06-10-2008, 07:13:57
(This post was last modified: 06-10-2008, 07:17:10 by morenohijazo.)
LOS CUENTOS CHINOS DE LUIS DEL PINO (XV)
Comparaba el otro día yo a Luis del Pino con ese ciclista que, presa de una "pájara" que parece un avestruz, perdida ya la esperanza de ganar la etapa y aún de hacer un papel decoroso, se arrastra penosamente por la carretera y trata sólo de llegar a la meta dentro del tiempo límite para no ser descalificado.
Pero tal vez sea también apropiado imaginarlo como el púgil apaleado que cae una vez y otra a la lona, levantándose a la cuenta de nueve para no perder el combate, ocultándose en los rincones del cuadrilátero, groggy, tratando de llegar al decimoquinto asalto con la única esperanza de no perder por K.O.
Pues vamos con el decimoquinto asalto.
En realidad sabemos mucho de Jamal Ahmidan. Sabemos mucho más que de la mayoría de los etarras o de los delincuentes comunes juzgados y condenados en este país. Reciente está la detención del número 1 de ETA Thierry, y todos recordarán la sorpresa y casi decepción cuando comparamos la fotografía conocida del maleante con las imágenes del maduro barrigón que arrastraba la Policía. Y también recordarán cuando se echó el guante a "El Solitario" ¿qué sabiamos de él? ¿Qué sabemos ahora?
Paradójicamente es Luis del Pino, con los suyos, los que han hecho que se sepa más de "El Chino" entre la ciudadanía española, gracias a sus patrañas y a la construcción de un conspiracionismo que llevó a la reacción que cristalizó en este Blog y Foro, por ejemplo.
Porque, habitualmente, se sabe poco de los delincuentes detenidos. Los investigadores conocen, por supuesto, más que el común de los mortales, pero sobre todo porque tienen que rastrearlos y para eso hay que conocerlos. Pero para encontrar a un "Solitario" hay que conocer sus relaciones actuales y las pasadas que puedan tener trascendencia aquí y ahora, pero poco importa en qué colego estudió, o si pasó un sarampión muy malo.
Pero esto no fue ocultado a ninguna de las partes, fue publicado en prensa, aparece en informes y archivos de la investigación.
Y reconozcamos que, aunque es cierto que determinada prensa presentó una imagen edulcorada de la mujer de Jamal, acompañando a alguna entrevista, también es verdad que no puede compararse los delitos que "El Chino" cometía al principio de su relación con su novia y su familia política, con los atentados que llevó a cabo después, y que sin duda les horrorizaron, como nos horrorizaron a todos.
Suponiendo que sea cierto que algunos medios han pecado contra la ética periodística presentando a "Rosa" y su familia (que no ha sido probado cometieran ningún delito, ni han sido acusados de ello) bajo una luz más favorable de lo adecuado... ¿Qué diremos de Luis del Pino y sus aliados?
¿Qué diremos de la entrevista de "El Mundo" a Suárez Trashorras, presentado como el Dreyfuss español, víctima de una conspiración para acusarle falsamente? ¿Qué diremos de la defensa a ultranza que Del Pino y sus esbirros han hecho de Zougham, Zouhier, Galhyoun, llegando a colaborar incluso con la defensa de los terroristas? ¿Qué decir de las entrevistas a Gascón, que fue presentado, primero por "El Mundo", luego por City-FM, como ciudadano modelo? Para terminar... ¿Qué decir de la última entrevista a Almallah, en poder del cual se encontraron documentos, propaganda, folletos y videos de la yihad, que muestran sus inclinaciones hacia la violencia fanática, aunque no llegó a ponerlas en práctica, y que "El Mundo" hace aparecer como una víctima inocente y modélica?
Los contactos de la suegra de Jamal con el mundo árabe pueden ser anteriores a su encuentro con Jamal, pero también posteriores. Puede haber sido el propio Jamal quien le introdujera en ese ambiente, le facilitara los contactos, le diese las ideas. O puede que no. En todo caso, estamos hablando de cosas ocurridas de ocho a diez años antes de los atentados, y sin ninguna relación con ellos.
Por ejemplo, que el verdadero dueño del Opel era "El Chino" es declarado, no sólo por la madre de Rosa María (y ¿quién lo va a saber mejor que ella?) sino también, y en su caso rotundamente durante el Juicio, por el hermano de Jamal Ahmidan. Que Rosa María declarara lo contrario pudiera ser una mentira, como insinúa Del Pino, pero bien pudiera ser que lo creyera de verdad ¿para qué iba a mentir? ¿Qué iba a ganar Rosa declarando que el coche era de su madre, si no lo era? Es una discrepancia irrelevante en todos los sentidos, pero aún más en cuanto a los atentados, y el Tribunal hizo bien en no darle mayor importancia.
Del Pino concede también mucha importancia a las declaraciones que, supuestamente, hizo Rosa al principio de la investigación de que había cortado la relación completamente con Jamal en 1996. Esas declaraciones, si las hizo, pudieron estar mediatizadas por el miedo y el deseo de protegerse y proteger a su hijo. Durante el Juicio, el intento de alguna de las defensas de confrontar las declaraciones de la fase de investigación con las del testimonio ante el Tribunal fueron cortadas por Gómez Bermúdez: las declaraciones que cuentan son las prestadas en el Juicio. Durante éste, Rosa declaró que había mantenido relaciones intermitentes con Jamal entre 1996 y 2000. Y eso es lo que cuenta. Curiosamente, Luis del Pino lo puso en duda en uno de sus hilos. Y es que, cuando le interesa, blanco; cuando le viene bien, negro.
