29-04-2008, 12:19:21
Lo que no ha dicho es de qué época. :lol:
Bueno, Parroquias, usted evidentemente venía aquí con una idea preconcebida y ha buscado confirmarla. Seguramente esto le hará más feliz, pero le aseguro que no le hará más sabio. Sus contribuciones, por llamarlas así, han sido nulas. Su despedida es una larga retahíla de ad hominems, que evidentemente no borraré, porque ella misma, junto con sus "contribuciones" pasadas, le descalifica usted por completo. Repite media docena de viejas y cansinas consignas conspiracionistas que aquí han sido totalmente refutadas, sin siquiera tomarse la molestia de debatirlas con nosotros. Y es que se nota que su estilo no es debatir, sino pontificar la Verdad Revelada. De hecho, le confieso que he dejado de leer con atención por ahí del segundo párrafo. Y es que, en el fondo, la gente como usted aburre. No tienen nada que decir. Se limitan a levantar calumniosas suspicacias contra ciudadanos tan comunes como un pacífico portero.
Siga usted con sus sospechas conspiracionistas. Eso sí, hágalo siempre con seudónimo. Al menos así se ahorrará usted (el usted real, con nombre y apellidos) la pesada carga del eterno ridículo intelectual.
P.D. Lea mi firma. Le viene a usted como guante.
Bueno, Parroquias, usted evidentemente venía aquí con una idea preconcebida y ha buscado confirmarla. Seguramente esto le hará más feliz, pero le aseguro que no le hará más sabio. Sus contribuciones, por llamarlas así, han sido nulas. Su despedida es una larga retahíla de ad hominems, que evidentemente no borraré, porque ella misma, junto con sus "contribuciones" pasadas, le descalifica usted por completo. Repite media docena de viejas y cansinas consignas conspiracionistas que aquí han sido totalmente refutadas, sin siquiera tomarse la molestia de debatirlas con nosotros. Y es que se nota que su estilo no es debatir, sino pontificar la Verdad Revelada. De hecho, le confieso que he dejado de leer con atención por ahí del segundo párrafo. Y es que, en el fondo, la gente como usted aburre. No tienen nada que decir. Se limitan a levantar calumniosas suspicacias contra ciudadanos tan comunes como un pacífico portero.
Siga usted con sus sospechas conspiracionistas. Eso sí, hágalo siempre con seudónimo. Al menos así se ahorrará usted (el usted real, con nombre y apellidos) la pesada carga del eterno ridículo intelectual.
P.D. Lea mi firma. Le viene a usted como guante.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
