03-12-2006, 16:44:03
En cuanto a las consecuencias que este escándalo pueda tener para El Mundo, disiento de aquellos que piensan puedan ser importantes.
A menos que las actuaciones del juez Del Olmo saquen a la luz revelaciones sensacionales, este asunto no va a suponer grandes pérdidas para el periódico de Pedro Jota. Si acaso una merma en la credibilidad de sus fuentes y poco más.
De momento, con la inestimable ayuda de Libertad Digital, están convirtiendo a su confidente en un héroe clave en la investigación del 11-M.
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El siguiente paso es obvio, presentar su detención como evidencia de la persecución que sufren los funcionarios empeñados en desentrañar la verdad frente al ocultismo del gobierno.
Así lo afirma hoy El Mundo en el editorial (€):
A menos que las actuaciones del juez Del Olmo saquen a la luz revelaciones sensacionales, este asunto no va a suponer grandes pérdidas para el periódico de Pedro Jota. Si acaso una merma en la credibilidad de sus fuentes y poco más.
De momento, con la inestimable ayuda de Libertad Digital, están convirtiendo a su confidente en un héroe clave en la investigación del 11-M.
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El siguiente paso es obvio, presentar su detención como evidencia de la persecución que sufren los funcionarios empeñados en desentrañar la verdad frente al ocultismo del gobierno.
Así lo afirma hoy El Mundo en el editorial (€):
Quote:Todo indica que estamos ante un nuevo intento de embarrar el campo de juego de la opinión pública de forma muy parecida a como ocurrió con el caso de los peritos. Se trataría de crear un clima de confusión para que nadie distinga a los policías que manipulan pruebas o trafican con drogas y explosivos de los que denuncian sus manejos.Por arte de birlebirloque, con o sin su consentimiento, van a convertir al oscuro funcionario Antonio Ángel Parrilla en un testigo clave del 11-M. La tentación de dejarse llevar de la mano de Pedro Jota es sin duda muy fuerte...
Es muy significativo a este respecto que uno de los agentes a los que, al parecer, se le acusa de «revelación de secretos» pueda convertirse en testigo clave del juicio del 11-M, ya que estaba presente cuando Trashorras reveló que El Chino le había contado que conocía a los etarras detenidos en Cuenca.
Es obvio que el objetivo es erosionar su credibilidad antes de que comience la vista oral. ¿A dónde nos lleva todo esto? De momento a la sospecha de que, en efecto, hay «conspiraciones» y «montajes» que se tratan de ocultar con nuevas «conspiraciones» y nuevos «montajes». Es la huida hacia delante.
