08-10-2008, 23:32:44
(This post was last modified: 08-10-2008, 23:43:29 by morenohijazo.)
El abad de Cucaña Wrote:En cuanto a esos «etarras» que mencionas, si no se puede probar participación en atentados concretos, habrá que probar su encuadre orgánico en la estructura de la banda y su actuación dentro de ella. Si esto tampoco se puede probar, sencillamente no hay caso contra ellos: no son etarras. No creo que jamás se haya condenado a nadie por tener como libro de cabecera alguna de las publicaciones, por ejemplo, de De Juana, ni por despotricar en la herrikotaberna contra los jodidos españoles que sojuzgan su patria y lo que les gustaría que les hicieran sus héroes favoritos.El primer punto que subrayo con negritas, Fernando, es suficiente para que un abertzale vasco sea condenado. Demostrar que pertenece a la banda terrorista ETA, por ejemplo por haber mantenido correspondencia, recibido órdenes, asistido a reuniones, entregado correos o dinero, etc, será suficiente para ello.
Lo difícil en el caso del terrorismo islamista es demostrar participación en banda armada cuando no hay estructuras militares jerarquizadas y orgánicas. La policía tiene ante ella, desde luego, un reto importante y necesita nuevas formas de investigación para demostrar sólidamente ante los tribunales la participación de este tipo de sujetos antes de que puedan atentar. Es lógico que estén preocupados ante esta sentencia, aunque estoy de acuerdo con Auratim en que algunas reacciones pueden resultar un poco «victimosas».
No por tener unas determinadas ideas, ojo, sino por pertenecer a una organización cuyos fines no los desea alcanzar pacíficamente, sino a través de la violencia. En este punto en el que estamos, la organización ETA ha dado sobradas pruebas de que sus objetivos pueden ser razonables pero sus medios son execrables.
Y a mi me parece bien. Dado su manifiesto apego a la violencia, nadie puede alegar que participa en sus mitines o reuniones "sólo para ver cómo son" o " sin saber si me definiré por la violencia o no". Y si aceptamos que Herri Batasuna es ETA, pues igual (otra cosa es aceptar esto último o no, pues en HB había personas que trataben de conseguir el cese de la violencia por ETA, pero eso es otro punto). Todo aquel que se implica en una organización que usa el terrorismo contra un país democrático es un terrorista. Por el momento pasemos de lucha armada en países dictatoriales, tema mucho más espinoso.
Ciertamente, no debería condenarse a un abertzale sólo por despotricar contra los "perros españoles", y no creo que se haga, aunque tengo dudas de que si gritase lo que "quisiera que les hicieran sus héroes favoritos" no le vaya a caer un puro por apología del terrorismo.
Pero es que yo no pido que se condene a los fanáticos por decir lo malos que somos los infieles, ni siquiera por decir, así como en un desahogo, que a los infieles habría que matarnos a todos. Ni siuiera por jalear en una reunión un atentado contra una embajada de EEUU en un lugar remoto.
Pero sí que creo que si hay un grupo, aunque no tenga una estructura militar, donde se ha hablado, en reiteradas reuniones, de cometer atentados, donde se han dividido tareas para organizarlos, donde se han dado pasos para conseguir explosivos, aunque no se hayan conseguido (tarde o temprano esas cosas se consiguen), donde se ha recudado dinero para comprar armas, o se haya realizado labores de seguimiento de objetivos, o se han conseguido planos de edificios-diana; si se han dado alguno o varios de estos pasos, se tome la amenaza muy en serio, y se considere como presuntos delincuentes (a falta de su efectiva identificación, procesamiento y juicio con todas las garantías) a todos aquellos que no se hayan apartado inmediatamente de ese grupo, tomando todos los pasos neecsarios para denunciar la comisión de dichos atentados.
Y me da igual que se trate de etarras, fanáticos islámicos, activistas antisistema, o "Boixos Nois". Que ya somos mayorcitos, y la primera reunión puedes acudir de pardillo, pero a la cuarta, como que no.
