18-06-2008, 00:21:48
(This post was last modified: 18-06-2008, 00:24:48 by morenohijazo.)
En la sentencia que ha condenado a Jiménez Losantos podríamos decir que hay, sobre todo, dos grandes bloques de razones que, conjuntadas, han motivado la condena de Losantos:
- La veracidad o no de las afirmaciones proferidas por Federico.
- La carga injuriosa de las palabras del profesional de la alcachofa (periodista le queda un poco desplazado, como ha reconocido el presidente de la Asociación de la Prensa, quien dice que Federico “está un poco más alá del periodismo”).
La comprobación de la segunda de las razones no tiene mucho mérito: durante meses ha estado insultándole y, lo que es peor, ha anunciado su intención de continuar haciéndolo.
Pero quiero referirme a la demostración de que las acusaciones de Federico no resisten el mínimo análisis. Cuando dice que “se había gastado el dinero de los contribuyentes en la presentación de la querella”, por ejemplo, la juez ha considerado que no está acreditado; la misma endeble argumentación de Federico (que había consultado a los Servicios Jurídicos y ello cuesta tiempo) sería, sin duda, objeto de burla por parte de los fans de Federico si hubiera sido un argumento contra Losantos, en lugar de haberlo dicho él.
Más quiero referirme a su afirmación estrella, la de que hay unas declaraciones del alcalde de Madrid, en un Foro de ABC, el 7 de Junio de 2006, invitando al PP a olvidar la investigación del 11-M y traicionando a las víctimas y a su partido.
La pregunta que se le hace en dicho Foro al alcalde es la siguiente:
Al menos, eso sí, no es tan bochornosamente organizado como aquellos Foros de preguntas de Libertad Digital, con Del Pino, o con Losantos, cuyas preguntas empiezan invariablemente, por: “Señor Del Pino, es usted un referente nacional en cuanto a investigación...”
Bien, al turrón. A la respuesta, que empieza:
Y vamos con la madre del cordero: las fechas previas al 14-M, que forman el tercer punto (segundo si los dos anteriores se consideran uno sólo).
No es un secreto ni una traición opinar que Aznar se equivocó al tratar la información durante esos días; el propio Federico y Pedro Jota lo han dicho, y recomendar que se recuerden los errores del contrario mejor que sus triunfos no puede ser sino un buen consejo.
Otro argumento más: la postura ética de un político ¿dónde está? ¿En el ventilador? Sólo un sectario como Federico, y su hombre en la sombra, el desalmado Ramírez, podrían estar defendiendo que algo hay reprensible en que un político recomiende no responder con acusaciones, sino con propuestas, con ideas, al rival.
Cuestión que amplía en el siguiente párrafo:
Es más, si Gallardón hubiera querido incluir en un hipotético rechazo lo ocurrido el dia 11 de Marzo, la frase del 11 al 14 de Marzo debería hacer referencia también al día de las elecciones, y significa que Gallardón no acepta el veredicto de las urnas, conducta antidemocrática, de la que Gallardón no es sospechoso.
No es pues, ni la masacre del 11-M, ni la investigación de la autoría, lo que dice Gallardón que no debe constituir eje fundamental de la política del PP. Son las manifestaciones ante las sedes del PP, lo de los terroristas suicidas. Pero no lo dice el alcalde por generosidad para Zapatero ni por traición al PP; lo ha dicho antes: es porque, si unos años antes la batalla de la opinión pública la ganó el PSOE ¿quién asegura que no la vuelva a ganar otra vez si, contra una supuesta manipulación, se presenta otra?
Cuando unas declaraciones periodísticas no son veraces, el autor se librará, de todos modos, de la condena por mentir, si demuestra que ha realizado las gestiones necesarias para contrastar suficientemente su información, aunque luego ésta no sea completamente cierta.
En este caso Federico dice haberse basado en el titular del redactor de ABC que según ABC le induce a error. Pero, para salir de su confusión, bastaría con que se hubiera leído el cuerpo del artículo. Nada allí apoya el titular. Ante el mínimo esfuerzo que hubiera supuesto desengañarse, leyendo las declaraciones completas, y dado que Federico no lo ha hecho ¿cómo iba a considerar la juez que Federico había cumplido su “especial deber de comprobar la veracidad de los hechos que expone, mediante las oportunas averiguaciones, y empleando la diligencia exigible a un profesional”?
