Lo de El Mundo es de traca.
En su editorial de hoy, respecto a las nuevas investigaciones de Del Olmo, escribe:
Pero lo lacerante hasta decir basta, lo repugnante y despreciable es que el editorial aproveche una vez más para dar cera a Del Olmo: "No cabe ser muy optimista a la luz de la pasiva actitud mantenida por Del Olmo durante la instrucción del sumario principal". ¿Pero qué es esto? El Mundo informa ("revela", como les encanta decir con autobombo de colegio) de las actuaciones de Del Olmo, que, en sí mismas demuestran que no se está quieto ni cruzado de brazos; utiliza estas actuaciones par echarse flores y escupir a los demás y, aun así, se permite vilipendiar a Del Olmo acusándole de pasividad. ¡Pero si es precisamente su falta de pasividad la que le permite a El Mundo excretar esta bazofia! Para flipar.
En su editorial de hoy, respecto a las nuevas investigaciones de Del Olmo, escribe:
Quote:Se pongan como se pongan algunos el 11-M no es un caso cerradoAh, la capacidad de este periódico para retorcer las cosas es sublime. La noticia, que no hace sino confirmar que aquí nadie daba carpetazo y que la justicia sigue haciendo su trabajo, amén de descartar una vez más oscuras tramas conspiracionistas, pues insiste en lo ya obvio (islamistas), se convierte, en manos de El Mundo, poco menos que en un aval a su postura. "Todo ello demuestra que el sumario del 11-M se cerró sin resolver importantes enigmas". No, queridos, enigmas no. Datos desconocidos que se investigan en la medida y al ritmo de las posibilidades. Y corrobora la actitud de Rajoy y confirma la "frivolidad" de los demás (las blancas, suponemos). Salvo la Vanguardia, creo, que tituló "11-M: caso cerrado" de manera, ciertamente, un tanto precipitada, nadie ha dicho que el 11-M sea tal cosa. Para empezar, porque el propio del Olmo seguía y sigue instruyendo diligencias. Pero eso no es ninguna confirmación de las tesis de El Mundo. Las nuevas diligencias se alejan más y más de los delirios pedrojotescos.
EL MUNDO revela hoy que el juez Del Olmo sigue investigando nuevas pistas para intentar esclarecer algo tan esencial y hoy por hoy desconocido como quién montó las bombas con móviles que estallaron en los trenes del 11-M.
El juez de la Audiencia Nacional viajará a Marruecos dentro de pocos días a tomar el ADN a Saad Huseini, un islamista preso, vinculado al último atentado de Casablanca, que residió en España. La peculiaridad de Huseini es que es licenciado en Ciencias Químicas y que estudió para el doctorado en la Universidad de Valencia.
Las autoridades marroquíes sospechan que Huseini diseñó y construyó bombas en diversas acciones terroristas en ese país. A ello se suma que varios miembros del comando de Leganés visitaron Valencia -donde vivía Huseini- antes de la masacre del 11-M, por lo que Del Olmo cree que existe la posibilidad de que este islamista tuviera un importante papel en el montaje de las bombas en Morata de Tajuña. Son datos meramente circunstanciales, pero el instructor no descarta que suene la flauta por casualidad.
De hecho, uno de los misterios del sumario matriz es la identidad de quiénes estaban en la casa de Morata en esos seis días anteriores al atentado, cuando El Chino impidió a su primo y a otras personas cercanas que se acercaran al recinto.
Del Olmo pretende interrogar además a un islamista preso en Marruecos, llamado Abdelilah Hriz, cuyo ADN se encontró en el piso de Leganés y la casa de Morata de Tajuña.
Todo ello demuestra que el sumario del 11-M se cerró sin resolver importantes enigmas, entre otras razones porque ninguno de los muertos de Leganés o de los condenados por Bermúdez tenían conocimientos técnicos suficientes para diseñar y montar las bombas.
Como dijimos tras conocer la sentencia de la Audiencia Nacional, hemos llegado sólo al fin del principio en el empeño por esclarecer la masacre en la que perdieron la vida 192 personas y que probablemente cambió el resultado de las elecciones de 2004.
Lo que publicamos hoy corrobora la correcta actitud de Mariano Rajoy al pedir, tras conocer el fallo, que la Justicia siguiera investigando. Y confirma también la frivolidad de los políticos -incluido el propio alcalde de Madrid- y los medios de comunicación que se precipitaron a dar por cerrado el caso cuando la propia sentencia dejaba abierta la incógnita de los autores intelectuales al absolver a los tres acusados de organizar la masacre.
La cuestión es ahora si hay realmente una voluntad de investigar a fondo o de sólo cubrir el expediente de la pieza separada abierta por si aparecían nuevos datos durante el juicio. No cabe ser muy optimista a la luz de la pasiva actitud mantenida por Del Olmo durante la instrucción del sumario principal. Y menos cuando se tiene constancia de que este magistrado sigue ejerciendo en la Audiencia Nacional porque no ha logrado una plaza en Murcia, donde se quería ir a vivir.
Pero lo lacerante hasta decir basta, lo repugnante y despreciable es que el editorial aproveche una vez más para dar cera a Del Olmo: "No cabe ser muy optimista a la luz de la pasiva actitud mantenida por Del Olmo durante la instrucción del sumario principal". ¿Pero qué es esto? El Mundo informa ("revela", como les encanta decir con autobombo de colegio) de las actuaciones de Del Olmo, que, en sí mismas demuestran que no se está quieto ni cruzado de brazos; utiliza estas actuaciones par echarse flores y escupir a los demás y, aun así, se permite vilipendiar a Del Olmo acusándole de pasividad. ¡Pero si es precisamente su falta de pasividad la que le permite a El Mundo excretar esta bazofia! Para flipar.
