Atalanta,
sé que no ha encontrado lo que a continuación le explicaré ni en la wikipedia ni el "breve diccionario de filosofía" que alguien que la estimó le regaló allá por la década de los cuarenta en su trigésimo segundo cumpleaños.
No sufra por ello. Los evangelios ya lo sabían. Muchos son los llamados, pocos los escogidos.
Si no estuviera de vacaciones sería Areán quien gustoso le explicaría, con su habitual espíritu didáctico, en qué sentido es usted a nuestros ojos como un mono al que le han dado una pistola cargada.
Usted es sin duda el mono. Y la pistola cargada es la expresión "argumento de autoridad".
Usted, en su simia condición, es incapaz de darse cuenta siquiera que las balas de ese revolver que le han dado son de fogueo.
Sin duda él, Areán, lo explicaría mucho mejor y sin tanta acidez. Pero tendrá que aguantarse, la vita e cosí.
El "argumento de autoridad" es válido (el uso de esté término es acertado para el contexto en el que estamos) cuando este se circunscribe a lo expresado por un especialista reconocido por el conjunto global de una comunidad de especialistas de una materia determinada.
Y ya una vez en este terreno son los especialistas quienes, usando herramientas relativas a su especialidad, dirimen las posibles diferencias y van puliendo lo expuesto por el especialista o grupo de especialistas.
Y son los especialistas, en su terreno y con sus herramientas, quienes deben argumentar a favor o en contra de una determinada tesis.
Vayamos al caso concreto.
El Tribunal Supremo es el máximo tribunal de casación de la jurisprudencia española. La última instancia. Jueces que pueden revocar, y revocan, decisiones de otros jueces. Para lo que nos interesa: El Tribunal Supremo es el especialista de los especialistas.
Para fulminar el lastimero llanto -¡Eré una perzona poco esética que se arrodilla anter Podé podorozo!- que sin duda entonará Atalanta tras leerme diré que en ningún momento defiendo que lo que diga un especialista (sea quien sea) no pueda ser puesto en tela de juicio.
Puede, y debe, ser puesto en tela de juicio. Pero como indiqué arriba debe ser desde una visión letrada en la materia y además la crítica o diferencia debe ser expuesta en los términos que la materia exige.
Es decir, tenemos al Tribunal Supremo (máximo tribunal de casación de la jurisprudencia española) por un lado y a Atalanta (y sus cientos de clones) por otro.
Mientras el Tribunal Supremo argumenta [debe argumentar] cada una de sus decisiones [sean autos, sentencias, revisiones o lo que sea], Atalanta (y los cientos de clones) no comprenden el significado de la mayoría de cosas que escriben (no entro siquiera en el grado de comprensión de los conceptos que utilizan) confundiendo, por ejemplo, terminos esenciales. Es decir, hablando mal y pronto, no se enteran de una puta mierda y quieren que se les haga caso sólo porque tienen una boca con la que gritar y hacer ruido.
Para que a Atalanta aquí se le hiciera un mínimo de caso (para que cualquier ciudadano de a pie se lo hiciera realmente) debería argumentar sus postulados en el mismo sentido en que lo hace el Tribunal Supremo, cosa que puedo afirmar con total rotundidad no ocurrirá ni renaciendo esta mil millones de veces mil.
Es decir, y vayamos a un caso más concreto todavía, Atalanta para "intentar rebatir" (acépteseme la licencia) a Einstein [Tribunal Supremo] en lo concerniente a la teoría de la relatividad general tendría que empezar a hablar en términos de física, de física teórica. Luego, otros especialistas, deberían sumarse con nuevos descubrimientos a sus postulados y deberían ofrecer argumentos en contra de la teoría de la relatividad general. Grosso modo.
