05-08-2008, 13:56:17
(This post was last modified: 05-08-2008, 13:56:53 by morenohijazo.)
Mira qué atinado. En el nuevo hilo de Del Pino, insisten en lo de los pelanas, aunque Del Pino no se baja del burro de los servicios de Información detrás.
Eso sí, observen el párrafo o párrafos de las intoxicaciones. resulta curioso comprobar que casi el 100% de dichas intoxicaciones han sido provocadas por el propio Del Pino y sus Peones, o por "El Mundo" y sus Casimiros y Múgicas (Gascón, Titadyne, la detención de "El Chino", y casi todas esas "noticias" fueron lanzadas por los medios conspiracionistas en primera plana cuando los investigadores no le habían dado ninguna importancia y las habían descartado como irrelevantes)
Quote:Receta para un atentado islamistahttp://blogs.libertaddigital.com/enigmas...ista-3637/
5 de Agosto de 2008 - 11:04:59 - Luis del Pino
En primer lugar, véndasele a la población española que las bombas del 11-M se montaron en una casa de Morata propiedad de un miembro de Al Qaeda (Mohamed Needl Acaid). Eso sí, a ese miembro de Al Qaeda no sólo no se le imputa en la causa (debe de ser que las bombas se montaron en su casa por casualidad), sino que ni siquiera llega a tomársele declaración durante la fase de instrucción.
Luego, preséntese a dos hermanos sirios (Mouhannad y Moutaz Almallah) como los jefes de un peligrosísimo comando islamista cuya base de operaciones era un local en la C/ Virgen del Coro donde se habrían ido adoctrinando los que luego pondrían las bombas. Eso sí, como esos sirios, según todos los indicios, trabajan para nuestros propios servicios de información, luego se les absuelve de todos los cargos una vez que han cumplido su papel.
Deténgase a un centenar de magrebíes y árabes diversos, parte de ellos delincuentes comunes, parte de ellos confidentes y los restantes simples indigentes, hasta conseguir que todo el mundo se haga un auténtico jaleo con tanto Abdelramán, Abdelkader, Abdallah y Abdelilah. Luego condenamos sólo a tres imputados, uno de ellos español, pero como ya la gente se ha perdido y ha desconectado del tema, nadie se va a enterar.
Láncense unas cuantas intoxicaciones convenientemente elegidas que completen el decorado: terroristas cantando en círculo antes de hacerse estallar, llamadas de despedida dramáticamente interrumpidas por la explosión suicida, libros coránicos dispersos acá y allá, testigos vestidos de moro Muza, confidentes que huyen al extranjero, marroquíes que discuten con la guardia civil mientras un agente les multa por transportar explosivos demasiado rápido...
Con eso, se habrá conseguido que una mitad de la población acepte sin dudar el carácter islamista del atentado. Para la mitad restante, déjense unas cuantas pistas lo más ridículas posible que parezcan apuntar a que ETA estaba detrás de los "islamistas" autores de los atentados y déjese que quienes investigan el asunto mareen un poco la perdiz con esas chorradas.
Finalmente, si a alguien se le ocurre cuestionar las pruebas en que está basada la atribución del atentado a los supuestos "islamistas", procúrese enmarañar lo más posible el tema, para que al final nadie sepa si la Kangoo tenía Titadyne contaminado, si la mochila de Vallecas apareció en Alcalá tres meses después de los hechos o si el Skoda fue desguazado 48 horas después de que el piso de Leganés estallara.
Para evitar que el guiso se corte, procúrese dedicar el personal suficiente (no en vano hemos aumentado la plantilla de La Casa en un 50%) a enredar sin descanso en el terreno de las organizaciones de víctimas y movimientos cívicos, tratando de crear el máximo posible de malestar interno, no sea que a alguien se le ocurra organizarse para empezar a hacer preguntas.
Una vez ligada la salsa, dese carpetazo al asunto y sírvase con una sentencia bizcochada.
Nota: El plato debe comerse caliente, que se nos echa el tiempo encima y todavía no hemos podido aprobar los nuevos estatutos.
Eso sí, observen el párrafo o párrafos de las intoxicaciones. resulta curioso comprobar que casi el 100% de dichas intoxicaciones han sido provocadas por el propio Del Pino y sus Peones, o por "El Mundo" y sus Casimiros y Múgicas (Gascón, Titadyne, la detención de "El Chino", y casi todas esas "noticias" fueron lanzadas por los medios conspiracionistas en primera plana cuando los investigadores no le habían dado ninguna importancia y las habían descartado como irrelevantes)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
