18-06-2008, 08:07:45
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Quote:El 11-m como tarea infinita
18/06/2008 JOSE Zafra Castro
El filósofo Leibniz distinguía entre verdades de razón y verdades de hecho . Un ejemplo de las primeras sería: "El triángulo tiene tres ángulos"; de las segundas: "César cruzó el Rubicón". Las primeras son necesariamente verdaderas, pues lo que se afirma en el predicado ("tiene tres ángulos") está ya contenido en el sujeto ("el triángulo"): decir de un triángulo que no tiene tres ángulos sería contradictorio. Las segundas, sin embargo, no son necesariamente verdaderas (al menos para nosotros). César cruzó el Rubicón , pero pudo no haberlo cruzado. La frase "César no cruzó el Rubicón" no es contradictoria, pues del sujeto "César" no se desprende (lo vuelvo a subrayar: para nosotros ) que César cruzara el Rubicón. Millones de causas podrían haber frustrado ese acontecimiento, desde una sutil variación en la consideración por parte de César del equilibrio de fuerzas entre él y Pompeyo hasta el hecho fortuito de que un áspid lo hubiera matado en su infancia (o que esa mañana se hubiera levantado con fiebre).
Dios, dice Leibniz, no traza estas distinciones. Para él, que lo sabe todo, tan evidente es que el triángulo tiene tres ángulos como que César cruzaría el Rubicón el día en que lo hizo. Dios conoce a César, así como todas las circunstancias que iban a afectarle desde el instante mismo de su nacimiento (incluida la muerte del áspid aquella tarde por parte de un esclavo llamado Cremes , el cual pasaba por allí en busca de unos ajos que su amo Simón había dejado en casa de Claudia , la cual..., etcétera, etcétera). Habría hecho falta un análisis infinito de todo lo sucedido (y lo no sucedido) para deducir con antelación del sujeto "César" el predicado "cruzó el Rubicón", análisis que solo está al alcance de Dios, que es infinito. Y retrospectivamente: nosotros sabemos que César cruzó el Rubicón porque hubo testigos oculares de ese acontecimiento, y porque todo el curso de la historia cambió a raíz de él. Pero, ¿podríamos probar la proposición "César se hurgó la nariz 17 minutos antes de cruzar el Rubicón?". ¿Seríamos capaces de deducir alguna vez del análisis de "César" la verdad de ese predicado?
Escojamos ahora la siguiente verdad de hecho : "El PSOE ocultó el vínculo que une a ETA con el 11-M porque fue esa ocultación lo que le permitió arrebatarle las elecciones al PP". ¿Podrá probase alguna vez su verdad o su falsedad? Para averiguar la verdad de esta proposición (que, por comodidad, llamaremos a partir de ahora "p") necesitaríamos un análisis infinito de todo lo que rodeó al 11-M: millones y millones de hilos que forman una maraña imposible de devanar (salvo para Dios, por supuesto, que sin embargo no se ha pronunciado). Desgraciadamente nosotros nunca podremos concluir ese análisis, y es por eso que la verdad de "p" siempre podrá ser afirmada por unos y negada por otros. Existe, sin embargo, un mecanismo ideado por el hombre capaz de poner fin (aunque sea de un modo artificial) a estos tipos de análisis que versan sobre conflictos acaecidos en el seno de la sociedad. En sus diversas instancias, los tribunales (arrogándose la función de Dios) "dictan" lo que es verdad y lo que no lo es. Recortan algunos hilos de la maraña y afirman que con esos únicos hilos puede probarse si una proposición es verdadera o es falsa. De otro modo, los conflictos sociales jamás encontrarían su desenlace, y viviríamos enzarzados en una guerra civil permanente.
Sin embargo, hay quienes, por el motivo que sea, pueden no quedar satisfechos con lo dictado por un tribunal. Esto es justamente lo que ha acontecido con "p". Estas personas (medios de comunicación, dirigentes políticos, líderes de asociaciones) consideran que los tribunales no han seleccionado las hebras correctas, y que la verdad de "p" no ha sido aún contradicha. Da lo mismo lo que digan los policías, pues éstos pueden ser corruptos o mentirosos compulsivos; los informes periciales pueden haber sido falsificados; las maletas cambiadas de sitio. El juez instructor puede ser un bobo al que cualquiera se la da con queso. Incluso el juez que dictó la sentencia puede ser un frívolo y un pusilánime (aunque al principio parecía que no). Y además, ¿qué pasa con el matacucarachas? ¿y con la supuesta cinta de la Orquesta Mondragón ? ¿y con el supuesto temporizador para lavadoras? ¿y con ese filón inagotable que es la expresión autoría intelectual ? No, nadie podrá arrebatarle a estas personas la convicción moral de que ZP (y ese criptocomunista que es, al parecer, Ruiz Gallardón ) explotaron la muerte de 200 personas con el fin infame de contribuir a que el PP perdiera las elecciones.
Mucho me temo que, aunque recurriéramos al mismísimo Dios como Instancia Suprema y Este dictaminara que ZP no está compinchado con ETA, estos inquisidores no se darían por satisfechos. Acusarían a Dios de "psicópata" y de "libertófobo", y seguirían hurgando en el corazón de quienes sobrevivieron y en el de las familias de aquellos que murieron en los trenes. Y todo, según dicen, para honrar la memoria de las víctimas.