Por último, la suegra de "El Chino", al parecer,declaró ante Del Olmo que ni ella ni sus hijas tenían carnet de conducir, y que el coche "permaneció en la calle". ¿Quiere decir ésto que durante dos o tres años, el coche estuvo aparcado en el mismo sitio, sin ser prestado a nadie, sin que nadie lo arrancase, aunque fuese para no descargar la batería? Permítaseme dudar de ello. Máxime cuando el coche no era de la familia de Rosa, sino de Jamal, cosa que sabían personas del círculo de "El Chino", como quedó demostrado durante el juicio. Cualquiera de los hermanos, o amigos de Jamal, pudo conducir el coche en alguna de las ocasiones en que fue multado. También es verosímil que, teniendo que hacer alguna gestión la madre de Rosa María, o Rosa María misma, y careciendo de carnet, haya pedido a un amigo que le conduzca el coche, y haya sido multado. Todo menos creer que un coche nuevo es abandonado tres años en la calle sin siquiera arrancarlo.
El contrato del piso de C/ Villalobos fue firmado por alguien con el nombre de Said Tlidni. Luis del Pino no tiene ninguna prueba de que ese Tlidni fuera Jamal Ahmidan. Pudo ser el propio Said, que es una persona real, o alguno de la banda que usase esa identidad.
Y si alguna vez ha cogido usted el volante con las puntas de los dedos, no se preocupe: la próxima vez que lo agarre con la palma, borrará involuntariamente esas huellas. Y es que no es tan fácil encontrar huellas en la estructura de los coches, como saben bien los expertos, que suelen encontrarlas en cassettes, colillas, botellas, guantes, etc... partes móviles.
Hablando de colillas, patético Del Pino bramando porque no se encuentran colillas y luego protestando porque las huellas se encuentran en partes móviles. ¿Qué parte de la estructura del coche es una "colilla", Del Pino?
Para los no peones, no se preocupen por la endeblez de los argumentos de Del Pino. Aunque se hubiera encontrado un DNA en el volante, pongo por caso, nada más fácil para los peones argumentar que se habría tomado una muestra de mucosa bucal con un algodón para frotarla después por el volante. De la misma manera, una huella dactilar... nada más fácil que traspasarla con una cinta adhesiva, como hacían en las películas de Colombo...
Las historias inventadas de la noche a la mañana, con personas que actúan, que se aprenden su papel, que lo memorizan y lo repiten internamente hasta saberlo bien... esas no se contradicen.
Dijo una vez Gómez Bermúdez, durante el juicio, a cuenta de una mínima discrepancia entre dos declaraciones de un testigo: "Es que si después de cuatro años no hubiera ni la más mínima diferencia en su declaración, me preocuparía".
No se preocupen. Del Pino también protestaría si no hubiera ninguna diferencia en las declaraciones.
Comparaba el otro día yo a Luis del Pino con ese ciclista que, presa de una "pájara" que parece un avestruz, perdida ya la esperanza de ganar la etapa y aún de hacer un papel decoroso, se arrastra penosamente por la carretera y trata sólo de llegar a la meta dentro del tiempo límite para no ser descalificado.
Pero tal vez sea también apropiado imaginarlo como el púgil apaleado que cae una vez y otra a la lona, levantándose a la cuenta de nueve para no perder el combate, ocultándose en los rincones del cuadrilátero, groggy, tratando de llegar al decimoquinto asalto con la única esperanza de no perder por K.O.
Pues vamos con el decimoquinto asalto.
Quote:Un cerebro llamado Jamal Ahmidan (XV): La familia políticaDel Pino usa aquí una de sus falacias preferidas: hace caso omiso de lo que se sabe, lo que se dice, para sentar cátedra con una de sus afirmaciones, sabedor de que sus peones no le van a contradecir.
2 de Septiembre de 2008 - 20:02:16 - Luis del Pino
Publicamos hoy en Libertad Digital un nuevo capítulo de la serie de Los enigmas del 11-M, titulado "La familia de Jamal Ahmidan". La idea básica que se transmitió a la opinión pública acerca de ese supuesto asesino llamado Jamal Ahmidan es que era un delincuente común marroquí que acabó transformándose en un terrorista y cometiendo, o incluso organizando, el atentado de Madrid. Y es sorprendente lo poco que sabemos, puesto que estamos hablando de uno de los mayores responsables de la masacre, acerca de su vida personal.
En realidad sabemos mucho de Jamal Ahmidan. Sabemos mucho más que de la mayoría de los etarras o de los delincuentes comunes juzgados y condenados en este país. Reciente está la detención del número 1 de ETA Thierry, y todos recordarán la sorpresa y casi decepción cuando comparamos la fotografía conocida del maleante con las imágenes del maduro barrigón que arrastraba la Policía. Y también recordarán cuando se echó el guante a "El Solitario" ¿qué sabiamos de él? ¿Qué sabemos ahora?