De la misma manera, si se leen aunque sea por encima las palabras de Gallardón ¿cómo iban a declarar, bajo juramento, Aguirre, Acebes y Zaplana, que habían considerado dichas declaraciones como producto de un traidor al PP o a las víctimas, si no hablan de LA INVESTIGACIÓN NI LOS ATENTADOS?
Su declaración les honra, de la misma manera que la de Ramírez o Alcaraz sólo puede ser producto de un mentiroso o de alguien que no se ha leído aquello sobre lo que declara (y, por tanto, miente de todos modos).
En cuanto a los peones, desde luego, no tengo mucha duda: buena parte de ellos, si no todos, no leyeron lo que dijo Gallardón, y hablan por hablar: como casi siempre.
Por lo menos, si algún peón me quiere contestar este comentario, tendrá que leer a Gallardón.
- La veracidad o no de las afirmaciones proferidas por Federico.
- La carga injuriosa de las palabras del profesional de la alcachofa (periodista le queda un poco desplazado, como ha reconocido el presidente de la Asociación de la Prensa, quien dice que Federico “está un poco más alá del periodismo”).
La comprobación de la segunda de las razones no tiene mucho mérito: durante meses ha estado insultándole y, lo que es peor, ha anunciado su intención de continuar haciéndolo.
Pero quiero referirme a la demostración de que las acusaciones de Federico no resisten el mínimo análisis. Cuando dice que “se había gastado el dinero de los contribuyentes en la presentación de la querella”, por ejemplo, la juez ha considerado que no está acreditado; la misma endeble argumentación de Federico (que había consultado a los Servicios Jurídicos y ello cuesta tiempo) sería, sin duda, objeto de burla por parte de los fans de Federico si hubiera sido un argumento contra Losantos, en lugar de haberlo dicho él.
Más quiero referirme a su afirmación estrella, la de que hay unas declaraciones del alcalde de Madrid, en un Foro de ABC, el 7 de Junio de 2006, invitando al PP a olvidar la investigación del 11-M y traicionando a las víctimas y a su partido.
La pregunta que se le hace en dicho Foro al alcalde es la siguiente:
Quote:“Al margen de la situación concreta de Madrid en general como reflexiones para el centro derecha en España usted en su intervención yo al menos he podido ver algunos elementos ideológicos y otros que son estratégicos. Parece que apuesta por un moderantismo, se ha referido a no contaminarse con el radicalismo de la izquierda gobernante y ha plantado también creo que una estrategia al decir que no se cansa de insistir en que no se insista sobre las fechas precedentes al 14 de Marzo. ¿Usted cree que esta es una idea ampliamente compartida en el Partido Popular o todavía tanto en la cuestión ideológica del moderantismo como en la cuestión táctica de lo que precedió al 14 M hay discrepancias?"Obsérvese, aunque no quisiera pensar mal, en que parece una pregunta retórica. Casi, casi, el regidor podría haber respondido: “Sí”. Parece que haya formulado la pregunta el poco Gallardón o alguno de sus fieles, para propiciar el lucimiento del entrevistado.
Al menos, eso sí, no es tan bochornosamente organizado como aquellos Foros de preguntas de Libertad Digital, con Del Pino, o con Losantos, cuyas preguntas empiezan invariablemente, por: “Señor Del Pino, es usted un referente nacional en cuanto a investigación...”
Bien, al turrón. A la respuesta, que empieza:
Quote:“Creo que las tres cosas forman parte de nuestro equipaje de reflexión y de discurso, de las dos cosas. En primer lugar, es curioso pero realmente los que más gritan suelen ser los más sectarios, y es lógico. Y es lógico porque el sectario como ve que fuera de su secta no hay salvación, le produce irritación intelectual, no el hecho de discrepar, si no el hecho de que se argumente desde fuera de sus propias filas, y por eso convierte el diálogo directamente en grito. Y sin embargo, el que está firmemente convencido de sus ideas, el que además de ideas y convicciones tiene ideales, no solamente no le importa compartir las ideas del adversario sino que al contrario disfruta de ese diálogo, se enriquece con el mismo. ¿Por qué? Porque no es un débil de pensamiento. El sectario, desde su debilidad de pensamiento le irrita compartir y le irrita dialogar, no vaya a ser que la argumentación sea convincente y le rompa sus esquemas desde la fragilidad intelectual sobre el que están construidos."Gallardón acepta el envite de quien le pregunta, sea un verdadero público o una pregunta preparada, y de las tres cosas que plantea (moderación, no contaminarse con el radicalismo de la izquierda y mirar hacia delante, sin insistir en las fechas previas al 11-M) empieza por la primera, apostando por los moderados y cargando contra los sectarios. Nada hay aquí que pueda ser mínimamente aprovechado por Losantos. Eso sí, clava la actitud de los Foros de Libertad Digital, con su entrada limitada a sus fieles, sus baneos..
