades, porque generará una dialéctica amigo-enemigo, una mentalidad de grupo cerrado en el que cualquiera que no esté de acuerdo será ‘blanca’, o sea, enemigo. La imagen, un punto vejatoria del peón negro, que se enarbola con orgullo, sugiere la condición de gentes normales, sencillas, de sus miembros. A la citada manifestación de la AVT, con la que han contactado a través de Marigüetes, una valenciana de un dinamismo arrollador, capaz de movilizar varios autobuses para cualquier convocatoria, ya acuden con una bandera con el peón negro impreso. Reparten folletos sobre el 11-M. La finalidad es exigir que los poderes públicos investiguen a fondo, sin buscar ventaja política. No es la única postura, desde luego, en peones negros. Hay otra de un sectarismo creciente que no admite discusión ni entiende de matices..."
