Lo he encontrado. En ABC:
Quote:Un quinto policía, imputado por pasar datos del caso al inspector detenidoEstos tres agentes son dos de la Udyco y uno de la Brigada Provincial de Información, y participaron en las diligencias tras la denuncia del hallazgo de la Goma-2.
N. VILLANUEVA /C. MORCILLO
MADRID. El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo tomó declaración ayer por la tarde a tres nuevos imputados por la trama de la Goma-2 y la mafia policial desmantelada, que están en libertad, y al cierre de esta edición había concluido el interrogatorio del primero de los cuatro agentes detenidos el viernes. El fiscal solicitó para él prisión incondicional.
Entre el primer grupo de imputados declaró un quinto agente, miembro de la Brigada de Información de Madrid. Esta unidad fue la encargada inicialmente de las pesquisas tras la aparición de un paquete de explosivo el 15 de agosto y su vinculación con un asunto de confidentes. Este funcionario compareció ante Del Olmo porque, según han revelado las pesquisas, «pasó» datos claves de la investigación a uno de los compañeros que fue arrestado el viernes, en concreto al inspector Antonio Jesús Parrilla Parrilla. Este inspector, que estuvo destinado en la Comisaría General de Información hasta fechas recientes, le llamaba para saber «cómo iba el asunto».
El fiscal pidió prisión incondicional para el policía José Luis González Clares, alias «el Moro», el primero en declarar de los siete. La Fiscalía le imputa al menos un delito de tráfico de drogas, cohecho, denuncia falsa, detención ilegal y amenazas. El Ministerio Público justificó esta medida cautelar en la gravedad de los hechos y la pluralidad de infracciones cometidas.
Se desvinculó del explosivo
Según ha podido saber ABC, el agente imputado se desvinculó de todo el episodio del supuesto tráfico de explosivos, es decir, de la aparición de un paquete con cinco kilos de Goma-2 en una vivienda de uno de sus confidentes, su posterior traslado a una carretera próxima a Leganés, así como el aviso al 091 y a los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) Central.
Aunque al cierre de esta edición, el fiscal todavía no había solicitado ninguna medida cautelar contra el resto de policías detenidos (aún no habían declarado) toda apuntaba a que tenía intención de pedir también para ellos prisión incondicional. Esta solicitud se haría igualmente extensible al inspector Antonio Jesús Parrilla Parrilla y al policía Celestino Riveras, su actual compañero en la comisaría de Villa de Vallecas. Aunque ambos están imputados por revelación de secretos, el perjuicio que su actuación puede tener para la causa pública justificaría la privación de libertad.
Según fuentes de la investigación, Parrilla habría filtrado declaraciones íntegras y diligencias policiales secretas con posterioridad al 15 de agosto, cuando tuvo lugar el episodio de la Goma-2. Así se desprende de las grabaciones telefónicas que obran en poder de los investigadores. Existen alrededor de seis conversaciones con un periodista registradas entre los días 20 y 30 de noviembre pasado, además de una grabación en vídeo. En las intervenciones telefónicas el periodista y el policía comentan los pormenores de la noticia presuntamente filtrada por el segundo al primero, así como el tratamiento y el impacto que tendría.
Sobre la trama del explosivo, que el primer detenido negó, ABC ha podido saber que la Goma-2 fue sustraída en una cantera de Colmenar Viejo en el año 2005. Al parecer, el hecho no había sido denunciado dado que se sacó en varias partidas.
El quinto policía imputado, miembro de Información, pudo retrasar las pesquisas de forma voluntaria o no al proporcionar información a Parrilla sobre el caso (que éste le requería con insistencia al saber que le seguían). De hecho, el episodio en el que colocaron droga a una mujer por encargo de un abogado -también detenido- para arrebatarle la custodia de sus hijos, tuvo lugar una vez comenzada la investigación inicial.
