Viene del #271.
Nadie mejor para hablarnos de ello que el testimonio directo de un significativo ex peón negro, Redebre:
http://foro.desiertoslejanos.com/viewtop...149#p52149
Pedro J., desde su periódico sensacionalista, en su loa a los anónimos peones investigadores los describió como "personas juramentadas ante el ordenador a colaborar en un mismo afán indagatorio” (Carta del Director. 16/07/06)
Quote:"Bienvenido a la Web de la plataforma ciudadana Peones Negros por la verdad del 11M"EL ORIGEN DEL PENDON NEGRO:
Web Pepinos negros Wrote:El Peón Negro, como símbolo del Blog de Luis del Pino, no nació de la noche a la mañana. En los orígenes del Blog nadie pensaba que este movimiento de investigación ciudadana llegaría tan lejos, ni que un símbolo se erigiría como representativo del Blog y su causa.Antes decía que la capacidad en la investigación (punto 3) de la que se jactan los peones se aprecia en la metodología, que determina el rigor de aquélla. ¿Cual es su metodología?
Fue perasalo el que, ese mismo 5 de febrero de 2006 se refirió a la gente del Blog como "peoncillos", cuando nadie había empleado una denominación parecida.
Por último, y como padre de la criatura, WSC propuso el 13 de marzo de 2006 que adoptáramos el Peón Negro como emblema. Emblema que ha perdurado hasta hoy, y que seguirá siéndolo, posiblemente incluso después de que hayamos descubierto la verdad de lo que sucedió el 11 de marzo de 2004. Y es que, como dijo HERNAN, el Peón Negro imprime carácter:
Quote:ORUGLLO DE PEPINO NEGRO:
Como a muchos de los que están aquí, el 11M supuso un punto de inflexión en mi vida. Al horror paralizante de la matanza se le fue uniendo la rabia por los asesinos y posteriormente la infamia por la mentira.
La búsqueda de respuestas me llevó al Foro de LdP (siempre gracias Luís), y el conocer los enigmas me sumió en una extraña sensación, inexplicable, pero que me impulsaba insaciablemente a buscar, encajar, comprobar y difundir la verdad del 11M.
En este foro encontré a otros "locos" como yo, con unos síntomas parecidos. En este foro encontre a unos amigos anónimos, pero que compartían conmigo lo más importante que se puede compartir: El deseo de Libertad a través de la Verdad.
Realmente me siento orgulloso de ser peon negro, porque somos pequeños pero independientes, somos uno pero nuestra fuerza reside en nuestra unión y determinación. La mayoría de nosotros no tiene vinculación política, ni familiares afectados, ni intereses bastardos. Le quitamos tiempo al sueño, a la familia, al ocio... incluso al trabajo, porque sabemos que estamos en una tarea grande: la justicia para las víctimas, la dignidad de España y la búsqueda, por encima de todo, de la verdad.
Sabemos que sólo es una jugada más en la partida del 11M, pero creo que el próximo día 10 será un día importante para todos nosotros. No son momentos de discrepancia, sino de unión, con el único propósito de expresarle a España y al Mundo las mentiras del 11M y que no queremos paz sin justicia. Yo tendré la suerte (DM) de estar allí, y llevaré conmigo la pena y a la vez el ánimo de otros peones que no podrán venir. Nos vemos el 10J.
LIBERTAD Y VERDAD
QUEREMOS SABER
Enviado por HERNAN el día 8 de Junio de 2006 a las 18:48 (#632)
Nadie mejor para hablarnos de ello que el testimonio directo de un significativo ex peón negro, Redebre:
http://foro.desiertoslejanos.com/viewtop...149#p52149
Quote:El método de investigación (por llamarlo de alguna manera) de la aludida persona, y de algunos de sus seguidores, carece absolutamente de cualquier metodología mínimamente rigurosa. Directamente pone el carro antes de los caballos, la conclusión antes que la evidencia.Manel Gozalbo y L.F. Areán la han puesto en evidencia:
Como hay una conspiración, cualquier irregularidad, error, errata, declaración de un testigo poco clara o un detalle que pueda resultar llamativo en el sumario, se convierte en una prueba de lo que ya se da por indiscutible desde un principio. Así, el simple hecho de que uno de los muertos en Leganés tuviese puestos unos pantalones de chándal al revés se convierte en una supuesta prueba fehaciente de que los musulmanes no se suicidaron o el hecho de que la caravana que transportaba el explosivo lo hiciese en un fin de semana de grandes nevadas, o que tomase carreteras secundarias, se esgrime como una prueba de que en realidad ese transporte no tuvo lugar. Si un personaje como Jamal Ahmidan (el chino) no encaja en la supuesta trama, se afirma, sin rubor, que lo más probable es que ese personaje nunca existió.
