19-05-2008, 07:07:00
(This post was last modified: 19-05-2008, 07:08:07 by Mangeclous.)
¿O es echar las campanas al vuelo? Quien calificara a PJ Ramírez en conversación grabada con el inspector Parrilla como "el hijoputa más listo que la hostia" en uno de los episodios más esperpénticos del conspiracionismo, se despacha hoy con un artículo en El Mundo sobre las venganzas que los islamistas preparan para los testigos protegidos en el que parece dar por hecho quiénes fueron los autores de la masacre:
Fernando Lázaro Wrote:Células islamistas planean represalias contra testigos protegidos de la Audiencia NacionalInquietante noticia la que ofrece Lázaro, por cierto.
La policía controla varias tramas que quieren actuar contra los que han colaborado con la Justicia Los radicales adoctrinan a sus fieles para actuar contra «los hombres de las dos caras»
FERNANDO LAZARO
MADRID.- La venganza sobre los «hombres de las dos caras». Así llaman los radicales islámicos a quienes colaboran con la Justicia. Los datos apuntan a nuevos movimientos del terrorismo islamista en España. Los especialistas de la Comisaría General de Información no tienen dudas: existen células asentadas que tienen en mente perpetrar represalias contra testigos protegidos.
Pero en esta ocasión no se trata de acciones indiscriminadas, como la masacre del 11-M o los atentados de Casablanca. No. La intención de estas células es dar cuenta de aquellos a los que consideraban sus «hermanos» y que han colaborado con sus «enemigos», que han ayudado a las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado y a la Justicia para acotar las acciones de los terroristas y para poner cara a los integrantes de las células asentadas en España.
(...)
Desde el 11-M, las figuras de los colaboradores policiales han sido clave para identificar y detener a la multitud de células integristas durante los últimos años. De hecho, una de las últimas operaciones policiales, contra una célula islamista en Ceuta y Melilla, fue fruto de la colaboración de personas cercanas a los procesados que aportaron datos a las autoridades policiales y judiciales.
(...)
El control sobre varios de los sospechosos que traman actuaciones contra testigos protegidos es total. La policía recibe información en tiempo real de las intenciones de estos radicales, según detallaron estas fuentes. Se da la circunstancia de que algunos de los indentificados por su tendencia radical y terrorista son españoles de nacimiento; no son inmigrantes de otros países árabes.
Los radicales consideran una traición que alguien de los «suyos» colabore con la Justicia española. Les llaman los hombres de las dos caras, los que, según la interpretación que hacen de las suras de Mahoma, deben ser «eliminados».
