10-07-2008, 13:34:03
Las críticas a la sentencia desde nuestro lado (por "blanda" con el conspiracionismo) me parecen muy bien, pero no debemos olvidar una cosa (a falta de que Isócrates o Iustitia nos iluminen, como no lo hacen me atrevo a dar una humilde opinión):
-La sentencia juzga lo que se presenta ante ella, y aquí se trataba de condenar o absolver, con criterio razonado, a los cuatro mandos policiales.
-No puede, por tanto, (y es la opinión de un lego) encausar, juzgar, ni condenar, a Escribano, pese a que, leyendo atentamente la sentencia, la paliza que le dan es de órdago.
-De la misma manera, no es su papel afear la intrucción de Gemma Gallego. Recientemente hemos visto sentencias en las que se hacía eso, pero siempre me ha dado la impresión de que se producían en el contexto de vendettas entre organismos judiciales diferentes, como el Supremo y el Constitucional, y me han dejado un sabor a patio de colegio agridulce.
-No nos dejemos abducir por los cantos de cisne del conspiracionismo. La sentencia ha supuesto un revolcón histórico (y van...) a las tesis conspiranoicas.
-No sólo se ha absuelto a los mandos acusados, sino que en su exposición, el Tribunal cita expresamente que la modificación que hicieron es irrelevante, y, en veinticuatro ocasiones pone verde a Escribano. Veinticuatro, por lo menos. Le dice de todo: que no se puede confiar en él, que su comportamiento genera suspicacias, que sus observaciones, de las que se sentía tan orgulloso, no sirven para nada o casi nada, que ya puede darse con un canto en los dientes con que no le hayan encausado por cometer la misma irregularidad que sus jefes, que vaya caradura tiene de protestar cuando a él nadie le ha dicho nada por ello, que de científicas, sus observaciones no tienen nada, que no es de fiar, que los jefes hicieron muy bien en tirar a la basura sus observaciones, que busca confundir a la opinión pública...
-De la misma manera, la instrucción de Gemma Gallego ha quedado hecha trizas. Sin citarla, supone sin duda un tirón de orejas ese comentario de que Escribano había cometido, y por dos veces (con Herrera y con Manrique) irregularidades como las que él imputó a sus jefes...
-Punto aparte hago, porque hay que repetirlo a los peones cada vez que nos salgan, de que el tirón de orejas que se le da a los mandos policiales no se refiere a que corrijan a Escribano, que tienen todo el derecho, según los jueces. Lo que dicen los jueces es que la corrección y reasignación de perito se tendría que hacer de otra forma. Y punto Y hay que plantárselo a sí a todos los peones que nos salgan con que la sentencia critica a los mandos por corregir a Escribano.
-Veremos si con una sentencia en firme, hay más movimientos. Si la cúpula de Interior quiere, hay materia en la sentencia como para abrir un expediente a Escribano.
Así que, mis queridos amigos, nada de desánimo. ¿Alguien creía que, tras la sentencia, los Peones Negros iban a reconocer que se habían equivocado, iban a reconocer que los mandos de la Policía no falsificaron nada?
Yo, desde luego, no creí ni por un momento que los "ultras" lectores de El Mundo u oyentes de Federico iban a aceptar una sentencia en contra.
Puestos así... ¿de qué hubiera servido una sentencia más clara, que condenase por ejemplo a Escribano, cosa que no puede hacer, o la instrucción de Gallego, que es posible que tampoco?
Los peones seguirían diciendo igual que los jueces están vendidos, y en caso de una sentencia excesivamente contraria a Escribano (que no era juzgado aquí) quizás se anulase... o algo así.
De todos modos, amigos leed bien la sentencia... ¿de verdad creéis que no es lo suficientemente dura con Escribano? ¡Si lo ha dejado a la altura de la mirada de Federico!
Queda por saber si con la sentencia se puede (y si se hará) incoar expediente a Escribano. Mi opinión personal, es que no. Que posiblemente hiciera falta una demanda contra el propio Escribano, y el Ministerio no creo que esté por la labor. No querrá provocar mártires. Y de todos modos, el ridículo del perito es ya clamoroso, y su prestigio en el Cuerpo está bajo mínimos. No se fían ya ni para que les guarde un sonajero.