Quote:"Por eso nosotros, y corremos ese riesgo, porque el gobierno socialista, cuidando las formas, está ejerciendo en estos momentos unas políticas muy radicales, muy radicales. Y nosotros corremos el riesgo de radicalizarnos también, de distanciarnos, de hacer un efecto mimético, y sería un error inmenso. En estos momentos yo creo que hay varios millones de españoles que están en el espacio de la moderación, de la tolerancia, de la firmeza y de la convicción de lo que llamamos el centro político que nos están mirando con una infinita curiosidad intelectual. A los dos. Y que históricamente pueden haber sido tanto votantes del partido socialista como votantes del partido popular. Y no será nuestra voz más alta la que les lleve a nuestras filas. Serán nuestros argumentos mejor construidos lo que les lleve a darnos su apoyo en las próximas elecciones generales. Por tanto, yo insisto absolutamente en la necesidad de que nuestra firmeza de argumentos esté permanentemente acompañada de la moderación intelectual y en las formas. Ese es un planteamiento al que, desde luego, no quiero de ninguna de las formas renunciar."En segundo lugar, que puede formar cuerpo con el primero, un extenso párrafo en el que denuncia, siempre desde su punto de vista, que los socialistas están siendo muy sectarios, muy radicales, y apuesta por el centro, por tirar la caña a esos votantes que huyen de los extremos, que pueden votar por uno u otro partido, pero que no lo harán por quien se radicalice. No sólo no es nada que Federico le pueda reprochar, sino que las elecciones de 2008, sin ir más lejos, han dado al líder del PP una amarga enseñanza sobre las desventajas de no escuchar las sensatas palabras de Ruiz Gallardón.
Y vamos con la madre del cordero: las fechas previas al 14-M, que forman el tercer punto (segundo si los dos anteriores se consideran uno sólo).
Quote:Y en segundo lugar, 14 de marzo. Yo sí creo que este gobierno le debemos sustituir por la mala gestión que ha hecho de la confianza que el 14 de marzo la mayoría de los españoles depositaron en él. Y que volver al debate de por qué depositaron esa confianza puede traer el efecto perverso de distraer los profundos errores de gestión que el gobierno ha realizado desde el 14 de marzo.¿Qué dice aquí Gallardón?. Que el gobierno socialista ha cometido muchos errores, que ha conseguido dilapidar esa confianza que los españoles depositaron en él, y que es el momento de aprovecharlo. Hay una importante crítica implícita en la recomendación de no “volver al debate de por qué depositaron esa confianza”, crítica que puede doler a los hombres de Aznar, pero es tremendamente lógica. Si los españoles consideraron que la gestión de la información de la crisis por parte del Gobierno Aznar fue mala, y eso les hizo volverse a Zapatero, estar recordando continuamente esos momentos puede hacer que los españoles vuelvan a castigar al PP, olvidando la (para Gallardón) mala gestión de Zapatero.
No es un secreto ni una traición opinar que Aznar se equivocó al tratar la información durante esos días; el propio Federico y Pedro Jota lo han dicho, y recomendar que se recuerden los errores del contrario mejor que sus triunfos no puede ser sino un buen consejo.
Quote:"Hablar del 11 al 14, podría hacer pensar a algunos ciudadanos que no tenemos argumentos del 14 aquí para proponer una sustitución del gobierno. Y los tenemos muy sólidos. Yo creo que en una democracia, al margen de cuáles fueran las circunstancias, y todos sabemos cuales fueron las circunstancias, yo creo que este gobierno no merece continuar cuatro años más como consecuencia de haber dilapidado esa confianza que recibió de los ciudadanos."Abunda en lo mismo: el Gobierno actual, para él, es malo, y hay que cambiarlo, pero el Partido Popular debe aspirar a sustituirlo con argumentos de Gobierno, y no con acusaciones de “y tú manipulaste más”.
Otro argumento más: la postura ética de un político ¿dónde está? ¿En el ventilador? Sólo un sectario como Federico, y su hombre en la sombra, el desalmado Ramírez, podrían estar defendiendo que algo hay reprensible en que un político recomiende no responder con acusaciones, sino con propuestas, con ideas, al rival.
