03-08-2008, 06:46:07
ronindo Wrote:Muy bien por todos los artículos en los que dejan por los suelos la defensa del insulto apoyándose en la libertad de expresión y además arremetiendo contra la conspiranoia... no hubiera estado mal alguno más de estos mientras los insultadores y difamadores campaban a sus anchas. Ahora, con sentencias mediante, parece que se sueltan muchas lenguas que, quizá y cobardemente, no se atrevieron a chistar entonces.Sólo te pongo unos ejemplos que tengo a mano, relacionados con la COPE y demás conspiradores.
Hay muchas cosas publicadas, y muy duras, contra FJL y la Cope desde que se asoció al creador de las teorias del 11-M: PJ.
En mi opinión no se le tenía miedo, ni se tenía que esperar a sentencias. Se escribió pero sin insultar.
Lo importante, sería recopilar todo aquello para tenerlo presente y ver claramente las atrocidades que cometió la COPE por medio de este individuo. Porque sin COPE éste no hubiera hecho lo que que hizo. Con gente seria y honesta en la COPE éste hubiera durado dos dias.
Quote:Moral e ideales cristianosEste último lo dice todo sobre un hombre y un periodista.
ABC 24 marzo 2007
POR JUAN MANUEL DE PRADA
[...] Quiero recordarle también que en tales programas se ha defendido la Guerra de Irak, que Su Santidad Juan Pablo II condenó sin ambages, como no podía ser de otro modo, tratándose de una guerra injusta. Quiero recordarle, en fin, que desde tales programas se incita al odio y se vierten expresiones de una brutalidad mucho más sangrante que la venial inelegancia que yo deslizaba en aquel artículo; incitaciones y expresiones que, más allá de consideraciones ideológicas, constituyen una negación del ideal de misericordia cristiana, que de forma tan sublime ilustra el pasaje del Evangelio de San Juan que mañana se proclamará en las iglesias católicas, las mismas iglesias que los responsables de dichos programas no pisan ni de casualidad.
Creo, como decía en aquel artículo que ha provocado la indignación de don Joaquín, que las jerarquías eclesiásticas están alimentando un monstruo que apartará a muchos católicos españoles de la Iglesia, a la vez que contribuirá a dar alas a una derecha sin Dios al menos igual de adversa a «la moral y los ideales cristianos» que esa izquierda anticlerical y laicista que soy el primero en combatir. Y creo, además, que las jerarquías eclesiásticas están dejando pasar una ocasión apasionante, en la que los valores cristianos, en su inabarcable Belleza y apetito de Verdad, podrían conquistar a mucha gente desnortada que necesita encontrar un sentido trascendente a sus días. A cambio, sólo encuentran enconamiento e hipótesis rocambolescas sobre el 11-M. Y es que, como nos advirtió Jesús, «el hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca».
El ataque a Gallardón y el silencio de Zapatero
POR PABLO SEBASTIÁN
ABC 27 de agosto de 2007
[...] Esta estrategia imita y supera con creces las ambiciones del alcalde de Madrid, a quien pretenden silenciar y arrinconar, presentándolo como traidor a la derecha española, para luego acusarlo de falso centrista y de estar rodeado de un clan de «amistades peligrosas», que nunca serían menos peligrosas que las anteriores de Rato o las actuales de Aguirre, y entre ellas incluida la pretendida «drogodependencia» mediática del citado diario de propiedad italiana.
Se ha pasado toda la legislatura sobándole el lomo a Zapatero, al que justifica como «ingenuo», y enalteciendo a su vicepresidenta De la Vega, a la vez que sumergían al PP en el catastrófico túnel del tiempo de los atentados del 11-M, agitando el fantasma de una ya fracasada conspiración en la que han colaborado, como activistas políticos y mediáticos, Acebes, Zaplana, Aguirre, Mayor y Fernández, los mismos que habitan el sector conservador del PP y que se han lanzado al cuello de Gallardón, encumbrándolo en el centro de la política, donde goza de probado y amplio apoyo electoral. Los que, a su vez, parecen convencidos de la incapacidad de Rajoy para ganar las elecciones frente a Zapatero, dando por buena una victoria del PSOE en 2008 con tal que todos ellos puedan permanecer cómodamente instalados en las poltronas del primer partido de la oposición, dejando de lado los intereses del PP y también los generales de los españoles, que se verían seriamente dañados con un segundo mandato de Zapatero. [...]