-La sentencia juzga lo que se presenta ante ella, y aquí se trataba de condenar o absolver, con criterio razonado, a los cuatro mandos policiales.
-No puede, por tanto, (y es la opinión de un lego) encausar, juzgar, ni condenar, a Escribano, pese a que, leyendo atentamente la sentencia, la paliza que le dan es de órdago.
-De la misma manera, no es su papel afear la intrucción de Gemma Gallego. Recientemente hemos visto sentencias en las que se hacía eso, pero siempre me ha dado la impresión de que se producían en el contexto de vendettas entre organismos judiciales diferentes, como el Supremo y el Constitucional, y me han dejado un sabor a patio de colegio agridulce.
-No nos dejemos abducir por los cantos de cisne del conspiracionismo. La sentencia ha supuesto un revolcón histórico (y van...) a las tesis conspiranoicas.
-No sólo se ha absuelto a los mandos acusados, sino que en su exposición, el Tribunal cita expresamente que la modificación que hicieron es irrelevante, y, en veinticuatro ocasiones pone verde a Escribano. Veinticuatro, por lo menos. Le dice de todo: que no se puede confiar en él, que su comportamiento genera suspicacias, que sus observaciones, de las que se sentía tan orgulloso, no sirven para nada o casi nada, que ya puede darse con un canto en los dientes con que no le hayan encausado por cometer la misma irregularidad que sus jefes, que vaya caradura tiene de protestar cuando a él nadie le ha dicho nada por ello, que de científicas, sus observaciones no tienen nada, que no es de fiar, que los jefes hicieron muy bien en tirar a la basura sus observaciones, que busca confundir a la opinión pública...
-De la misma manera, la instrucción de Gemma Gallego ha quedado hecha trizas. Sin citarla, supone sin duda un tirón de orejas ese comentario de que Escribano había cometido, y por dos veces (con Herrera y con Manrique) irregularidades como las que él imputó a sus jefes...
-Punto aparte hago, porque hay que repetirlo a los peones cada vez que nos salgan, de que el tirón de orejas que se le da a los mandos policiales no se refiere a que corrijan a Escribano, que tienen todo el derecho, según los jueces. Lo que dicen los jueces es que la corrección y reasignación de perito se tendría que hacer de otra forma. Y punto Y hay que plantárselo a sí a todos los peones que nos salgan con que la sentencia critica a los mandos por corregir a Escribano.
-Veremos si con una sentencia en firme, hay más movimientos. Si la cúpula de Interior quiere, hay materia en la sentencia como para abrir un expediente a Escribano.
Así que, mis queridos amigos, nada de desánimo. ¿Alguien creía que, tras la sentencia, los Peones Negros iban a reconocer que se habían equivocado, iban a reconocer que los mandos de la Policía no falsificaron nada?
Yo, desde luego, no creí ni por un momento que los "ultras" lectores de El Mundo u oyentes de Federico iban a aceptar una sentencia en contra.
Puestos así... ¿de qué hubiera servido una sentencia más clara, que condenase por ejemplo a Escribano, cosa que no puede hacer, o la instrucción de Gallego, que es posible que tampoco?
Los peones seguirían diciendo igual que los jueces están vendidos, y en caso de una sentencia excesivamente contraria a Escribano (que no era juzgado aquí) quizás se anulase... o algo así.
De todos modos, amigos leed bien la sentencia... ¿de verdad creéis que no es lo suficientemente dura con Escribano? ¡Si lo ha dejado a la altura de la mirada de Federico!
Queda por saber si con la sentencia se puede (y si se hará) incoar expediente a Escribano. Mi opinión personal, es que no. Que posiblemente hiciera falta una demanda contra el propio Escribano, y el Ministerio no creo que esté por la labor. No querrá provocar mártires. Y de todos modos, el ridículo del perito es ya clamoroso, y su prestigio en el Cuerpo está bajo mínimos. No se fían ya ni para que les guarde un sonajero.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