Paradójicamente es Luis del Pino, con los suyos, los que han hecho que se sepa más de "El Chino" entre la ciudadanía española, gracias a sus patrañas y a la construcción de un conspiracionismo que llevó a la reacción que cristalizó en este Blog y Foro, por ejemplo.
Porque, habitualmente, se sabe poco de los delincuentes detenidos. Los investigadores conocen, por supuesto, más que el común de los mortales, pero sobre todo porque tienen que rastrearlos y para eso hay que conocerlos. Pero para encontrar a un "Solitario" hay que conocer sus relaciones actuales y las pasadas que puedan tener trascendencia aquí y ahora, pero poco importa en qué colego estudió, o si pasó un sarampión muy malo.
Quote:Nos han dicho, por activa y por pasiva, que Jamal Ahmidan estaba casado con una mujer española y que tenía un hijo. Pero poco nos han contado acerca de esa familia española de Jamal. Por las entrevistas publicadas en algunos medios (El País y El Mundo), por las declaraciones en el juicio y por los diversos relatos oficiosos acerca de los supuestos responsables de los atentados, todos tenemos la vaga impresión de que esa familia española de Jamal se vio envuelta en toda esta historia, sin comerlo ni beberlo, debido a que tuvieron la desgracia de que su hija se casara con un marroquí que luego resultó ser un terrorista. Un golpe de mala suerte, vaya.Concedamos que la familia política de Jamal Ahmidan aceptó y toleró sus relaciones con el marroquí con demasiada... naturalidad. Tal vez sus valores éticos no estén por encima de toda sospecha, pues no sólo convivieron con la situación del matrimonio de "Rosa" con el traficante de drogas, pendenciero y agresivo, sino que llegaron a mantener buenas relaciones de confianza, como demuestra el préstamo de coche, dinero, etc.
Pero esto no fue ocultado a ninguna de las partes, fue publicado en prensa, aparece en informes y archivos de la investigación.
Y reconozcamos que, aunque es cierto que determinada prensa presentó una imagen edulcorada de la mujer de Jamal, acompañando a alguna entrevista, también es verdad que no puede compararse los delitos que "El Chino" cometía al principio de su relación con su novia y su familia política, con los atentados que llevó a cabo después, y que sin duda les horrorizaron, como nos horrorizaron a todos.
Suponiendo que sea cierto que algunos medios han pecado contra la ética periodística presentando a "Rosa" y su familia (que no ha sido probado cometieran ningún delito, ni han sido acusados de ello) bajo una luz más favorable de lo adecuado... ¿Qué diremos de Luis del Pino y sus aliados?
¿Qué diremos de la entrevista de "El Mundo" a Suárez Trashorras, presentado como el Dreyfuss español, víctima de una conspiración para acusarle falsamente? ¿Qué diremos de la defensa a ultranza que Del Pino y sus esbirros han hecho de Zougham, Zouhier, Galhyoun, llegando a colaborar incluso con la defensa de los terroristas? ¿Qué decir de las entrevistas a Gascón, que fue presentado, primero por "El Mundo", luego por City-FM, como ciudadano modelo? Para terminar... ¿Qué decir de la última entrevista a Almallah, en poder del cual se encontraron documentos, propaganda, folletos y videos de la yihad, que muestran sus inclinaciones hacia la violencia fanática, aunque no llegó a ponerlas en práctica, y que "El Mundo" hace aparecer como una víctima inocente y modélica?
Quote:Pero, como sucede con casi todo en el 11-M, es posible que las cosas no sean tan sencillas como nos las quisieron contar. Invito a los lectores a que lean el enigma y los datos que en él se proporcionan. En el siguiente, que publicaremos en los próximos días, tendremos la oportunidad de profundizar en esos datos y de tirar de algunos de los hilos que se intuyen, así como de reflexionar sobre la abismal diferencia que existe entre lo que dejaron que creyéramos y la simple realidad.No se molesten en buscar el enigma. Lo vamos a traer aquí; dada su longitud, y lo poco nuevo que aporta, los comentarios serán breves:
A veces, las mayores mentiras no son otra cosa que simples verdades a medias.
P.D.: Gracias a peonxrey por la recopilación de fotografías de Jamal. Y gracias a Zerros por algunos datos interesantes.
Quote:LOS ENIGMAS DEL 11-M. CAPÍTULO 46¿Qué se cree Luis del Pino que es el Sumario? ¿Un programa del corazón, donde se cuenta quién se casa, o no se casa, con quién? En el Sumario no se recoge todas las idas y venidas de la Policía; los investigadores redactan informes, resumiendo los hechos que se van conociendo. de todas las personas que interrogan, se toma declaración a aquellas que tienen algo que decir; asímismo, se añaden al Sumario las transcripciones que aportan algo. Pensemos: hace bien poco se ha detenido a un par de terroristas etarras ¿cree del Pino que en la causa contra ellos se incluirán entrevistas a su madre, padre, profesores, compañeros de juegos, si no tienen ninguna información pertinente para el Sumario?
La familia de Jamal Ahmidan
L D (Luis del Pino) La sentencia de la Audiencia Nacional vuelca la máxima responsabilidad de los atentados sobre los siete muertos de Leganés, quienes constituirían un grupo terrorista autónomo de carácter islamista que habría organizado y cometido los atentados de Madrid por su cuenta y riesgo. La sentencia de casación del Tribunal Supremo matiza estas afirmaciones, indicando que podrían no ser todos, sino sólo algunos de los siete muertos de Leganés, los que hubieran puesto las bombas de los trenes. Sea como fuere, si admitimos la versión oficial de los atentados, algunos o todos los muertos de Leganés serían los máximos responsables de la matanza.
