12-10-2008, 07:20:49
ElKoko Wrote:Veamos lo que nos cuenta Don Luis:Muy buena esta reflexión, que comparto íntegramente.
Don Luis Wrote:El debate trasciende, de hecho, el propio asunto del terrorismo islámico, porque las mismas consideraciones pueden hacerse, por ejemplo, con respecto al terrorismo etarra. ¿Puede condenarse por integración en banda terrorista a alguien que simplemente vote a Batasuna? ¿Y a alguien que asista a un mitin de Batasuna? ¿Y a alguien que reparta panfletos de Batasuna? ¿Y a alguien que tenga un cargo orgánico en Batasuna? ¿Dónde está el límite que define cuándo alguien "ha decidido" pasar a la acción? Y, sobre todo, ¿cómo definimos el concepto de "pasar a la acción"?No nos vayamos por las ramas. En negritas (aunque a Don Luis no le guste) está el límite entre una persona con ideas radicales y un presunto colaborador de terroristas; repartir panfletos de una organización ilegalizada por su estrecha relación con el terrorismo etarra es un buen indicio para iniciar acciones legales contra la persona que los está repartiendo. Después se verá si los panfletos eran de un concierto de "No me pises que llevo chanclas" financiado por Batasuna o si eran de una alocución de etarras encapuchados; y, en este último caso, habrá que probar que los repartidores conocían de antemano el contenido de esa alocución o la identidad de los locutores. Pero que es motivo suficiente para procesarlos, es decir, que se ha rebasado el límite de la radicalidad y se ha pasado a la acción, es incuestionable.
Obviamente, es necesario probar antes de condenar. Los límites que está imponiendo la Audiencia Nacional, bajo mi punto de vista, son los mismos que para el terrorismo etarra; los límites que está imponiendo el Tribunal Supremo, también bajo mi punto de vista, están yendo más allá de las meras pruebas y se están introduciendo en relación con el derecho constitucional a la libertad religiosa.
El desconocimiento de los límites de una religión que en la práctica es ajena a nuestra cultura está provocando (también bajo mi punto de vista) una reacción proteccionista por parte del Tribunal Supremo que nadie de nosotros entendería si fuese una secta católica la que dictaminara la extinción de nuestra sociedad a través de medios terroristas.
La solución ni es fácil ni puede ser inmediata, pero algo debería moverse para cerrar el grifo de algunos aprovechados que utilizan sus libertades y derechos para imponer criterios a través del terror.
Con ETA se ha trabajado mucho para conseguir cerrar ese grifo; con otros terrorismo ha de intentarse lo mismo porque, aunque con la religión como argumento, no dejan de ser terroristas.
Lo de menos es la mal llamada "alarma social". Mal llamada porque suele ser un invento periodístico para manipular a la sociedad (Recuerdo que llegaron a hablar de "alarma social" y "clamor social" contra la condena al juez Liaño...). Y es lo de menos porque ningún "clamor social" debe hacer condenar o encarcelar a inocentes. Pero es que me da que el excesivo ¿proteccionismo? que permiten nuestras leyes está siendo aprovechado por peligrosísimos criminales.
Y, claro, eso no. Hace poco, el abogado de uno de los absueltos en el 11-M, uno de los que la sentencia decía que tenía una ideología radical, violenta, y que no se sabía si había decidido pasar a la acción o sólo lo pensaba, por lo que fue absuelto, decía que había que dar un tirón de orejas a la policía, porque su cliente había pasado varios años en la cárcel "siendo inocente". ¡Hum!
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
