12-06-2008, 15:16:54
(This post was last modified: 12-06-2008, 15:20:14 by no me aclaro con....)
Sí, pero lo que hemos visto es un torpedo a los peones, su fantasticas cualidades del acido bórico con los explosivos se han hundido, ahora les queda pensar que utilidad le dan al acido bórico para enlazar: ETA, antisistema, islamista.
abc tiene un articulo mas detallado
un saludo
abc tiene un articulo mas detallado
abc Wrote:El perito que denunció el bórico reconoce que «nunca» se ha utilizado en explosivosAhora solo falta que un peón diga que el Haski tenía vaginitis y le preguntó a la etarra salamanca
«¿Ha encontrado usted en su larga vida profesional ácido bórico como conservante de explosivos o para enmascarar el explosivo y que no sea detectado por los perrros?». Fue la única pregunta del juez Alberto Barreiro durante la segunda sesión del juicio del «caso bórico» y se la dirigió al perito Manuel Escribano, cuyo informe -manipulado, según él, para retirar las referencias a ETA- ha sentado en el banquillo a cuatro mandos de la Policía Científica. La respuesta de Escribano fue breve y precisa: «Nunca».
Nunca encontró en 36 años en la Policía y 20 en el laboratorio ácido bórico: «Ni es un explosivo ni un incendiario», precisó, pero eso no era lo relevante para él. «Para mí era más importante relacionar a los autores -un implicado en el 11-M, un antisistema y dos etarras aparecidos con cinco años de diferencia- que el que fuera ácido bórico», reconoció el testigo al abogado de la defensa. La declaración del farmacéutico Escribano fue tensa y larga, salpicada de incisos y acusaciones de «mobbing» a sus jefes. Confirmó que a dos de los cuatro acusados los ha denunciado por acoso laboral y el nombramiento de otro lo ha recurrido tres veces en la vía contencioso-administrativa.
Escribano se negó a seguir la orden de su superior -el jefe del Laboratorio Toxicológico, Francisco Ramírez, también en el banquillo- de eliminar las observaciones en el análisis del ácido bórico encontrado en la casa del imputado en el 11-M Hassan el Haski. En esas observaciones -extraídas de sus «fichitas»- apuntaba la posibilidad de que este islamista, dos etarras y un antisistema «hubieran tenido la misma formación o fueran los mismos autores» (El Haski usaba el bórico para matar cucarachas y la etarra de Salamanca para tratarse una vaginitis), e introducía a ETA en el 11-M. «Lo tenía que poner en el análisis para no incurrir en un delito de ocultación de pruebas», dijo.
Sus jefes, Ramírez y Pedro Mélida, secretario general de la Comisaría de Policía Científica, consideraron que esas observaciones «carecían de rigor científico» y no se ajustaban al requerimiento hecho desde Información. El perito se negó a quitarlas, de ahí que el informe lo firmara Ramírez. Escribano acusó a sus jefes de modificar el libro de registro, la hoja de custodia y de hacer desaparecer el sobre donde se guardaba el informe suscrito por él y otros dos peritos. Aseguró que Ramírez le dijo que había que eliminar «toda referencia a ETA por orden de la superioridad» y dijo que desde entonces le han hecho la vida imposible.
Cada una de sus aseveraciones fue seguida de un runrún, cuando no de airados comentarios por buena parte del público de la Sala. Ayer, la bancada de la Audiencia la ocupaban policías de todas las escalas y de varias especialidades, que quisieron arropar a sus compañeros en el banquillo. «Es mentira, lo está inventando; desobedeció una orden. Le tenían que haber expedientado», fueron algunas de las frases que se pudieron oír con nitidez.
A la declaración de Escribano la precedieron las de tres de los acusados. El segundo jefe de la Científica, Pedro Mélida, imputado como el resto por falsedad documental y falso testimonio, fue tajante: «Discutí y taché las conclusiones (en rojo), no el informe. Carecían de rigor científico. No eran una pericial», y subrayó: «Ni ahora ni en mis 29 años de profesión he recibido una orden de tipo político». El comisario general, Miguel Ángel Santano, acusado además de encubrimiento, se pronunció en idénticos términos: «Nadie me dio ninguna orden» e ironizó sobre la trascendencia del bórico: «No es lo mismo encontrar explosivos que aspirina o ácido bórico», y sobre su trabajo diario: «De mí dependen 2.041 funcionarios, cómo voy a saber yo si Escribano acostumbra o no a poner observaciones. Me dijeron que estaba resuelto y no necesité más».
El jefe de la Unidad Central Analítica, José Andradas, con quien Escribano mantiene una puja por el puesto que procede de antiguo y que, como Santano, estaba de vacaciones cuando ocurrieron los hechos, calificó la pericia original de «disparate científico y disparate policial» e igual que sus mandos aseguró que no había recibido orden de quitar a ETA.
un saludo