Pero entonces, ¿por qué existe tan poca información acerca de la personalidad y de la vida de los terroristas del 11-M? ¿Por qué nadie nos ha contado prácticamente nada sobre la historia personal, laboral y familiar de esos personajes? ¿Cómo es que los informes policiales, los autos judiciales y las sentencias del 11-M no incluyen una exhaustiva historia de estos asesinos en serie?
¿Sabe alguien, por ejemplo, dónde y con quién vivía en España Abdenabi Kounjaa? ¿Tenía mujer? ¿Tenía hijos? ¿Sabe alguien de qué vivía Anouar Asrih Rifaat? ¿Puede alguien decirnos qué hacía y por dónde andaba en los meses anteriores al 11-M Allekema Lamari? ¿A qué organizaciones o asociaciones pertenecían El Tunecino y los hermanos Oulad? ¿Alguno de ellos tenía novia? ¿Cuándo llegaron a España?
En ninguna parte del sumario figura el más mínimo interrogatorio a ningún familiar de Abdenabi Kounjaa, ni de Anouar Asrih Rifaat, ni de Serhane Farket (El Tunecino), ni de Allekema Lamari. Y el hecho es que de algunos de ellos nos consta que tenían familiares en España.
El único del que hay un poco más de información, y tampoco mucha, es de Jamal Ahmidan, y ello fundamentalmente porque desde el principio se interrogó a su supuesta mujer española, Rosa María, y porque varios de sus hermanos fueron imputados, e interrogados, durante la fase inicial de las investigaciones.
Sin embargo, incluso en el caso de Jamal Ahmidan, en cuanto se comienza a rascar en la escasa información proporcionada, afloran las contradicciones.
Quote:Chico encuentra chicaYa lo he comentado antes. Tal vez la familia de Rosa María no fuera un dechado de valores éticos, pero concedámosles que aceptar una relación de la hija con un camello macarra (luego hablaremos de la gratitud que la familia de Rosa debía a Jamal) no les equipara a colaboración con los terroristas. Otros, que se las dan de patriotas y próceres formadores de opinión, han mostrado más afinidad con los culpables de los atentados que ellos, que al fin y al cabo han colaborado con las Fuerzas de Seguridad.
Nadie nos ha explicado clara y detalladamente la vida de Jamal Ahmidan. Lo único que los españoles tienen es una vaga noción de que se trata de un delincuente común de origen marroquí que vino a España a principios de la década de 1990, conoció a una chica española con la que se casó y a la que dejó embarazada, para separarse de ella poco después. Creemos saber que se dedicaba al tráfico de drogas y de todo tipo de objetos robados. Según nos dijeron, posteriormente estuvo en la cárcel en Marruecos por algún asunto relacionado con un homicidio, volviendo a España en el verano de 2003 y retomando la relación con su mujer española. En algún momento de esos años en que había estado separado de su mujer, se fue radicalizando, hasta acabar atentando en Madrid el 11 de marzo de 2004. Esa es la historia, a grosso modo, que nos han contado.
Esa es también la versión que se desprende de las primeras declaraciones de su mujer Rosa María ante la Policía y ante el juez. En esas dos declaraciones, prestadas los días 26 y 27 de marzo de 2004, la supuesta mujer de Jamal dijo, entre otras muchas cosas:
Que desde el año 1993 era compañera sentimental de Jamal Ahmidan, con el que tuvo un hijo.
Que dejaron la relación en 1995 o 1996, cuando Jamal ingresó en la cárcel por tráfico de drogas.
Que reanudaron su relación en el mes de julio de 2003, cuando Jamal volvió de Marruecos tras pasar dos años y medio en la cárcel por un delito contra la integridad física de las personas.
Que en el mes de septiembre u octubre de 2003 comienza a convivir con Jamal en Vallecas, en un piso de la C/ Villalobos 51.
Que Jamal se dedicaba a la compraventa de coches usados.
Que Jamal tenía un VW Golf de color negro que vendió en febrero de 2004 (uno de los coches que supuestamente transportaron los explosivos desde Asturias).
Que en esa fecha (febrero de 2004) comenzó a utilizar un Opel Astra azul propiedad de la madre de Rosa María (otro de los vehículos con los que supuestamente se transportaron los explosivos desde Asturias).
Que en febrero de 2004, Jamal la llevó a ver una finca que acababa de alquilar en Morata de Tajuña, en la cual dormía Jamal en días alternos.
Que a esa finca iban varios amigos de Jamal, además de su primo Hamid.
Que Jamal tenía un pasaporte belga falso a nombre de Yousef Ben Salah.
Viendo estas declaraciones, no se puede evitar sacar la sensación de que esa familia española (la de la mujer de Jamal) se vio liada sin querer en los atentados porque su hija, tiempo atrás, tuvo una relación con un marroquí que la dejó embarazada. Esa relación se había roto hacía muchos años, cuando Jamal ingresó en la cárcel en España, pero al volver Jamal más adelante de Marruecos, pocos meses antes del atentado, la relación se recompuso. Y a causa de eso, Rosa María y su familia se vieron envueltos en problemas que ni les iban, ni les venían.