Y con la segunda frase tuya que subrayo
Quote:Lo difícil en el caso del terrorismo islamista es demostrar participación en banda armada cuando no hay estructuras militares jerarquizadas y orgánicas. La policía tiene ante ella, desde luego, un reto importante y necesita nuevas formas de investigación para demostrar sólidamente ante los tribunales la participación de este tipo de sujetos antes de que puedan atentar.también estoy casi casi de acuerdo, aunque yo creo que lo que se precisa es, posiblemente, una nueva legislación, o jurisprudencia, o definición de banda armada... lo que queráis, que permita que los jueces defiendan a nuestra sociedad contra las nuevas formas de agresión que la amenazan. Que yo no creo que los jueces no quieran defendernos, es que las leyes están un poco necesitadas de "pulido" en algunos aspectos novedosos, y quizás hay que mentalizarse con que los terroristas con que nos vamos a encontrar a partir de ahora no serán muchas veces, ni los etarras de toda la vida, ni los suicidas de Israel con el cinturón de bombas en el pecho.
Por eso ponía yo el ejemplo de los pererastas, que a Auratiam parace que no le hizo mucha gracia. Hace diez años nadie hubiera pensado que unos archivos que tuvieras en tu ordenador para su contemplación y, si se puede llamar así, perdonen por la expresión, "disfrute personal" pudieran ser objeto de delito. Pero si ofendo, pongo otro ejemplo: las nuevas tecnologías, los archivos de descarga de Internet, han obligado a modificar las leyes, a definir nuevos delitos, para hacer frente a nuevos delincuentes. Véase también el cambio en las normas de conducción, o en la violencia doméstica.
Simplemente: las cosas cambian, y lo que hay que hacer es que sean para bien.
Pues si se puede castigar a penas de prisión a personas por bajarse archivos contra la propiedad intelectual, me cuesta mucho pensar que la sociedad deba conformarse con mirar cuando los fanáticos se integran en grupos más o menos organizados cuyo objetivo declarado es destruir la sociedad occidental, a largo plazo, y poner bombas y matar inocentes, a corto plazo.
Otro ejemplo: si yo bebo cuatro tragos y cojo el coche, se me cae el pelo porque el simple hecho de coger el coche habiendo bebido ya supone un riesgo para los demás. No hay que esperar a que se compruebe que mis reflejos están lastimosamente afectados, no sirve de nada que diga que voy a conducir por una carretera despoblada donde no pasa nadie: es un delito y punto. Pues no veo descabellado, ni de lejos, que se pueda considerar que una persona que participa en varias (no una, que puede ser por indocumentación; varias) reuniones donde se hace la planificación de atentados está cometiendo un delito contra la seguiridad pública (aparte del obvio delito que supone no denunciarlo)
Que yo no quiero meter en la cárcel a ningún inocente, leñe, pero es que si una persona asiste a varias reuniones del corte de las que se celebraban en Virgen del Coro, con pase de videos de martirios de combatientes islámicos (léase atentados del 11-s), glorificación de los hombres-bomba en Israel, llamamientos a la destrucción de los infieles, y específicamente de la sociedad española, etc, no me creo que piense que es una reunión de tupperwares

De todos modos, Fernando, si te fijas, en realidad nuestras posturas son casi idénticas. Y tal vez las leyes no tengan que cambiar tanto en la letra sino en el espíritu de su aplicación.
EDITO: Por cierto, Abad, me tomo la libertad de pedirte que no te ofendas con Errante, ya que él no está por aquí.
Está claro que él , al decir "Miserables peones", no te incluía a ti, ni por supuesto a Isócrates. pero es que además el epíteto "miserables" (porque es, en este caso, un epíteto sin valor especificativo) no viene por haber defendido la no expulsión de Ghalyoun. Defender esa postura es perfectamente moral y os honra, a ti y a Isócrates, porque, aunque penséis que es un indeseable, no deseáis que sea torturado. Aunque opino como Lejíaneutra, me quito el sombrero ante vosotros. Los Peones no son miserables por eso, sino porque, aunque sepan que es un fanático indeseable, desean que se quede en España por pura cuestión política y sectaria, aunque pueda hacer daño a nuestro país.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