Sin embargo lo que hace Atalanta es registrarse en un foro de los que ella considera "enemigos" y estupiberrear un poco: ¿Por qué la 'E' de 'E=mc2' es 'E' y no 'A'? ¿Qué oscuros intereses motivaron a Einstein a usar 'E' y no 'A'? ¿Era Einstein un ególatra que puso 'E' y no 'A' sólo por su apellido? ¿Por qué Hawking no ha señalado esta evidente contradicción que nosotros los 'Protones Oscuros Liberados' hemos puesto al descubierto? ¿Qué oculta la comunidad internacional de físicos? ¿Por qué estos encubridores de la Verdad no han rebatido ni una sola vez las afirmaciones del gran maestro Jimenez (Iker)? ¡Queremos saber!
Y lo triste (triste para ella, gracioso para nosotros) de todo esto es que Atalanta pretende cubrir todos estos evidentes desmanes, más propio de mentes perturbadas, metiendo con calzador en su discurso palabras como "epistemología", "esceptisismo" o expresiones como "argumento de autoridad", "sentido común", y demás.
Lo triste además es que lo hace sin motivo real alguno. Es un acto reflejo condicionado por sus amos. Así se descubre en la batalla dialéctica cuando, al exigírsele un nivel de elaboración de los postulados que defiende sólo es capaz de recurrir al insulto, al altivo desdén propio siempre del ignorante más ignorante, a la zafia manipulación de lo expresado por sus contrincantes. Y esto sólo para tratar de adecuar la realidad a sus prejuicios.
La realidad se construye con voluntad, pero la voluntad no es la realidad.
Si se quiere creer se ha de renunciar al pensar.
Pero bueno. Es lo que ellos han elegido
¡Cuando haces agitprop, ya no hay stop!
El problema de los peones, uno de los escollos principales con los que se encuentran cuando debaten con personas que no están dispuestas a retozar con gusto autofelaciente en su lodazal de mentiras, es que confunden verdades objetivas con opiniones (al título de este hilo me remito). Confunden sus opiniones con el sentido común. Y esperan que todos los demás aplaudamos al son de sus estupideces (que es lo que llaman "sentido común").
Se preocupan en lo accesorio. Jamás argumentan. Les gusta el fango. Los ataques personales. Las marujadas. No se preguntan, en su "esceptisismo", cómo es que los tribunales españoles, tan acostumbrados a tratar con terrorismo (por desgracia), no les haya dado la razón en NADA.
Porque se puede OPINAR que el primer párrafo de la sentencia podría estar mejor redactado, pero la VERDAD OBJETIVA es que Zougam ha sido condeando a 38000 (redondeando) años de cárcel, y eso es inopinable (y si no que se lo pregunten a Zougam
). Y es una VERDAD OBJETIVA también el que estos tribunales sean los mismos que condenan todos los años a decenas de terroristas abertzales. Y es una VERDAD OBJETIVA que estos tribunales, y sus integrantes, reciben de los "peones" el mismo trato desdeñoso que se les prodiga en los ambientes abertzales. A lo escrito por Atalanta me remito. Al final son lo mismo. Fanáticos.
Para terminar mi absurda perorata sonámbula señalar que lo único que logra Atalanta con sus infantiloides comentarios es demostrar a todo aquel que la lee la pútrida pasta de la que esta hecha la "conciencia peónida". Babeantes seres balbuceantes llenos de consignas deseosos de vomitarlas por los rincones, atufadas de odio contenido y resentimiento rabioso.
Tras esto sólo señalar una última cosa. Lo anterior viene motivado por la respuesta que dió Atalanta a Jorge en #141 (comentario que encabeza la página anterior). Tan viciada en su razonar está Atalanta que es incapaz de apreciar que Jorge en ningún momento usa nada relativo a "argumentos de autoridad". El comentario de Jorge es mucho más profundo y va más allá. Lo digo para otros, porque Atalanta dudo que lo entienda, Jorge, y que él me corrija si me equivoco, se refiere al 'criterio de aceptación', que nada tiene que ver, en el modo en que él lo usa, con el "argumento de autoridad".
sé que no ha encontrado lo que a continuación le explicaré ni en la wikipedia ni el "breve diccionario de filosofía" que alguien que la estimó le regaló allá por la década de los cuarenta en su trigésimo segundo cumpleaños.