¿Es verdad que así fueron las cosas?
Quote:La familiaEsto último es muy curioso, porque Luis del Pino lo negó, o al menos lo ponía en duda, en uno de sus anteriores hilos. Y, en referencia a la aceptación que siempre mostró la familia de Rosa María hacia Jamal, no cabe duda de que, al menos en parte, le estaban muy agradecidos por haber ayudado a Rosa María cuando más lo necesitó.
Para empezar, aclaremos que la relación de Jamal con esa familia no se limitaba a su mujer Rosa María. Los datos que figuran en el sumario revelan una estrecha relación de Jamal con su familia política. Relación, por otra parte, que parece lógica, dado que tenían un hijo en común.
Así, entre mayo y noviembre de 1996, Jamal fue detenido en al menos cuatro ocasiones, con la identidad falsa de Ahmed Ajon. Y en todas las reseñas consta que el domicilio del detenido estaba en la C/ Corredera Baja de San Pablo 22, donde vivía precisamente la madre de Rosa María.
También en mayo de 1996, el cuñado marroquí de Jamal, llamado Jabir Migou, presentó una solicitud de regularización, aportando un contrato de trabajo firmado por la madre de Rosa María. Existía, por tanto, una relación suficientemente estrecha como para que la madre de Rosa María se aprestara a ayudar no ya a Jamal, sino a otros miembros de su familia.
En el propio sumario consta, asimismo, que en agosto de 1998 la madre de Rosa Maria compró un vehículo por cuenta de Jamal, poniéndolo a su propio nombre.
Más adelante, en marzo de 2000, la versión oficial afirma que Jamal fue detenido con la identidad falsa de Said Tlidni por falsificación de documentos. El domicilio que figura en la reseña de esa detención es, precisamente, la C/ Pozas 4, que es donde vivían en ese momento tanto Rosa María como su madre.
A consecuencia de esa detención, Jamal fue encerrado (siempre con la identidad falsa de Said Tlidni), en un centro de internamiento para extranjeros, como paso previo a su expulsión. Unas pocas semanas después, en abril de 2000, Jamal se fugaría de ese centro, según nos dicen, tras atacar a un guardia con un spray. Pero mientras estuvo encerrado, le fue a visitar en varias ocasiones Miriam, la hermana de Rosa María.
No es cierto, por tanto, que Rosa María y Jamal hubieran perdido el contacto entre 1996 y 2003. Existió un contacto continuado de Jamal tanto con Rosa María como con su familia a lo largo de los años, e incluso probablemente una relación de convivencia, al menos en determinados periodos temporales.
Quote:La empresa¿Qué tiene que ver todo ésto con los atentados del 11-M? El propio Del Pino reconoce que nada. La constitución de la Sociedad "Eurolibanesa" no fue ningún secreto, y quedó registrada correctamente. Los datos son de acceso público, e incluso puede accederse en Internet al resultado de un juicio en el que dicha empresa fue condenada a pagar indemnización.
Uno de los detalles más llamativos de esa relación de Jamal con su familia política es esa solicitud de regularización presentada por el cuñado de Jamal en mayo de 1996, de la que ya hemos hablado. Solicitud de regularización que, recordemos, estaba firmada por la madre de Rosa María, en calidad de empleadora. Y si esa solicitud de regularización es curiosa es porque aquel empleo era para trabajar, precisamente, en una pastelería árabe.
Parece que la madre de Rosa María era dueña, entonces, de una pastelería árabe. ¿Es posible que la idea que se transmitió desde un principio acerca de la familia política de Jamal Ahmidan fuera incorrecta, y que el contacto de esa familia con la comunidad musulmana fuera más estrecho, y menos casual, de lo que nos han contado?
Los datos del Registro Mercantil confirman, en efecto, que así es. La madre de Rosa María era co-propietaria de una empresa denominada Eurolibanesa, cuyo objeto social, según los estatutos de constitución de la sociedad, era "la explotación de establecimientos de hostelería y restaurantes, cafeterías, bares, chocolaterías, pastelerías, confiterías orientales...". La empresa, que tenía su sede social en la C/ Tesoro 6 (a escasos metros de la C/ Pozas) fue constituida el 22 de abril de 1994 por cuatro socios: Faraj N. D., un alto cargo de la empresa Amper de origen libanés; su mujer Margarita V. G.; otro libanés llamado Radwan Nazih y la suegra de Jamal Ahmidan. Estos dos últimos compartían domicilio, según consta en los estatutos de la empresa.
Ninguno de estos datos quiere, en principio, decir nada, claro está. Simplemente demostrarían que Jamal Ahmidan no era el único punto de contacto de la familia de Rosa María con la comunidad de personas procedentes de países árabes y afincadas en España.
Pero añadamos un detalle más: en el propio sumario consta que el seguro del Opel Astra azul propiedad de la madre de Rosa María (ese coche con el que, según nos dicen, Otman El Gnaoui subió hasta Burgos para ayudar a Jamal Ahmidan a bajar desde Asturias la Goma2-ECO para el atentado) estaba en 2004 a nombre, precisamente, de Radwan Nazih, el socio libanés y probable compañero sentimental de la madre de Rosa María.
