21-06-2008, 20:49:20
(This post was last modified: 22-06-2008, 07:41:51 by morenohijazo.)
LOS FORENSES CON BILLETE (I) o Pawn Wars I: El ataque de los Peones
Perasalo/ Olasarep se desata. Esto puede ser un nuevo hito del conspiracionismo, tras los Pelanas Congelados, Los Tres Peritos, Parrilla Locuaz, Les Cuento La Guerra Civil, Garganta Profunda, y otros documentos que nos han hecho reir no poco durante estos años.
Aviso. ëste es un serial largo. Muy largo.
Buscando más material para atacar a Cospedal, para tratar de probar que fue ella quien dijo que había hasta 200 muertos (y lo tiene muy difícil, pues Baladía ni siquiera la conoce: “Estaba allí también una subsecretaria, doña Dolores,pero me van a perdonar que no me acuerde del apellido”, dice, hablando de la multitud de cargos políticos, voluntarios, etc, que pasaron por allí) ha encontrado una referencia a los forenses que vinieron de fuera de Madrid:
Vamos aver lo que dijo Carmen Baladía en otro momento de su declaración.
Siempre hemos pensado que las declaraciones de Baladía respondían al orgullo de la labor bien realizada. Pensemos que, si los forenses de fuera no hubieran venido, hubiera supuesto un 15 % de merma en los efectivos, y si, además, hubieran tenido que dedicarse a ayudar a la Policía Científica en su labor de entrevistarse con las familias, como hubiera querido Baladía, hubiera sido claramente imposible que se llevase a cabo todo el trabajo con la misma rapidez o eficacia. Pero, en realidad, tampoco tiene tanta importancia: es humano, aunque sea de desagradecidos, engrandecer nuestro trabajo minimizando la ayuda recibida. Son cosas que forman parte del carácter de cada uno. Y si eres catalán o de Madrid, supongo que eso tira también.
Lo cierto es que, pese a lo que dice Perasalo, Arimany (que no Alemany) no había comprado veinte billetes. Dice (siempre en palabras de Baladía) “tener reservadas” “veinte plazas” “para cuando hicieran falta”. Teniendo en cuenta que el puente aéreo no es un vuelo a una hora determinada, sino una serie de vuelos que cubren todo el día, más bien parece que Arimany lo que hizo, una vez enterado de la catástrofe, fue hablar con sus colegiados, y ver quién estaba dispuesto a ir de voluntario a Madrid, cubriendo su trabajo el resto de forenses, sin duda, y, viendo que podía liberar a una veintena de profesionales (cubriendo su trabajo los demás, repito), habló con la compañía aérea, que sin duda le ofreció preferencia en sus vuelos, dada la situación. No de otra forma se puede entender la expresión: “para cuando hiciera falta”.
La negativa de Carmen Baladía a que viniesen los forenses de otras comunidades, imaginamos que de manera cortés, no tiene mayor importancia: puede ser perfectamente lógico que, si consideraba suficiente su personal para llevar a cabo el trabajo, no quisiese que se llenase IFEMA con demasiada gente de buena voluntad pero tropezando unos con otros. De hecho, lo mismo le pasó con los voluntarios, y todos recordamos que sucedió algo parecido con el “Prestige”.
Sin embargo, la propia Carmen Baladía dice haber dicho a Carlos Lesmes (cargo político del PP que ella consideraba su superior, y con el que formó el polémico informe del día 17 de Marzo) que posiblemente necesitarían odontólogos forenses con vista a la identificación de cadáveres (cuando escribo esto me entra la risa, mezclada con la ira, cuando me acuerdo de que algún peón decía que las autopsias de Leganés no valían porque “las había hecho un dentista”). Carlos Lesmes (según cree Carmen Baladía) es, pues, quien llama a Arimany (o se pone en contacto de otra manera) y concierta el apoyo de los catalanes y de otros forenses españoles.
Perasalo/ Olasarep se desata. Esto puede ser un nuevo hito del conspiracionismo, tras los Pelanas Congelados, Los Tres Peritos, Parrilla Locuaz, Les Cuento La Guerra Civil, Garganta Profunda, y otros documentos que nos han hecho reir no poco durante estos años.
Aviso. ëste es un serial largo. Muy largo.
