¿Una polémica literaria? Pues me apunto.
Yo tampoco he podido nunca con Tolkien. De El hobbit creo que no me leí más de cincuenta páginas. Con El señor de los anillos, en dos intentos, llegué a las cuatrocientas, pero naufragué entre bostezos. Si te encandilan ese tipo de historias, se podrá leer de un tirón, porque las peripecias que se narran te absorben, pero si no te tiran mucho y empiezas a fijarte en otras cosas (la caracterización de los personajes, su sicología, el estilo, etc), entonces Tolkien no sale airoso, precisamente. Digamos que (precaución, lector: frase polémica a la derecha) como escritor es muy poquita cosa. Su estilo, por ejemplo, es planísimo; leerlo es como recorrer a pie las Grandes Llanuras: páginas y páginas con el mismo tipo de prosa narrativa, sin la menor variación estilística.
Hala, ya está.
Yo tampoco he podido nunca con Tolkien. De El hobbit creo que no me leí más de cincuenta páginas. Con El señor de los anillos, en dos intentos, llegué a las cuatrocientas, pero naufragué entre bostezos. Si te encandilan ese tipo de historias, se podrá leer de un tirón, porque las peripecias que se narran te absorben, pero si no te tiran mucho y empiezas a fijarte en otras cosas (la caracterización de los personajes, su sicología, el estilo, etc), entonces Tolkien no sale airoso, precisamente. Digamos que (precaución, lector: frase polémica a la derecha) como escritor es muy poquita cosa. Su estilo, por ejemplo, es planísimo; leerlo es como recorrer a pie las Grandes Llanuras: páginas y páginas con el mismo tipo de prosa narrativa, sin la menor variación estilística.
Hala, ya está.