No sufra por ello. Los evangelios ya lo sabían. Muchos son los llamados, pocos los escogidos.
Si no estuviera de vacaciones sería Areán quien gustoso le explicaría, con su habitual espíritu didáctico, en qué sentido es usted a nuestros ojos como un mono al que le han dado una pistola cargada.
Usted es sin duda el mono. Y la pistola cargada es la expresión "argumento de autoridad".
Usted, en su simia condición, es incapaz de darse cuenta siquiera que las balas de ese revolver que le han dado son de fogueo.
Sin duda él, Areán, lo explicaría mucho mejor y sin tanta acidez. Pero tendrá que aguantarse, la vita e cosí.
El "argumento de autoridad" es válido (el uso de esté término es acertado para el contexto en el que estamos) cuando este se circunscribe a lo expresado por un especialista reconocido por el conjunto global de una comunidad de especialistas de una materia determinada.
Y ya una vez en este terreno son los especialistas quienes, usando herramientas relativas a su especialidad, dirimen las posibles diferencias y van puliendo lo expuesto por el especialista o grupo de especialistas.
Y son los especialistas, en su terreno y con sus herramientas, quienes deben argumentar a favor o en contra de una determinada tesis.
Vayamos al caso concreto.
El Tribunal Supremo es el máximo tribunal de casación de la jurisprudencia española. La última instancia. Jueces que pueden revocar, y revocan, decisiones de otros jueces. Para lo que nos interesa: El Tribunal Supremo es el especialista de los especialistas.
Para fulminar el lastimero llanto -¡Eré una perzona poco esética que se arrodilla anter Podé podorozo!- que sin duda entonará Atalanta tras leerme diré que en ningún momento defiendo que lo que diga un especialista (sea quien sea) no pueda ser puesto en tela de juicio.
Puede, y debe, ser puesto en tela de juicio. Pero como indiqué arriba debe ser desde una visión letrada en la materia y además la crítica o diferencia debe ser expuesta en los términos que la materia exige.
Es decir, tenemos al Tribunal Supremo (máximo tribunal de casación de la jurisprudencia española) por un lado y a Atalanta (y sus cientos de clones) por otro.
Mientras el Tribunal Supremo argumenta [debe argumentar] cada una de sus decisiones [sean autos, sentencias, revisiones o lo que sea], Atalanta (y los cientos de clones) no comprenden el significado de la mayoría de cosas que escriben (no entro siquiera en el grado de comprensión de los conceptos que utilizan) confundiendo, por ejemplo, terminos esenciales. Es decir, hablando mal y pronto, no se enteran de una puta mierda y quieren que se les haga caso sólo porque tienen una boca con la que gritar y hacer ruido.
Para que a Atalanta aquí se le hiciera un mínimo de caso (para que cualquier ciudadano de a pie se lo hiciera realmente) debería argumentar sus postulados en el mismo sentido en que lo hace el Tribunal Supremo, cosa que puedo afirmar con total rotundidad no ocurrirá ni renaciendo esta mil millones de veces mil.
Es decir, y vayamos a un caso más concreto todavía, Atalanta para "intentar rebatir" (acépteseme la licencia) a Einstein [Tribunal Supremo] en lo concerniente a la teoría de la relatividad general tendría que empezar a hablar en términos de física, de física teórica. Luego, otros especialistas, deberían sumarse con nuevos descubrimientos a sus postulados y deberían ofrecer argumentos en contra de la teoría de la relatividad general. Grosso modo.