Los contactos de la suegra de Jamal con el mundo árabe pueden ser anteriores a su encuentro con Jamal, pero también posteriores. Puede haber sido el propio Jamal quien le introdujera en ese ambiente, le facilitara los contactos, le diese las ideas. O puede que no. En todo caso, estamos hablando de cosas ocurridas de ocho a diez años antes de los atentados, y sin ninguna relación con ellos.
Quote:El OpelComo es costumbre en él, Luis del Pino busca contradicciones entre las declaraciones, o las entrevistas concedidas por los actores de esta historia; cuando encuentra una discrepancia, no importa lo irrelevante que ésta sea, no importa que todos los demás concuerden, el hallazgo de Del Pino es elevado inmediatamente a Bola de Demolición de la Versión Oficial.
Merece la pena repasar la historia de ese vehículo Opel Astra. Como hemos dicho ya, Rosa María declaró ante la Policía y ante el juez Del Olmo que ese coche pertenecía a su madre y que Jamal Ahmidan comenzó a utilizarlo en febrero de 2004.
Sin embargo, las informaciones acerca de los seguimientos efectuados a radicales islámicos en los meses anteriores al 11-M arrojan un dato sorprendente: el día 1 de octubre de 2003, miembros de la Brigada Provincial de Información detectaron a El Tunecino, otro de los suicidas de Leganés, entrando en su domicilio con una bolsa de mano. Minutos después, salió del domicilio "realizando a pie varias maniobras en actitud evasiva, tomando numerosas medidas de seguridad", para posteriormente abandonar el lugar en el coche Opel Astra M-4518-OZ propiedad de la madre de Rosa María. Tenemos, entonces, que aquel coche fue utilizado por al menos dos de los suicidas de Leganés, según los propios datos del sumario.
Ante estas circunstancias, una de las acusaciones particulares personadas en la causa solicitó en noviembre de 2005 al juez Del Olmo que se tomara declaración a la madre de Rosa María, como propietaria del vehículo, y a Radwan Nazih, el tomador del seguro de ese coche. El juez Del Olmo desestimó la toma de declaración de Radwan Nazih por "improcedente, inútil, dilatoria e injustificada" (sic). Sin embargo, sí que accedió a que se tomara declaración a la madre de Rosa María. declaración que tuvo lugar, por cierto, sin la presencia de la acusación que había solicitado esa prueba testifical.
En su declaración ante el juez Del Olmo, la madre de Rosa María dio una versión sobre el coche radicalmente distinta a la que había dado su hija:
Afirmó que ese coche no era, en realidad, suyo, sino de Jamal Ahmidan. Dijo que era Jamal quien lo había comprado en 1998 pero que, como no tenía los papeles en regla, le había pedido a la madre de Rosa María que lo pusiera a su nombre.
Dijo que mientras Jamal estuvo en la cárcel en Marruecos, el coche permaneció en la calle, porque ni ella ni sus dos hijas (Rosa María y Miriam) tenían carnet de conducir.
Dijo que se encontró con Jamal en la calle un día de septiembre de 2003, momento a partir del cual se supone que Jamal volvió a utilizar el coche.
Por último, declaró que hasta ese momento (septiembre de 2003) su hija no tenía ni idea de que Jamal hubiera vuelto de Marruecos.
Como vemos, nada que ver con la versión inicial que Rosa María había dado tanto a la Policía como al juez.
Esa nueva versión permitía explicar cómo es posible que El Tunecino estuviera utilizando el coche en octubre de 2003: puesto que Jamal volvió a utilizarlo a partir de septiembre, podría habérselo dejado a El Tunecino en algún momento.
Pero esta nueva versión presenta varios problemas:
En primer lugar, resulta difícil de entender que Rosa María no estuviera al tanto de que el coche no era de su madre, sino de Jamal. ¿Por qué dijo en su primera comparecencia ante la Policía y ante el juez que el coche era de su madre y que Jamal no comenzó a utilizarlo hasta febrero de 2004?
En segundo lugar, teniendo en cuenta que la madre de Rosa María adquirió ese coche (según ella, por cuenta de Jamal) en agosto de 1998, quedaría demostrado que las relaciones entre Jamal y la familia de Rosa María fueron continuadas, desmintiendo de nuevo las declaraciones de Rosa María ante la Policía y ante el juez, en el sentido de que se había roto la relación con Jamal en 1996.
Y en tercer lugar (y éste es el problema más importante), ese coche Opel Astra azul fue multado en dos ocasiones durante el año 2003, y las fechas no encajan con lo que la madre de Rosa María declaró ante Del Olmo.
En concreto, el Opel Astra con matrícula M-4518-OZ fue multado en la C/ Campoamor 7 el día 12 de julio de 2003. Y antes de eso ya había sido multado en la C/ Fuencarral 57 el día 6 de febrero de ese mismo año.
Si Jamal Ahmidan no empezó a utilizar de nuevo el coche hasta septiembre de 2003, según declaró la madre de Rosa María; si antes de eso el coche estaba en la calle, porque ni ella ni sus hijas tenían carnet de conducir, ¿quién conducía el coche cuando le impusieron sendas multas en febrero y julio de 2003, momentos en los que, según Rosa María y la versión oficial, Jamal Ahmidan estaba preso en Marruecos?
