26-02-2008, 13:36:07
Me parece muy interesante todo lo que decís, pero aun a riesgo de resultar machacón, porque ya se ha dicho muchas veces, no hay que olvidarse de dos rasgos psicológicos básicos de los dos mentores de la conspiranoia (PJ y FJL; los demás son comparsas a los que estos dos les han dado cancha): la vanidad y la arrogancia.
A la misma hora en que Acebes daba la rueda de prensa en la que se anunciaban las primeras detenciones, el titular de Libertad Digital era, más o menos (escribo de memoria): "La hipótesis islamista, una maniobra de PRISA y el PSOE para impedir la mayoría absoluta del P.P.".
Como todos sabemos, esa mañana El Mundo había publicado la entrevista a Rajoy en la que el canditado popular decía que no le cabía ninguna duda de que había sido E.T.A. Las palabras eran de Rajoy, pero el llevarlo a portada con grandes titulares fue decisión de P.J.
Es decir, que ambos se habían implicado a fondo defendiendo la autoría de E.T.A. Cuando una persona normal tiene una metedura de pata de este calibre, o se reconoce humildemente (pero nuestros héroes no están hechos de esa pasta); o se intenta ocultar silbando y mirando para otro lado (que es lo que hace (hacemos) la mayoría). Pero ellos no son simples mortales, así que eligieron una tercera posibilidad: la huida hacia adelante, haciendo mucho ruido, cosa en la que son consumados maestros. Después de someter al público a una infernal tamborrada durante meses, cuando por fin ha llegado el silencio, hay muchas cabezas, aturdidas aún por el estrépito, que piensan que "algo raro hubo". Aunque probablemente ha sido bastante menos del que esperaban, lo cierto es que han tenido algún éxito.
A la misma hora en que Acebes daba la rueda de prensa en la que se anunciaban las primeras detenciones, el titular de Libertad Digital era, más o menos (escribo de memoria): "La hipótesis islamista, una maniobra de PRISA y el PSOE para impedir la mayoría absoluta del P.P.".
Como todos sabemos, esa mañana El Mundo había publicado la entrevista a Rajoy en la que el canditado popular decía que no le cabía ninguna duda de que había sido E.T.A. Las palabras eran de Rajoy, pero el llevarlo a portada con grandes titulares fue decisión de P.J.
Es decir, que ambos se habían implicado a fondo defendiendo la autoría de E.T.A. Cuando una persona normal tiene una metedura de pata de este calibre, o se reconoce humildemente (pero nuestros héroes no están hechos de esa pasta); o se intenta ocultar silbando y mirando para otro lado (que es lo que hace (hacemos) la mayoría). Pero ellos no son simples mortales, así que eligieron una tercera posibilidad: la huida hacia adelante, haciendo mucho ruido, cosa en la que son consumados maestros. Después de someter al público a una infernal tamborrada durante meses, cuando por fin ha llegado el silencio, hay muchas cabezas, aturdidas aún por el estrépito, que piensan que "algo raro hubo". Aunque probablemente ha sido bastante menos del que esperaban, lo cierto es que han tenido algún éxito.
