22-03-2008, 00:24:46
(This post was last modified: 22-03-2008, 00:26:26 by morenohijazo.)
Depende. Yo he participado en varias campañas explicando las mentiras y solicitando la retirada de libros que recomendaban "productos milagro", defendían medicinas alternativas con estadísticas falseadas, etc
La legislación española (y europea) sobre el medicamento es muy laxa, y encima los "productos milagro" encuentran muchas veces refugio para su venta en "otros" o en cosmética.
Eso no tiene nada que ver con la Libertad de expresión. Vender un producto como el agua imantada prometiendo curaciones milagrosas no puede ser defendido en aras a la Libertad de Expresión. Es un timo. De la misma manera, desacreditar un Estado, un Gobierno, la Policía, las FyCSE, los jueces, Fiscales, la Corona, mediante mentiras (que si fuera cierto lo que dicen los libros de Del Pino, no diría yo nada) no puede ser protegido por una supuesta Libertad de Expresión.
Y si los Fiscales y quien tenga que actuar, por pereza, miedo a perder votos (que es lo que es) no actúan, es misión del Ciudadano explicar las mentiras, y pedir la retirada de los falsos profetas.
Y uso este lenguaje bíblico intencionadamente, pues ¿no estamos hartos de oír la "Rebelión Cívica" en palabras de Alcaraz, Pio Moa o Federico? Pues han de saber que parte de esa "Rebelión Cívica" se ha sustentado en las Campañas de boycot organizadas contra múltiples organismos, periódicos y particulares, desde el "cava catalán", hasta "Mortadelo y Filemón". Repasen la página de Hazte Oir y verán lo que les digo. Con una salvedad: las campañas de Hazte Oir no suelen dirigirse a retirar un libro, por ejemplo, por ser mendaz (¿Cómo se podría pedir la retirada de Mortadelo y Filemón por ser mentira?), sino a campañas de represalia por tener unas opiniones políticas distintas, o por no gustar la postura ante la Iglesia, el aborto, o el sexo de quien fuera. ¡Hale, pásese por aquí http://www.hazteoir.org/ y empiece por exigir que respeten el derecho del pueblo panameño a gobernarse a sí mismos sin que les toquen las narices.
Y no le digo nada la cantidad de veces que se ha pedido desde esas mismas páginas webs o medios de comunicación, la retirada de material escrito por "ofensas a la Iglesia Católica", "ofensas a España", "manipulación en sentido nacionalista de la historia" y otras zarandajas. Y estaría de acuerdo en lo de la manipulación de los libros de Historia, pues ello es fácilmente comprobable, pero ¿por qué no se puede editar un libro poco ortodoxo respecto a la vida de María Magdalena, pongo por ejemplo, cuando ni siquiera sabemos a ciencia cierta que existiera?
Los libros de Luis del Pino son mentira. Contienen insinuaciones, acusaciones, falsas y calumniosas. Esconden datos. Tergiversan y manipulan otros. Todo ello ha quedado probado en un juicio pendiente de casación por el Supremo. Y, como ciudadano que debe defender el Estado de Derecho, estoy, no sólo autorizado, sino obligado, a informar a quien los venda de que esos libros contienen afirmaciones que se ha probado falsas en los tribunales, acusaciones calumniosas contra las CyFSE y la Justicia Española, incluso contra la Corona, y pedir por las buenas que sean retirados.
Éste es el problema del que se aprovecharon los conspiranoicos: que nadie hacía nada. Y no debe volver a pasar. Fracasada la "Rebelión Cívica", hay que comenzar la "Regeneración Democrática"
La legislación española (y europea) sobre el medicamento es muy laxa, y encima los "productos milagro" encuentran muchas veces refugio para su venta en "otros" o en cosmética.
Eso no tiene nada que ver con la Libertad de expresión. Vender un producto como el agua imantada prometiendo curaciones milagrosas no puede ser defendido en aras a la Libertad de Expresión. Es un timo. De la misma manera, desacreditar un Estado, un Gobierno, la Policía, las FyCSE, los jueces, Fiscales, la Corona, mediante mentiras (que si fuera cierto lo que dicen los libros de Del Pino, no diría yo nada) no puede ser protegido por una supuesta Libertad de Expresión.
Y si los Fiscales y quien tenga que actuar, por pereza, miedo a perder votos (que es lo que es) no actúan, es misión del Ciudadano explicar las mentiras, y pedir la retirada de los falsos profetas.
Y uso este lenguaje bíblico intencionadamente, pues ¿no estamos hartos de oír la "Rebelión Cívica" en palabras de Alcaraz, Pio Moa o Federico? Pues han de saber que parte de esa "Rebelión Cívica" se ha sustentado en las Campañas de boycot organizadas contra múltiples organismos, periódicos y particulares, desde el "cava catalán", hasta "Mortadelo y Filemón". Repasen la página de Hazte Oir y verán lo que les digo. Con una salvedad: las campañas de Hazte Oir no suelen dirigirse a retirar un libro, por ejemplo, por ser mendaz (¿Cómo se podría pedir la retirada de Mortadelo y Filemón por ser mentira?), sino a campañas de represalia por tener unas opiniones políticas distintas, o por no gustar la postura ante la Iglesia, el aborto, o el sexo de quien fuera. ¡Hale, pásese por aquí http://www.hazteoir.org/ y empiece por exigir que respeten el derecho del pueblo panameño a gobernarse a sí mismos sin que les toquen las narices.
Y no le digo nada la cantidad de veces que se ha pedido desde esas mismas páginas webs o medios de comunicación, la retirada de material escrito por "ofensas a la Iglesia Católica", "ofensas a España", "manipulación en sentido nacionalista de la historia" y otras zarandajas. Y estaría de acuerdo en lo de la manipulación de los libros de Historia, pues ello es fácilmente comprobable, pero ¿por qué no se puede editar un libro poco ortodoxo respecto a la vida de María Magdalena, pongo por ejemplo, cuando ni siquiera sabemos a ciencia cierta que existiera?
Los libros de Luis del Pino son mentira. Contienen insinuaciones, acusaciones, falsas y calumniosas. Esconden datos. Tergiversan y manipulan otros. Todo ello ha quedado probado en un juicio pendiente de casación por el Supremo. Y, como ciudadano que debe defender el Estado de Derecho, estoy, no sólo autorizado, sino obligado, a informar a quien los venda de que esos libros contienen afirmaciones que se ha probado falsas en los tribunales, acusaciones calumniosas contra las CyFSE y la Justicia Española, incluso contra la Corona, y pedir por las buenas que sean retirados.
Éste es el problema del que se aprovecharon los conspiranoicos: que nadie hacía nada. Y no debe volver a pasar. Fracasada la "Rebelión Cívica", hay que comenzar la "Regeneración Democrática"
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
