Errante Wrote:NO es por tí que me sienta mal, ni mucho menos. Son los comentarios de ellos los que me duelen. Me duelen porque alguna vez creía en ellos, en los peones, y la venda que tenía no me dejaba ver lo triste de las vilezas de alguno. POrque, evidentemente, fui utilizada, y me presté, de alguna forma, aunque no fuera consciente de ello, al juego. Porque hoy sé el daño que hacen las palabras y la facilidad de manipular con ellas.amelia Wrote:Todo esto me hace sentir realmente mal. Es más, a veces tardo en entrar en este foro, por no encontrarme comentarios como los que apuntas, que me hacen recordar como funciona esta historia de vilezas en algunos casos, de visceralidades irracionales, en otros y de mucha venda en mucho ojo...No es mi intención que te sientas mal; y desde luego, nadie tiene la culpa, ni tú ni nadie, de que ellos sean como son; son ellos los responsables de sus palabras y actos. Así que ¡ánimo!.
PD.- Por cierto, ¡felicidades!, que el otro día se me pasó.
REcuerdo lo mal que les sentaba a casi todos mi actitud poco belicosa, sobre todo con algunos que ellos consideraban trolls. Había un tal comedia histórica que odiaban de forma especial, por lo crítico que era. Era un tipo que no se casaba con nadie. NO me perdonaban que me llevara bien con él, a pesar de que discrepábamos muchas veces. Y eso que, por mensajes privados, establecí una buena relación. Siento horrores que, cuando lo banearon, perdiera el contacto con él, pues entendía perfectamente sus razones y manifestaciones y, en la discrepancia, nos respetamos mutuamente muchísimo.
Ese es el gran problema que hay en peones y que hay en la mayor parte de la clase política, y que, además, es muy criticado por los más vehementes (mucho se ha criticado en este país, por ejemplo, la amistad entre Leguina y Gallardón. Ojalá todos los políticos entendieran que se puede y se debe tener ese respeto al adversario y cundiera el ejemplo. Mejor nos iría. No sé por qué a tantos les puede molestar un sincero apretón de manos entre contrarios políticos). El adversario político, el que opina distinto, no es un enemigo. Es más, puede llegar a ser un excelente amigo. El respeto, si es mutuo, permitirá que las discrepancias no hagan otra cosa que enriquecer a ambos. Un poco así me ha pasado a mí con este foro, que considero, sin lugar a dudas, un foro amigo y entrañable. Me he ido enriqueciendo con vuestras ideas, muchas de ellas alejadas de los conceptos que considero válidos. Pero porque entiendo que son válidos para mí, pero no tienen porqué serlo para otros. Porque he comprendido que uno puede mantener una idea mientras la crea idónea, pero puede ser que esté equivocado, nadie está en posesión absoluta de la verdad. NI siquiera desiertos lejanos, jejeje.
Muchas gracias. Nunca es tarde.
Un beso

