17-06-2008, 19:07:16
(This post was last modified: 17-06-2008, 19:07:55 by morenohijazo.)
Además de lo de Elkaizer, también se olvidan estos "paladines" de la Libertad de Expresión" la persecución que desencadenaron contra Carlos Fanlo (QEPD) por unas palabras que, aunque injustificables ( al menos para mi, y, en aquel momento, también para Federico, para quien la raya de la Libertad de expresión/Insultos parecía correr trescientos estadios más hacia aquí)
“Los de Terra Lluire te tirotearon. Fueron crueles al herirte en la pierna. De haber apuntado al corazón, nada te hubiese lesionado porque careces de él”. dijo el juez, creo que ya por entonces gravemente enfermo, pero ni la evidente metáfora de la expresión (nadie puede carecer de corazón) ni la grave enfermedad que padecía y que le mató poco después, ni la expulsión de "20 minutos" y "El Mundo" (¡qué gran defensor de la Libertad de Expresión, este Ramírez!) ni las disculpas del juez, impidieron que Federico le demandase a través de la AVT y tratase de hundir profesionalmente, con el intento de que le inhabilitase el CGPJ.
Vemnos que ni Federico ni Ramírez parecían opinar entonces que "estas cosas son lícitas dentro de l normal ejercicio de la Libertad de Expresión".
Ayer, por cierto, escuché al Director de la Razón, en la COPE, defender el argumento que Pedro Jota ha usado reiteradamente: que estas polémicas nunca deben llegar al juzgado (lo que, como hemos visto arriba, no sirve cuando se les ofende a ellos). Un balbuceante Director no encontraba las palabras para decir (supongo que si aparecieran sus imágenes le veríamos ponerse carmesí ante la evidente sinrazón de lo que se "veía obligado" a soltar) que "Federico debería haber tenido ocasión para... debería haber habido posibuilidad de... un acto de conciliación.." Las palabras quizás no sean exactas, pero el hombre no balbuceaba por nada que le pasase en la lengua ni en el cerebro, sino pòrque se daba cuenta de que sus palabras sugerían , nada más y nada menos, que Federico, pese a llevar cuatro años insultando a más y mejor a Gallardón, antes, durante y después de la querella, instrucción de la causa, acto de conciliación, actos públicos, vista de la causa, etc, no había tenido ocasión para rectificar sus declaraciones y dejarse entender mejor.
Y es que a lo mejor no tuvo tiempo por estar muy ocupado.
¡Qué penita me dio!. Como la del Director de la Razón, que me apreció un rehén de Losantos. Se ve obligado a tragar carros y camiones para que Losantos y Pedro Jota, los liberticidas más relevantes de la España actual, le traten bien y no pongan a las lanzas a su periódico.
Es desolador. La libertad de expresión, para estos tunantes, es sólo patrimonio suyo. Todo aquel que no esté de acuerdo, es insultado, injuriado, calumniado, objeto de campañas de desprestigio...
La Constitución y las leyes que la desarrollan concedieron a la Prensa un uso "más amplio" de la protección a la Libertad de Expresión. Es decir, si usted es periodista, puede insultar más que si es carpintero. Así lo declaraba ayer la juez, justo antes de considerar que, pese a todo, Federico se había pasado.
Pero esta potestad más amplia de insultar, mentir o falsear para un periodista se hizo porque se creía que un periodista que malutilizase ese poder vería corregido y repudiado su abuso por sus compañeros, de manera que el sector se autorregularía, y se veía imposible ¡qué tiempos! que una cadena de Prensa llegase a ser tan dañina con el preciado bien que debían defender. Nunca se pensó que llegansen a existir dos perillanes como estos, y con tanto poder, y ahora no se sabe cómo frenarlos.
Bien, ya sabemos otra cosa que va al baúl de las supersticiones: Papá Noel, Reyes Magos, Ratoncito Pérez, y los periodistas son siempre buenos.
Cuando pueda, me gustaría comentar una cosa de la sentencia y los mandos del PP que hablaron en el juicio. A ver si puedo esta noche.
“Los de Terra Lluire te tirotearon. Fueron crueles al herirte en la pierna. De haber apuntado al corazón, nada te hubiese lesionado porque careces de él”. dijo el juez, creo que ya por entonces gravemente enfermo, pero ni la evidente metáfora de la expresión (nadie puede carecer de corazón) ni la grave enfermedad que padecía y que le mató poco después, ni la expulsión de "20 minutos" y "El Mundo" (¡qué gran defensor de la Libertad de Expresión, este Ramírez!) ni las disculpas del juez, impidieron que Federico le demandase a través de la AVT y tratase de hundir profesionalmente, con el intento de que le inhabilitase el CGPJ.
Vemnos que ni Federico ni Ramírez parecían opinar entonces que "estas cosas son lícitas dentro de l normal ejercicio de la Libertad de Expresión".
Ayer, por cierto, escuché al Director de la Razón, en la COPE, defender el argumento que Pedro Jota ha usado reiteradamente: que estas polémicas nunca deben llegar al juzgado (lo que, como hemos visto arriba, no sirve cuando se les ofende a ellos). Un balbuceante Director no encontraba las palabras para decir (supongo que si aparecieran sus imágenes le veríamos ponerse carmesí ante la evidente sinrazón de lo que se "veía obligado" a soltar) que "Federico debería haber tenido ocasión para... debería haber habido posibuilidad de... un acto de conciliación.." Las palabras quizás no sean exactas, pero el hombre no balbuceaba por nada que le pasase en la lengua ni en el cerebro, sino pòrque se daba cuenta de que sus palabras sugerían , nada más y nada menos, que Federico, pese a llevar cuatro años insultando a más y mejor a Gallardón, antes, durante y después de la querella, instrucción de la causa, acto de conciliación, actos públicos, vista de la causa, etc, no había tenido ocasión para rectificar sus declaraciones y dejarse entender mejor.
Y es que a lo mejor no tuvo tiempo por estar muy ocupado.
¡Qué penita me dio!. Como la del Director de la Razón, que me apreció un rehén de Losantos. Se ve obligado a tragar carros y camiones para que Losantos y Pedro Jota, los liberticidas más relevantes de la España actual, le traten bien y no pongan a las lanzas a su periódico.
Es desolador. La libertad de expresión, para estos tunantes, es sólo patrimonio suyo. Todo aquel que no esté de acuerdo, es insultado, injuriado, calumniado, objeto de campañas de desprestigio...
La Constitución y las leyes que la desarrollan concedieron a la Prensa un uso "más amplio" de la protección a la Libertad de Expresión. Es decir, si usted es periodista, puede insultar más que si es carpintero. Así lo declaraba ayer la juez, justo antes de considerar que, pese a todo, Federico se había pasado.
Pero esta potestad más amplia de insultar, mentir o falsear para un periodista se hizo porque se creía que un periodista que malutilizase ese poder vería corregido y repudiado su abuso por sus compañeros, de manera que el sector se autorregularía, y se veía imposible ¡qué tiempos! que una cadena de Prensa llegase a ser tan dañina con el preciado bien que debían defender. Nunca se pensó que llegansen a existir dos perillanes como estos, y con tanto poder, y ahora no se sabe cómo frenarlos.
Bien, ya sabemos otra cosa que va al baúl de las supersticiones: Papá Noel, Reyes Magos, Ratoncito Pérez, y los periodistas son siempre buenos.
Cuando pueda, me gustaría comentar una cosa de la sentencia y los mandos del PP que hablaron en el juicio. A ver si puedo esta noche.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