Por ejemplo, que el verdadero dueño del Opel era "El Chino" es declarado, no sólo por la madre de Rosa María (y ¿quién lo va a saber mejor que ella?) sino también, y en su caso rotundamente durante el Juicio, por el hermano de Jamal Ahmidan. Que Rosa María declarara lo contrario pudiera ser una mentira, como insinúa Del Pino, pero bien pudiera ser que lo creyera de verdad ¿para qué iba a mentir? ¿Qué iba a ganar Rosa declarando que el coche era de su madre, si no lo era? Es una discrepancia irrelevante en todos los sentidos, pero aún más en cuanto a los atentados, y el Tribunal hizo bien en no darle mayor importancia.
Del Pino concede también mucha importancia a las declaraciones que, supuestamente, hizo Rosa al principio de la investigación de que había cortado la relación completamente con Jamal en 1996. Esas declaraciones, si las hizo, pudieron estar mediatizadas por el miedo y el deseo de protegerse y proteger a su hijo. Durante el Juicio, el intento de alguna de las defensas de confrontar las declaraciones de la fase de investigación con las del testimonio ante el Tribunal fueron cortadas por Gómez Bermúdez: las declaraciones que cuentan son las prestadas en el Juicio. Durante éste, Rosa declaró que había mantenido relaciones intermitentes con Jamal entre 1996 y 2000. Y eso es lo que cuenta. Curiosamente, Luis del Pino lo puso en duda en uno de sus hilos. Y es que, cuando le interesa, blanco; cuando le viene bien, negro.
Por último, la suegra de "El Chino", al parecer,declaró ante Del Olmo que ni ella ni sus hijas tenían carnet de conducir, y que el coche "permaneció en la calle". ¿Quiere decir ésto que durante dos o tres años, el coche estuvo aparcado en el mismo sitio, sin ser prestado a nadie, sin que nadie lo arrancase, aunque fuese para no descargar la batería? Permítaseme dudar de ello. Máxime cuando el coche no era de la familia de Rosa, sino de Jamal, cosa que sabían personas del círculo de "El Chino", como quedó demostrado durante el juicio. Cualquiera de los hermanos, o amigos de Jamal, pudo conducir el coche en alguna de las ocasiones en que fue multado. También es verosímil que, teniendo que hacer alguna gestión la madre de Rosa María, o Rosa María misma, y careciendo de carnet, haya pedido a un amigo que le conduzca el coche, y haya sido multado. Todo menos creer que un coche nuevo es abandonado tres años en la calle sin siquiera arrancarlo.
Quote:La estancia en la cárcelYa se ha hablado aquí del tema. Documentos oficiales existen, excepto para quien no los quiere ver. Y si no hay más es porque la estancia en la cárcel ha quedado demostrada con los documentos que se tienen y las declaraciones de varias docenas de amigos y parientes de Jamal. Y porque el único que necesita la estancia en la cárcel de Jamal es Del Pino, para montarse su falacia de hombre de paja particular.
En realidad, como ya hemos publicado en Libertad Digital, la historia sobre la supuesta estancia de Jamal Ahmidan en una cárcel de Marruecos (esa estancia durante la cual el que era en principio un simple delincuente común acabó radicalizándose y convirtiéndose en un terrorista islámico) no puede ser cierta.
No existe ninguna comunicación oficial de Marruecos que acredite esa estancia de Jamal en la cárcel y el hecho es que Jamal Ahmidan, con la falsa identidad de Said Tlidni, firmó un contrato de arrendamiento de su casa de la C/ Villalobos 51 en 2001. Así que es imposible que estuviera preso en Marruecos en esa fecha.
Podría ser, por tanto, el propio Jamal Ahmidan quien estuviera utilizado el Opel Astra cuando fue multado, en febrero y julio de 2003, en dos calles distintas de Madrid. Pero entonces, ¿por qué Rosa María declaró que Jamal había estado entre el año 2000 y 2003 en una cárcel marroquí? ¿Por qué la madre de Rosa María declaró que Jamal no había vuelto a hacerse cargo del coche hasta septiembre de 2003?
El contrato del piso de C/ Villalobos fue firmado por alguien con el nombre de Said Tlidni. Luis del Pino no tiene ninguna prueba de que ese Tlidni fuera Jamal Ahmidan. Pudo ser el propio Said, que es una persona real, o alguno de la banda que usase esa identidad.
Quote:¿Quién utilizaba el coche?¿Cómo conduce usted, amigo lector? Fíjese usted la proxima vez que coja el volante, la manija de la puerta, o el cambio de marchas. Luis del Pino a lo mejor agarra esas partes del coche con las puntas o yemas de los dedos, pero los que no somos peones lo hacemos con las palmas de las manos, los metatarsianos o las primeras falanges... donde no hay huellas dactilares, y excepto que nos hagamos un arañazo o excoriación, no nos dejaremos ADN suelto.
¿Estamos seguros de que era Jamal Ahmidan quien utilizaba ese coche? ¿Cómo lo sabemos? ¿Por lo que declararon Rosa María y su madre, cuyas contradicciones son patentes? Existen otras declaraciones que parecen corroborar que Jamal Ahmidan lo utilizó, al menos en las semanas inmediatamente anteriores al 11-M. Así lo atestiguaron, por ejemplo, Otman El Gnaoui o Hamid Ahmidan, el primo de Jamal. ¿Pero qué fiabilidad tienen esas declaraciones? ¿Existe algún otro dato objetivo que nos permita asegurarnos de que ese coche fue utilizado por Jamal?
