25-03-2008, 13:51:26
Limitémonos a la literalidad de las palabras de la entrevistada: «Fue un miembro de la acusación. Me dijo cómo tenía que declarar y que no me preocupara, que no me iban a machacar. También me dijo que, si no recordaba algo o tenía dudas, que contestara con un ‘no me acuerdo’.»
Aparte de que, como ya habéis señalado no le dijeron nada que pudiera considerarse aleccionamiento de un testigo, la mujer de El Chino no señala en ningún momento al Ministerio Fiscal. La acusación no solo incluye a la Fiscalía, sino también a todas las acusaciones particulares. Cualquier acusador pudo haber hablado con ella.
Si dejo volar la imaginación a la manera peónida, «me se ocurre» que algún abogado de las acusaciones conspiracionistas pudo haberla aleccionado para que negara la llamada de su marido para embarullar el asunto de Leganés. Puestos a imaginar...
En otro plano, sí que parece que El Mundo trata de «descafeinar» su posición conspiracionista. De hecho asume datos que ya constaban en la entrevista de El País, lo que para los peones y afines es un golpe tremendo en el colodrillo. La estrategia es la propia del medio: poner una vela a Dios y otra al diablo. Con la dedicada al diablo se trata de no abandonar la estrategia de descrédito contra la Fiscalía y las FCSE. No va a resultar fácil que don Pedro José suelte a sus presas favoritas (¿qué sería entonces de su ego?).
Diga la tribu peónida lo que diga, la entrevista de El Mundo manda a paseo lo fundamental de las películas conspiracionistas sobre Leganés.
¿Será posible que El Mundo trate de moderar sus posturas cara a la nueva legislatura? Habrá que ir observando. Ayer en 59 segundos me pareció extrañamente moderado y dialogante Casimiro García-Abadillo. ¿Estrenarán estrategia ante el descenso de lectores que alguno de vosotros ha mencionado en alguna parte?
De todas formas, la cabra tira al monte y, hagan lo que hagan, es más que probable que sigan cultivando el más bilioso amarillismo. Por cierto, me enternece que todavía os asombréis (e indignéis) ante el estilo de este medio. Tiene que ser que todavía tenéis la mente limpia.
Aparte de que, como ya habéis señalado no le dijeron nada que pudiera considerarse aleccionamiento de un testigo, la mujer de El Chino no señala en ningún momento al Ministerio Fiscal. La acusación no solo incluye a la Fiscalía, sino también a todas las acusaciones particulares. Cualquier acusador pudo haber hablado con ella.
Si dejo volar la imaginación a la manera peónida, «me se ocurre» que algún abogado de las acusaciones conspiracionistas pudo haberla aleccionado para que negara la llamada de su marido para embarullar el asunto de Leganés. Puestos a imaginar...
En otro plano, sí que parece que El Mundo trata de «descafeinar» su posición conspiracionista. De hecho asume datos que ya constaban en la entrevista de El País, lo que para los peones y afines es un golpe tremendo en el colodrillo. La estrategia es la propia del medio: poner una vela a Dios y otra al diablo. Con la dedicada al diablo se trata de no abandonar la estrategia de descrédito contra la Fiscalía y las FCSE. No va a resultar fácil que don Pedro José suelte a sus presas favoritas (¿qué sería entonces de su ego?).
Diga la tribu peónida lo que diga, la entrevista de El Mundo manda a paseo lo fundamental de las películas conspiracionistas sobre Leganés.
¿Será posible que El Mundo trate de moderar sus posturas cara a la nueva legislatura? Habrá que ir observando. Ayer en 59 segundos me pareció extrañamente moderado y dialogante Casimiro García-Abadillo. ¿Estrenarán estrategia ante el descenso de lectores que alguno de vosotros ha mencionado en alguna parte?
De todas formas, la cabra tira al monte y, hagan lo que hagan, es más que probable que sigan cultivando el más bilioso amarillismo. Por cierto, me enternece que todavía os asombréis (e indignéis) ante el estilo de este medio. Tiene que ser que todavía tenéis la mente limpia.
