Gracias Acorrecto por traer aquí esa carta de, supongo, Smoker.
Y a Smoker le digo: bienvenido al mundo real.
Coincido con él en que la conspiranoia no ha permitido corregir, ni siquiera investigar, debidamente irregularidades o negligencias.
Para mí, la mayor negligencia estuvo en el déficit de custodia de la dinamita en las minas asturianas. Que yo sepa no se ha depurado ninguna responsabilidad.
El hecho de que alguno de los implicados fuera confidente no muestra, al contrario de lo que afirman los conspiranoicos, que la policía "estaba en el ajo" pero sí debería haber sido algo que hiciera reflexionar sobre el tipo de personas que suministran información a la policía y haber investigado, de nuevo, posibles negligencias.
Pero como bien dice Smoker, la conspiranoia ha planteado cualquier error o contradicción como prueba irrefutable de la conspiración y se ha tenido miedo de alimentarla.
Y eso por no hablar de las presuntas responsabilidades imputables a nuestros dirigentes políticos de entonces. ¿Había dotación suficiente en las brigadas anti-islamismo radical? Sólo hubiera faltado que Del Olmo hubiese investigado este extremo para crucificarle directamente. Una pena.
Edito: Veo en el blog de Enrique de Diego que no es Smoker sino Redebre. Tanto da.
Y a Smoker le digo: bienvenido al mundo real.
Coincido con él en que la conspiranoia no ha permitido corregir, ni siquiera investigar, debidamente irregularidades o negligencias.
Para mí, la mayor negligencia estuvo en el déficit de custodia de la dinamita en las minas asturianas. Que yo sepa no se ha depurado ninguna responsabilidad.
El hecho de que alguno de los implicados fuera confidente no muestra, al contrario de lo que afirman los conspiranoicos, que la policía "estaba en el ajo" pero sí debería haber sido algo que hiciera reflexionar sobre el tipo de personas que suministran información a la policía y haber investigado, de nuevo, posibles negligencias.
Pero como bien dice Smoker, la conspiranoia ha planteado cualquier error o contradicción como prueba irrefutable de la conspiración y se ha tenido miedo de alimentarla.
Y eso por no hablar de las presuntas responsabilidades imputables a nuestros dirigentes políticos de entonces. ¿Había dotación suficiente en las brigadas anti-islamismo radical? Sólo hubiera faltado que Del Olmo hubiese investigado este extremo para crucificarle directamente. Una pena.
Edito: Veo en el blog de Enrique de Diego que no es Smoker sino Redebre. Tanto da.