En el caso de ese Opel Astra propiedad de la madre de Rosa María, tenemos la misma mala suerte que con la furgoneta de Alcalá: en el propio vehículo (volante, manijas de la puerta, palanca de cambios, salpicadero) no apareció ni la más mínima huella dactilar ni rastro de ADN de Jamal Ahmidan, ni de ningún otro miembro de la trama. Cosa bastante sorprendente, teniendo en cuenta que el vehículo había estado siendo utilizado durante meses. ¿No dejaron ni un pequeño rastro de ADN en el volante? ¿Ninguno de los que viajaron en el coche fumaba y se dejó una colilla en el cenicero? ¿Cambiaban de marchas limpiándose primero el sudor de las manos?
En la inspección del coche aparecieron huellas dactilares, pertenecientes a Jamal Ahmidan, a su primo Hicham Ahmidan, a Abdenabi Kounjaa, a Saed El Harrak y a un español llamado José Miguel B. P. (por cierto, el juez Del Olmo también se negó a tomar declaración a ese español cuyas huellas dactilares habían aparecido en el coche).
Pero todas esas huellas aparecieron en documentos o en objetos móviles (una caja y una bolsa de plástico). Ninguna de las huellas apareció en el propio vehículo.
En cuanto a los análisis genéticos, los únicos restos de ADN que aparecieron (pertenecientes a Jamal Ahmidan) se encontraron en una botella de medio litro de agua mineral marca Viladrau, que nos dicen que se encontró debajo del asiento del conductor.
No existe, por tanto ninguna evidencia incontrovertible, desgraciadamente, de que Jamal Ahmidan o alguno de los otros miembros de la trama condujeran alguna vez ese vehículo. De la persona que supuestamente llevó ese vehículo hasta Burgos para ayudar a transportar los explosivos el fin de semana del 28 de febrero de 2004, no aparecieron huellas ni rastros de ADN ni en el propio vehículo, ni en ningún objeto contenido en el mismo.
Y si alguna vez ha cogido usted el volante con las puntas de los dedos, no se preocupe: la próxima vez que lo agarre con la palma, borrará involuntariamente esas huellas. Y es que no es tan fácil encontrar huellas en la estructura de los coches, como saben bien los expertos, que suelen encontrarlas en cassettes, colillas, botellas, guantes, etc... partes móviles.
Hablando de colillas, patético Del Pino bramando porque no se encuentran colillas y luego protestando porque las huellas se encuentran en partes móviles. ¿Qué parte de la estructura del coche es una "colilla", Del Pino?
Para los no peones, no se preocupen por la endeblez de los argumentos de Del Pino. Aunque se hubiera encontrado un DNA en el volante, pongo por caso, nada más fácil para los peones argumentar que se habría tomado una muestra de mucosa bucal con un algodón para frotarla después por el volante. De la misma manera, una huella dactilar... nada más fácil que traspasarla con una cinta adhesiva, como hacían en las películas de Colombo...
Quote:CodaCualquiera con dos dedos de frente ve la tontería que subyace en la argumentción de Del Pino. Porque, precisamente, son las historias reales, con personas de carne y hueso que se acusan, que tienen miedo, que tratan de salvarse echando tierra a los ojos de los investigadores y mierda a los otros implicados, que se olvidan de las cosas que pasaron hace cuatro años... son estas historias las que están llenas de pequeñas imprecisiones, olvidos, discrepacias y diferencias.
La sensación general es de que algo se nos escapa en esta historia. Que las cosas quizá sean, cuando menos, bastante más complicadas de como nos las habían contado.
Nadie necesita, cuando una historia es cierta, contradecirse tanto, ni omitir tantos datos en los informes policiales, ni negarse a la práctica de diligencias que las acusaciones solicitan.
Resulta imposible no preguntarse si lo que se ha pretendido es construir un culpable oficial, Jamal Ahmidan, pero omitiendo todo detalle que pudiera hacer aflorar cualquier contradicción en la historia y cortando cuidadosamente todo hilo que pudiera conducir a derivadas incómodas. Igual que sucede con el episodio de la casa de Morata de Tajuña, que fue utilizada para apuntalar el carácter islámico del atentado, pero evitando cuidadosamente cualquier investigación que pudiera incriminar al dueño de esa casa, a pesar de que él sí pertenecía a Al Qaeda.
¿Quién puso tanto empeño en trazar alrededor de Jamal un auténtico cordón sanitario que excluyera cualquier posibilidad de tirar de los muchos, e interesante, hilos sueltos que se vislumbran? ¿A dónde nos conducen esos hilos?
Las historias inventadas de la noche a la mañana, con personas que actúan, que se aprenden su papel, que lo memorizan y lo repiten internamente hasta saberlo bien... esas no se contradicen.
Dijo una vez Gómez Bermúdez, durante el juicio, a cuenta de una mínima discrepancia entre dos declaraciones de un testigo: "Es que si después de cuatro años no hubiera ni la más mínima diferencia en su declaración, me preocuparía".
No se preocupen. Del Pino también protestaría si no hubiera ninguna diferencia en las declaraciones.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