Pero, tras más de dos años de pretendidas investigaciones, cada supuesta irregularidad ha quedado en nada. Y esto es así porque se ha pretendido siempre sacar algo más que lo que hay. Lo que ocurre es que, tras una irregularidad detectada no suele haber más que una irregularidad. Los errores, trampas o irregularidades no están enlazadas entre sí y probablemente existen en muchos otros procesos judiciales. Decía Napoleón que «nunca debe atribuirse a la conspiración lo que bien podría explicar la incompetencia», aunque hay que reconocer que siempre hay otros elementos en juego: no siempre acertamos ni actuamos correctamente y, con frecuencia, tendemos a no reconocerlo. Si, por ejemplo, alguien ha tenido un comportamiento negligente en el caso, es humano esperar que luego en sus declaraciones intente maquillar algunos aspectos de su comportamiento o, incluso, mentir para ocultarlos. Por ello, cuando se ha tirado de un hilo nunca ha salido el ovillo que se pretendía sino tan solo un corto hilo. Pero todo esto ha llevado a pasar por alto las irregularidades y a desviar la atención ¿para qué investigar la sospechosa trama de trafico de explosivos de Avilés si, según la teoría de la conspiración, no fue este el explosivo que se utilizó en el atentado?
La conspiración constituye una explicación para mentes simples: una idea sencilla lo explica todo. Pero el mundo (y no me refiero al periódico) suele ser mucho más complejo. Y es muy probable que las rarezas e irregularidades detectadas sean comunes en muchos otros procesos penales que han tenido lugar en España.”
Quote:La versión conspiracionista les da consuelo, a la vez que disculpa a sus héroes políticos (el gobierno de Aznar), que habrían sido engañados por los malvados conspiradores. Sagan dijo también que un investigador no debería enamorarse de sus hipótesis; debería someterlas a una profunda y constante crítica, y debería también estar dispuesto a cambiar de opinión en la presencia de evidencia contraria.Un gran gurú, autor intelectual de la conspiración, coincide con Gozalbo y Areán:
Ninguna de estas características confluye en los “investigadores” del 11-M. No son objetivos, están fanáticamente enamorados de su hipótesis, que más que hipótesis, como he dicho, es una verdad dogmática profundamente arraigada; y no existe nada, absolutamente nada, que les pueda hacer cambiar de opinión. Toda evidencia en contra de la gran conspiración es descartada como falsa o tachada de irrelevante.
Permítaseme citar a Gozalbo, hablando de la metodología de nuestros aspirantes a Sherlock Holmes: “Cualquiera que les haya prestado atención durante más de cinco minutos sabe que su investigación ha consistido, en un 99% de los casos y un 99% del tiempo, en un vulgar comentario de texto. Cogieron en su día la parte accesible del sumario, las actas de la comisión parlamentaria de investigación o cualesquiera otros documentos, y se pusieron dale que te pego a revisar su contenido en busca de errores, contradicciones y demás anomalías tras las que pudiera adivinarse la verdad.”
En efecto, la “investigación” nunca se ha lanzado a buscar pruebas de lo que argumenta, que es lo que haría cualquier investigador serio, al menos desde tiempos de Galileo. Difícilmente se puede encontrar la verdad analizando textos. Difícilmente se puede encontrar la verdad sentado frente a un ordenador con Google y la suspicacia como principales herramientas. Los métodos de estos investigadores, como los de todos los conspiracionistas, son escolásticos, medievales, y por tanto con la misma probabilidad de encontrar la verdad que aquellos señores que sostenían que la Tierra estaba en el centro del Universo.
Pedro J., desde su periódico sensacionalista, en su loa a los anónimos peones investigadores los describió como "personas juramentadas ante el ordenador a colaborar en un mismo afán indagatorio” (Carta del Director. 16/07/06)
