Pero, a ver, hay que partir de la base, ya suficientemente documentada y demostrada en fueros varios, de que los peones mienten. Sistemática y patológicamente. Son mentirosos. No pueden evitarlo.
Un ejemplo.
Dice Atalanta lo que sigue
Pero lo cierto es que el Tribunal Supremo no dice, en absoluto, lo que se desprende de lo afirmado por la atolondrada peona.
Lo cierto es que el Tribunal Supremo, por esta sentencia y también en la que se archivaba la querella del sindicado con menos afiliados del mundo, propina un tremendo sopapo a las tesis conspiracionistas.
A lo ya señalado por Morenohijazo sobre el uso del condicional me gustaría hacer hincapié en el uso del lenguaje que hace la peona, porque no es a ese uso del condicional (el "puede parecer sorprendente") al que ahora se aferran los peones. Se aferran a lo que sigue de la frase del Supremo: "una tan apresurada...".
Porque el Supremo no dice "precipitado". Dice "tan apresurado". Que son cosas distintas. Con connotaciones claramente distintas. Esto da muestra de la falta de rigor intelectual de la atolondrada Atalanta a la hora de hacer explícita en este foro su enfermiza verborrea conspiranoide. Pero está bien que los peones defequen por aquí sus irreflexiones. Son muestra evidente de los prejuicios que pueblan su razonar, alimentados a base de mentiras libadas con fruición durante demasiado tiempo.
Lo que viene a decir el supremo, pasado por el cerebro de alguien que sabe pensar (yo en este caso) es que "puede parecer sorprendente una tan apresurada destrucción de los vagones" pero lo cierto es que no y además este hecho, el no poder practicar una determinada prueba sobre un objeto del proceso, no es causa concreta de indefensión sobre el imputado.
Cualquiera con dos dedos de frente puede comprobarlo por si mismo leyendo desde la página 651 a la 653 de la mentada sentencia del Tribunal Supremo.
Isocrates lo desgranó magistralmente en tres preguntas que hizo en su réplica a la peona
¿Fue apresurada la destrucción de los trenes? Si (nadie discutió jamás lo acertado o no de este hecho).
¿Es anormal, soprendente, extraño, vayaunoasaberqué dicha apresurada destrucción? No.
¿Ha causado dicha apresurada destrucción indefensión sobre el condenado? No.
So simple.
Un ejemplo.
Dice Atalanta lo que sigue
Quote:los vagones se destruyeron precipitadamente. No porque lo diga yo. Pero ahora lo dice el Supremo...Con lo que da a entender que el Tribunal Supremo dice: "Los vagones se destruyeron precipitadamente"
Pero lo cierto es que el Tribunal Supremo no dice, en absoluto, lo que se desprende de lo afirmado por la atolondrada peona.
Lo cierto es que el Tribunal Supremo, por esta sentencia y también en la que se archivaba la querella del sindicado con menos afiliados del mundo, propina un tremendo sopapo a las tesis conspiracionistas.
A lo ya señalado por Morenohijazo sobre el uso del condicional me gustaría hacer hincapié en el uso del lenguaje que hace la peona, porque no es a ese uso del condicional (el "puede parecer sorprendente") al que ahora se aferran los peones. Se aferran a lo que sigue de la frase del Supremo: "una tan apresurada...".
Porque el Supremo no dice "precipitado". Dice "tan apresurado". Que son cosas distintas. Con connotaciones claramente distintas. Esto da muestra de la falta de rigor intelectual de la atolondrada Atalanta a la hora de hacer explícita en este foro su enfermiza verborrea conspiranoide. Pero está bien que los peones defequen por aquí sus irreflexiones. Son muestra evidente de los prejuicios que pueblan su razonar, alimentados a base de mentiras libadas con fruición durante demasiado tiempo.
Lo que viene a decir el supremo, pasado por el cerebro de alguien que sabe pensar (yo en este caso) es que "puede parecer sorprendente una tan apresurada destrucción de los vagones" pero lo cierto es que no y además este hecho, el no poder practicar una determinada prueba sobre un objeto del proceso, no es causa concreta de indefensión sobre el imputado.
Cualquiera con dos dedos de frente puede comprobarlo por si mismo leyendo desde la página 651 a la 653 de la mentada sentencia del Tribunal Supremo.
Isocrates lo desgranó magistralmente en tres preguntas que hizo en su réplica a la peona
¿Fue apresurada la destrucción de los trenes? Si (nadie discutió jamás lo acertado o no de este hecho).
¿Es anormal, soprendente, extraño, vayaunoasaberqué dicha apresurada destrucción? No.
¿Ha causado dicha apresurada destrucción indefensión sobre el condenado? No.
So simple.