Buscando más material para atacar a Cospedal, para tratar de probar que fue ella quien dijo que había hasta 200 muertos (y lo tiene muy difícil, pues Baladía ni siquiera la conoce: “Estaba allí también una subsecretaria, doña Dolores,pero me van a perdonar que no me acuerde del apellido”, dice, hablando de la multitud de cargos políticos, voluntarios, etc, que pasaron por allí) ha encontrado una referencia a los forenses que vinieron de fuera de Madrid:
Quote:Forenses espontáneos en el 11-M.El asunto sería esperpéntico, si no fuera porque este grupo marginal que constituyen los peones tienen tras ellos a importantes grupos de presión, mediáticos, como COPE o EL MUNDO, o sociales, como la AVT, que hacen de caja de resonancia a algunos de sus dislates. Aunque mucho me temo que, en este caso, poco van a hacerle caso. Que Pedro Jota ya ha pasado página (en el editorial de hoy contra Hernando ya acepta plenamente la culpabilidad de Zouhier, así como la dinamita asturiana) y no creo que Federico tenga ganas de meterse en una de sus estrambóticas campañas de insultos contra los forenses catalanes, gallegos, o de otras comunidades
Carmen Baladía en la Comisión:
"El doctor Alemany, director del Instituto de Medicina Legal de Cataluña, por la mañana me avisó que tenían reservadas veinte plazas para el puente aéreo para venir en cuanto me hiciera falta. Yo se lo agradecí a todo el mundo, pero me daba cuenta —me pasó también con los voluntarios— de que si no mantenía un determinado número íbamos a perder la organización. Yo hice un comentario —ya he dicho antes que cualquier cosa que pedíamos la teníamos—, no sé qué hora sería del día 11, y dije: A lo mejor lo que nos van a faltar son odontólogos forenses, y fue el director general, don Carlos Lesmes —que luego le pregunté cómo es que habían venido—, el que se debió de poner en contacto con los catalanes, que tenían tres odontólogos forenses, vino también el director y el subdirector, en total cinco. Llegaron ya a las siete y pico o siete y media de la tarde y estuvieron con nosotros hasta que se finalizaron las autopsias a la una y media de la madrugada, y estuvieron colaborando con los odontólogos forenses de Madrid. Ya digo que salvo médicos españoles de todas las autonomías yo no he tenido conocimiento de que nadie nos haya querido auxiliar"
Es decir, que el doctor Alemany ofrece veinte forenses con billete de avión ya sacado. Carmen Baladía lo agradece pero lo rechaza, porque crearía más confusión. A pesar de ello, se presentan sin que ella lo supiera:
"que luego le pregunté cómo es que habían venido"
Mucho interés tenían en colaborar esos forenses catalanes.
También hubo otros cuatro o cinco forenses de otros sitios, alguno de Extremadura.
Enviado por olasarep el día 21 de Junio de 2008 a las 02:58 (#205)
Vamos aver lo que dijo Carmen Baladía en otro momento de su declaración.
Quote:La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): Tuvimos a cinco compañeros de Cataluña, a uno de Baleares, a uno o dos de Galicia y a dos o tres de Extremadura. El resto eran única y exclusivamente médicos forenses de la Comunidad Autónoma de Madrid. Los compañeros de Cataluña llegaron a Ifema a las siete y media de la tarde del día 11, cuando ya estaban muy avanzados los trabajos, siendo los médicos forenses de Madrid, con su esfuerzo y con una generosidad extraordinaria, capaces de realizar los levantamientos y de hacer las autopsias. Quiero decir que hubieran sido capaces de haber acompañado a la Policía científica en esos equipos ante mortem, pero eso no quita que los médicos forenses de la Comunidad Autónoma de Madrid pensemos que necesitamos más plantilla.Hay una cierta contradicción en la declaración de Carmen Baladía, que por un lado dice que los médicos forenses de Madrid “piensan que necesitan más plantilla” y por otro lado, dice que en una situación de catástrofe, hubieran sido capaces de sacar adelante solos, no sólo el trabajo normal, sino la atención a la catástrofe, suministrando además un forense extra para cada mesa ante-mortem, y sin el auxilio de los, aproximadamente, diez forenses que vinieron de otras comunidades autónomas. Reflexionemos: Carmen Baladía era quien dirigió todo el cotarro (y menuda se puso con el País cuando le pareció que le quitaban protagonismo), y podía asignar médicos forenses a las mesas con la Policía Científica. No tiene sentido decir que eran suficientes, y quejarse luego que no podía poner un médico más por mesa...