Cuestión que amplía en el siguiente párrafo:
Quote:"Y creo, y es la tercera pata de mi argumentación, que además de construir con moderación, además de argumentar los errores de gobierno, nosotros tenemos que hacer una propuesta de futuro. Los ciudadanos votan futuro. Siempre en todas las elecciones hay dos partidos: uno que representa al pasado y las pierde; y otro que representa al futuro y las gana y eso ocurre en cualquier sistema democrático. Y nosotros tenemos que convocar al futuro a los ciudadanos españoles y solamente desde esa convocatoria, con ideas, con proyectos, avalados por equipos y avalados por la gestión de allí donde hemos tenido responsabilidades de gobierno, solamente desde esa convocatoria de futuro conseguiremos que sean más los que nos apoyen que los que se distancien."El último párrafo, que ya llega, es el que Federico consideró como ofensivo para las víctimas.
Quote:"¿Eso significa dar por bueno lo ocurrido entre el 11 y el 14? No. ¿Eso significa no insistir en los errores del Gobierno? Rotundamente no, es nuestra obligación hacerlo. Pero eso si significa que cuando se pretende gobernar España tu tienes que llamar a un proyecto que desde esta generación esté trabajando para la siguiente, y no caer, y vuelvo al efecto mimético del radicalismo, en revisionismos históricos o en miradas hacia atrás, que forman parte más de los equipajes sentimentales de cada uno de nosotros o del trabajo de las cátedras de investigación”.No sólo dice Gallardón que no hay que dar por bueno lo que ocurrió entre el 11 y el 14 de Marzo, sino que ni siquiera se refiere a los atentados del 11-M. Se refiere a la supuesta manipulación que el Partido Socialista hizo de los hechos ocurridos el 11-M y la respuesta del Gobierno. Eso es lo que Gallardón dice que, sin darlo por bueno, hay que dejar en un segundo término, para pasar a trabajar en denunciar los errores del Gobierno de Zapatero.
Es más, si Gallardón hubiera querido incluir en un hipotético rechazo lo ocurrido el dia 11 de Marzo, la frase del 11 al 14 de Marzo debería hacer referencia también al día de las elecciones, y significa que Gallardón no acepta el veredicto de las urnas, conducta antidemocrática, de la que Gallardón no es sospechoso.
No es pues, ni la masacre del 11-M, ni la investigación de la autoría, lo que dice Gallardón que no debe constituir eje fundamental de la política del PP. Son las manifestaciones ante las sedes del PP, lo de los terroristas suicidas. Pero no lo dice el alcalde por generosidad para Zapatero ni por traición al PP; lo ha dicho antes: es porque, si unos años antes la batalla de la opinión pública la ganó el PSOE ¿quién asegura que no la vuelva a ganar otra vez si, contra una supuesta manipulación, se presenta otra?
Cuando unas declaraciones periodísticas no son veraces, el autor se librará, de todos modos, de la condena por mentir, si demuestra que ha realizado las gestiones necesarias para contrastar suficientemente su información, aunque luego ésta no sea completamente cierta.
En este caso Federico dice haberse basado en el titular del redactor de ABC que según ABC le induce a error. Pero, para salir de su confusión, bastaría con que se hubiera leído el cuerpo del artículo. Nada allí apoya el titular. Ante el mínimo esfuerzo que hubiera supuesto desengañarse, leyendo las declaraciones completas, y dado que Federico no lo ha hecho ¿cómo iba a considerar la juez que Federico había cumplido su “especial deber de comprobar la veracidad de los hechos que expone, mediante las oportunas averiguaciones, y empleando la diligencia exigible a un profesional”?
De la misma manera, si se leen aunque sea por encima las palabras de Gallardón ¿cómo iban a declarar, bajo juramento, Aguirre, Acebes y Zaplana, que habían considerado dichas declaraciones como producto de un traidor al PP o a las víctimas, si no hablan de LA INVESTIGACIÓN NI LOS ATENTADOS?
Su declaración les honra, de la misma manera que la de Ramírez o Alcaraz sólo puede ser producto de un mentiroso o de alguien que no se ha leído aquello sobre lo que declara (y, por tanto, miente de todos modos).
En cuanto a los peones, desde luego, no tengo mucha duda: buena parte de ellos, si no todos, no leyeron lo que dijo Gallardón, y hablan por hablar: como casi siempre.
Por lo menos, si algún peón me quiere contestar este comentario, tendrá que leer a Gallardón.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
