14-07-2008, 18:53:22
El Flagelador Wrote:En el juicio se expresó que era costumbre realizar esa parte de antecedentes, el informe debía incluirlos y así se hizo.¿En qué parte del juicio y por parte de quién se dijo eso? Creo que en la sentencia no se dice nada al respecto.
Quote:Si es poco normal encontrar esa sustancia en terroristas, es más probable que los pocos que hacen uso del mismo tengan algún tipo de relación. Porque pudieron tener el mismo tipo de formación, porque conocieron a alguien que sí sabía sacarle provecho a esta sustancia, etc. Eso no quiere decir que lo haya y ni es prueba de que lo haya.Como se trata de una sustancia con varias aplicaciones domésticas y de uso generalizado, ese razonamiento no lleva a ninguna parte. ¿Cuántas sustancias comunes se podíen encontrar entre dos casas tomadas al azar? Muchas, muchas. Además, como ni el mismo perito Escribano podía establecer un uso terrorista del ácido bórico, hubiera dado lo mismo que apareciera amoniaco, sal común o vino tinto.
La conclusión a partir del ácido bórico de que dos sujetos se pueden haber entrenado para el terrorismo en un lugar común o incluso que compartan la autoría de atentados es un triple salto mortal sin red. ¡Eso no es serio en absoluto!
Quote:Lo que no veo razonable de ningún modo, es siendo la parte de antecedentes, puntos 1,2 y 3 tan poco esclarecedores, meras conjeturas plasmadas en aquel informe, los mandos policiales, de dilatadísima experiencia, se arrieguen, a sabiendas, a que sean llevados ante los tribunales, con lo que supone, penas de inhabilitación + cárcel + multa. Ellos corrigen a lo mejor una chorrada, pero una chorrada que puede costar la cárcel. Se arriesgaron a arruinar lo que les queda de carrera profesional, probablemente porque algún político se lo pidió. Espero qe jamás lo vuelva a hacer.Me parece totalmente lógico que un jefe de la policía científica no dé el visto bueno a unas conclusiones acientíficas y faltas de seriedad. Esas conclusiones no tenían valor judicial ninguno: su única utilidad era la de dar pasto a los medios de comunicación conspiracionistas. ¡Para ruidos estaba el patio! No sé si podrá usted estar de acuerdo conmigo en que un profesional, un facultativo, no quiere que su prestigio y el de la unidad que dirige quede empañado por una patochada.
En cuanto a los «riesgos» que corrían los jefes de la policía científica, es difícilmente comprensible que en unas condiciones normales unos profesionales que actúan conforme a sus atribuciones sufran la tremenda injusticia que han padecido estos hombres. Desde luego, no es normal que este asunto haya llegado a juicio. Una vez que el juicio se ha producido, la sentencia es de lo más lógico.