Siempre hemos pensado que las declaraciones de Baladía respondían al orgullo de la labor bien realizada. Pensemos que, si los forenses de fuera no hubieran venido, hubiera supuesto un 15 % de merma en los efectivos, y si, además, hubieran tenido que dedicarse a ayudar a la Policía Científica en su labor de entrevistarse con las familias, como hubiera querido Baladía, hubiera sido claramente imposible que se llevase a cabo todo el trabajo con la misma rapidez o eficacia. Pero, en realidad, tampoco tiene tanta importancia: es humano, aunque sea de desagradecidos, engrandecer nuestro trabajo minimizando la ayuda recibida. Son cosas que forman parte del carácter de cada uno. Y si eres catalán o de Madrid, supongo que eso tira también.
Lo cierto es que, pese a lo que dice Perasalo, Arimany (que no Alemany) no había comprado veinte billetes. Dice (siempre en palabras de Baladía) “tener reservadas” “veinte plazas” “para cuando hicieran falta”. Teniendo en cuenta que el puente aéreo no es un vuelo a una hora determinada, sino una serie de vuelos que cubren todo el día, más bien parece que Arimany lo que hizo, una vez enterado de la catástrofe, fue hablar con sus colegiados, y ver quién estaba dispuesto a ir de voluntario a Madrid, cubriendo su trabajo el resto de forenses, sin duda, y, viendo que podía liberar a una veintena de profesionales (cubriendo su trabajo los demás, repito), habló con la compañía aérea, que sin duda le ofreció preferencia en sus vuelos, dada la situación. No de otra forma se puede entender la expresión: “para cuando hiciera falta”.
La negativa de Carmen Baladía a que viniesen los forenses de otras comunidades, imaginamos que de manera cortés, no tiene mayor importancia: puede ser perfectamente lógico que, si consideraba suficiente su personal para llevar a cabo el trabajo, no quisiese que se llenase IFEMA con demasiada gente de buena voluntad pero tropezando unos con otros. De hecho, lo mismo le pasó con los voluntarios, y todos recordamos que sucedió algo parecido con el “Prestige”.
Sin embargo, la propia Carmen Baladía dice haber dicho a Carlos Lesmes (cargo político del PP que ella consideraba su superior, y con el que formó el polémico informe del día 17 de Marzo) que posiblemente necesitarían odontólogos forenses con vista a la identificación de cadáveres (cuando escribo esto me entra la risa, mezclada con la ira, cuando me acuerdo de que algún peón decía que las autopsias de Leganés no valían porque “las había hecho un dentista”). Carlos Lesmes (según cree Carmen Baladía) es, pues, quien llama a Arimany (o se pone en contacto de otra manera) y concierta el apoyo de los catalanes y de otros forenses españoles.
Quote:Yo hice un comentario —ya he dicho antes que cualquier cosa que pedíamos la teníamos —,no sé qué hora sería del día 11,y dije: A lo mejor lo que nos van a faltar son odontólogos forenses, y fue el director general, don Carlos Lesmes —que luego le pregunté cómo es que habían venido —, el que se debió de poner en contacto con los catalanes, que tenían tres odontólogos forenses, vino también el director y el subdirector, en total cinco.¿Qué otra cosa podemos añadir en desmentido de Perasalo? Pues casi da vergüenza hacer notar esto, pero si los forenses catalanes, con intenciones conspirativas, hubieran decidido viajar allí para colocar suicidas, piercings, tatuajes, etc, y despistar también a Baladía, no hubieran sido cinco, sino los veinte ofertados previamente, no hubieran sido sólo odontólogos forenses (que fue lo que pidió Baladía a Carlos Lesmes) ni hubieran venido de otras comunidades. Este último hecho, que vinieran de otros puntos de España, indica también la mano de una autoridad superior, Carlos Lesmes. Y, lógicamente, resultaría absurdo criticar a Lesmes por haber interpretado el deseo de Baladía al máximo para cumplirlo con diligencia. La propia Baladía, que en este párrafo está respondiendo a una pregunta sobre el ofrecimiento de unos forenses israelíes, responde con la intención de dejar claro que tuvo todo lo que pidió en cuanto expresó un deseo, y no critica de ningún modo la iniciativa de Lesmes. Perasalo sí que parece que tiene algo que criticar, aunque en su caso es, absurdamente, la disponibilidad de los forenses catalanes.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