18 ABRIL DE 2007
Monseñor Planas tacha de «suicidas» los planteamientos de la COPE
AGENCIAS
Monseñor Enrique Planas, observador permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Cultura y Comunicación de Europa, pidió ayer medidas contra algunos comportamientos informativos de la Cope que calificó de «suicidas». Planas impartió una ponencia sobre «Seriedad, verdad y profesionalidad en la información de la Iglesia» en la facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU-San Pablo. En su intervención criticó concretamente al presentador Federico Jiménez y afirmó que hay valores que «están más allá» de la posibilidad de perder audiencia.
Planas agregó que algunos planteamientos informativos de este medio que pertenece a la Iglesia «no tienen sentido. Son intolerables y habría que adoptar medidas». Afirmó además que «es un riesgo» ofrecer para «los resentimientos» una «tribuna porque se vende». Monseñor Planas hizo estas consideraciones durante el turno de preguntas que siguió a su ponencia. Fue el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación, José Francisco Serrano, quien le pidió que hiciese una valoración sobre los contenidos informativos de la Cope.
Enrique Planas bromeó con que la pregunta se la hiciese precisamente el anfitrión, «poniéndome en un compromiso», y citó el ejemplo del informativo que escuchó en un taxi, camino de la Conferencia Episcopal (CEE), y en el que Federico Jiménez «lanzó una diatriba tremenda contra la Monarquía».
Al llegar a la CEE, agregó Planas, «comenté con varios obispos lo que había oído, que lo calificaron de tremendo, pero que añadieron que si se adoptaban medidas» contra Jiménez podrían cargarse el medio del que dependían los salarios de muchas familias, por la posible pérdida de audiencia.
José Antonio Zarzalejos, La Tercera de ABC del día 22 de abril de 2007:
[...]“En el fútbol –como en la política- hay que tener mucho cuidado con los hooligans que aprovechan los partidos para dar rienda suelta a sus bajos instintos, agreden a la afición visitante, lanzan objetos al terreno de juego y se envuelven en los colores del club para defenderse de sus desmanes. Las directivas que se dejan secuestrar –para ganar elecciones o caldear el ambiente- de los fondo sur, habituales en todos los públicos, terminan por ser víctimas, porque los que hoy aplauden mañana abroncan y, tarde o temprano, el Comité de competición toma cartas en el asunto y el que paga la factura es el club y no los energúmenos de turno. Lo mismo que ocurre en la política: convencer a los convencidos, jalear a los gritones y enardecer a los sobresaltados es el ejercicio más estéril de todos los posibles”.
Contra la mentira
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS
Director de ABC 4-11-07
[...] De ABC : «En política no seguirá bandera alguna para no mermar su independencia, dentro de la cual se propone vivir sin abdicar uno solo de sus fueros». ( Editorial fundacional de ABC de 1 de enero de 1903).
Hace más de ciento cuatro años, el fundador de este periódico, Don Torcuato Luca de Tena, tituló el primer texto editorial del diario con las siguientes palabras: «En cumplimiento de un deber». La pretensión de ABC y de su Redacción no es otra, permanente, y desafiante cuando preciso fuere, que la de ser leal a la veracidad que es el primer deber que nos impone nuestro acervo de principios y valores. Hemos cumplido a propósito del 11-M. Hacerlo ha tenido costes importantes, pero «abdicar de nuestro fuero» hubiera supuesto una deslealtad con nuestra identidad histórica y la destrucción de nuestro futuro. La sentencia del pasado miércoles cierra orgullosamente un capítulo más de la historia de ABC y abre otros nuevos en un relato que, sean cuales fueren sus protagonistas, requerirá, como todos los anteriores, de la profunda convicción ética y cívica de que este diario -a diferencia de otros- nació para cumplir con un deber de veracidad y de independencia. Ni en aquélla ni en ésta nos han doblado el pulso. Vencida la mentira y puestos en evidencia los mentirosos, empieza una nueva etapa.