Sin embargo lo que hace Atalanta es registrarse en un foro de los que ella considera "enemigos" y estupiberrear un poco: ¿Por qué la 'E' de 'E=mc2' es 'E' y no 'A'? ¿Qué oscuros intereses motivaron a Einstein a usar 'E' y no 'A'? ¿Era Einstein un ególatra que puso 'E' y no 'A' sólo por su apellido? ¿Por qué Hawking no ha señalado esta evidente contradicción que nosotros los 'Protones Oscuros Liberados' hemos puesto al descubierto? ¿Qué oculta la comunidad internacional de físicos? ¿Por qué estos encubridores de la Verdad no han rebatido ni una sola vez las afirmaciones del gran maestro Jimenez (Iker)? ¡Queremos saber!
Y lo triste (triste para ella, gracioso para nosotros) de todo esto es que Atalanta pretende cubrir todos estos evidentes desmanes, más propio de mentes perturbadas, metiendo con calzador en su discurso palabras como "epistemología", "esceptisismo" o expresiones como "argumento de autoridad", "sentido común", y demás.
Lo triste además es que lo hace sin motivo real alguno. Es un acto reflejo condicionado por sus amos. Así se descubre en la batalla dialéctica cuando, al exigírsele un nivel de elaboración de los postulados que defiende sólo es capaz de recurrir al insulto, al altivo desdén propio siempre del ignorante más ignorante, a la zafia manipulación de lo expresado por sus contrincantes. Y esto sólo para tratar de adecuar la realidad a sus prejuicios.
La realidad se construye con voluntad, pero la voluntad no es la realidad.
Si se quiere creer se ha de renunciar al pensar.
Pero bueno. Es lo que ellos han elegido
¡Cuando haces agitprop, ya no hay stop!
El problema de los peones, uno de los escollos principales con los que se encuentran cuando debaten con personas que no están dispuestas a retozar con gusto autofelaciente en su lodazal de mentiras, es que confunden verdades objetivas con opiniones (al título de este hilo me remito). Confunden sus opiniones con el sentido común. Y esperan que todos los demás aplaudamos al son de sus estupideces (que es lo que llaman "sentido común").
Se preocupan en lo accesorio. Jamás argumentan. Les gusta el fango. Los ataques personales. Las marujadas. No se preguntan, en su "esceptisismo", cómo es que los tribunales españoles, tan acostumbrados a tratar con terrorismo (por desgracia), no les haya dado la razón en NADA.
Porque se puede OPINAR que el primer párrafo de la sentencia podría estar mejor redactado, pero la VERDAD OBJETIVA es que Zougam ha sido condeando a 38000 (redondeando) años de cárcel, y eso es inopinable (y si no que se lo pregunten a Zougam
). Y es una VERDAD OBJETIVA también el que estos tribunales sean los mismos que condenan todos los años a decenas de terroristas abertzales. Y es una VERDAD OBJETIVA que estos tribunales, y sus integrantes, reciben de los "peones" el mismo trato desdeñoso que se les prodiga en los ambientes abertzales. A lo escrito por Atalanta me remito. Al final son lo mismo. Fanáticos.Para terminar mi absurda perorata sonámbula señalar que lo único que logra Atalanta con sus infantiloides comentarios es demostrar a todo aquel que la lee la pútrida pasta de la que esta hecha la "conciencia peónida". Babeantes seres balbuceantes llenos de consignas deseosos de vomitarlas por los rincones, atufadas de odio contenido y resentimiento rabioso.
Tras esto sólo señalar una última cosa. Lo anterior viene motivado por la respuesta que dió Atalanta a Jorge en #141 (comentario que encabeza la página anterior). Tan viciada en su razonar está Atalanta que es incapaz de apreciar que Jorge en ningún momento usa nada relativo a "argumentos de autoridad". El comentario de Jorge es mucho más profundo y va más allá. Lo digo para otros, porque Atalanta dudo que lo entienda, Jorge, y que él me corrija si me equivoco, se refiere al 'criterio de aceptación', que nada tiene que ver, en el modo en que él lo usa, con el "argumento de autoridad".
