Es una carta muy emocionante. Se ve el dolor de una madre tal y cómo se se siente cuando tienes delante, por ejemplo, a la madre de Sandra Palo o al padre de Mariluz. Pero los padres de Sandra y Mariluz no luchan contra molinos de viento, buscan cambiar las leyes para mejorar nuestra sociedad. El mecanismo psicológico es idéntico; hacen de su trajedia una fuerza para seguir viviendo... Y eso tiene un gran peligro, pues siempre habrá alguien dispuesto a aprovecharse, a mostrarlas como "su" bandera, a mimetizarse con las víctimas intentando que no veamos los intereses ilegítimos que les mueven.
Para seguir chupando del bote algunos necesitan que esta madre siga sufriendo, que al desgarro de la pérdida se añada el dolor de pensar que los asesinos andan sueltos y que toda la sociedad es injusta con ella. Toda la sociedad menos ellos, los vampiros que viven de su sangre.
Doña Ángeles debería preguntarse por qué las 890 víctimas que la asociación Asociación Afectados 11-M representó en el juicio no piensan lo mismo. Al contrario de la veintena que representan entre María Ángeles Domínguez (15), la AVT (¿UNA?) o la propia Pedraza.
Para seguir chupando del bote algunos necesitan que esta madre siga sufriendo, que al desgarro de la pérdida se añada el dolor de pensar que los asesinos andan sueltos y que toda la sociedad es injusta con ella. Toda la sociedad menos ellos, los vampiros que viven de su sangre.
Doña Ángeles Pedraza Wrote:He llegado a la conclusión de que en realidad ha sido el veneno de la política el que nos ha paralizado, el que ha paralizado a España entera. Nos han hecho creer que el posicionamiento con respecto al 11-M es, a la vez, un posicionamiento de valores. Pero os han engañado.Tiene toda la razón: la han engañado como a mucha buena gente, y ha sido el veneno de la política junto a un merchandising inmoral. Cuando Ángeles dice:
Quote:La sentencia del juicio celebrado hasta la fecha desecha la autoría intelectual propuesta por la Fiscalía. Es decir, que no sabemos quién fue.Evidencia la tremenda manipulación a que la han sometido unos desalmados, que han conseguido añadir a su pena una mayor: la de buscar fantasmas sin ver que tiene a ese "quién fue" justo ante sus ojos.
Doña Ángeles debería preguntarse por qué las 890 víctimas que la asociación Asociación Afectados 11-M representó en el juicio no piensan lo mismo. Al contrario de la veintena que representan entre María Ángeles Domínguez (15), la AVT (¿UNA?) o la propia Pedraza.
