Bueno, ayer elogié la sentencia y sólo le afeé que no le diera algún coscorrón dialéctico a la juez instructora (sí, le tengo un poco de manía).
Pero viendo que el segundo diario de nuestro país (lo cual dice mucho, y no muy bueno, de nosotros) y las huestes peónidas se aferran a lo de las "infracciones administrativas" para arremeter contra los absueltos y sacar pecho, tengo que hacerle un reproche más serio al tribunal: si cometieron una infracción administrativa al reasignar el análisis sin dejar constancia por escrito de ello, ¿me pueden decir exactamente qué reglamento, orden, o instrucción desobedecieron? Porque yo soy funcionario, y sé que lo normal es que las órdenes puramente internas, como las que tratan de asignación de tareas, se realicen casi siempre de forma verbal. ¡Estaría bueno que cada vez que un jefe ordenase a un subordinado abrir o archivar un expediente, realizar un informe o contestar a una reclamación, tuviese que dejar constancia escrita de ello! ¡Se le caería la mano a cachitos de tanto firmar!
Desde luego, algunas de esas decisiones deben ponerse por escrito, pero siempre porque estén inscritas dentro de un procedimiento, y la normativa de éste lo exija: si mi jefe decide que debo formar parte de una comisión de valoración de unas subvenciones, mi nombramiento, y el de mis compañeros, debe figurar en una resolución firmada por él.
Pero no parece que éste sea el caso de las asignaciones de análisis en la Policía Científica, a juzgar por el relato de los hechos de la propia sentencia: las personas competentes para ello recibían las peticiones de análisis, se hacían cargo de las muestras y procedían a analizarlas. No me parece que haya ninguna normativa interna que obligue a que las asignaciones de análisis, y por lo tanto, las reasignaciones, se documenten por escrito. Por lo tanto, me parece que los miembros del tribunal, que son penalistas y no tienen por qué saber gran cosa de Derecho Administrativo, se han dejado llevar por un prejuicio: el de que de todo lo que se hace en la Administración se tiene que dejar constancia escrita. Y han metido la gamba. Lástima, pero el mejor escribano echa un borrón. (Y el peor Escribano dice chorradas sobre el ácido bórico y ETA).
Pero viendo que el segundo diario de nuestro país (lo cual dice mucho, y no muy bueno, de nosotros) y las huestes peónidas se aferran a lo de las "infracciones administrativas" para arremeter contra los absueltos y sacar pecho, tengo que hacerle un reproche más serio al tribunal: si cometieron una infracción administrativa al reasignar el análisis sin dejar constancia por escrito de ello, ¿me pueden decir exactamente qué reglamento, orden, o instrucción desobedecieron? Porque yo soy funcionario, y sé que lo normal es que las órdenes puramente internas, como las que tratan de asignación de tareas, se realicen casi siempre de forma verbal. ¡Estaría bueno que cada vez que un jefe ordenase a un subordinado abrir o archivar un expediente, realizar un informe o contestar a una reclamación, tuviese que dejar constancia escrita de ello! ¡Se le caería la mano a cachitos de tanto firmar!
Desde luego, algunas de esas decisiones deben ponerse por escrito, pero siempre porque estén inscritas dentro de un procedimiento, y la normativa de éste lo exija: si mi jefe decide que debo formar parte de una comisión de valoración de unas subvenciones, mi nombramiento, y el de mis compañeros, debe figurar en una resolución firmada por él.
Pero no parece que éste sea el caso de las asignaciones de análisis en la Policía Científica, a juzgar por el relato de los hechos de la propia sentencia: las personas competentes para ello recibían las peticiones de análisis, se hacían cargo de las muestras y procedían a analizarlas. No me parece que haya ninguna normativa interna que obligue a que las asignaciones de análisis, y por lo tanto, las reasignaciones, se documenten por escrito. Por lo tanto, me parece que los miembros del tribunal, que son penalistas y no tienen por qué saber gran cosa de Derecho Administrativo, se han dejado llevar por un prejuicio: el de que de todo lo que se hace en la Administración se tiene que dejar constancia escrita. Y han metido la gamba. Lástima, pero el mejor escribano echa un borrón. (Y el peor Escribano dice chorradas sobre el ácido bórico y ETA).
