06-12-2006, 08:30:21
Y otro de sus comentarios editoriales:
"Impresiones
¿Para qué se montó la 'operación Nova'?
La tercera entrega de las revelaciones del confidente Cartagena no se refiere al 11-M sino a un episodio que la propaganda gubernamental ha presentado siempre como una de sus secuelas: el intento de un grupo de islamistas de volar la Audiencia Nacional con un camión lleno de explosivos, por el que fue detenida una veintena de personas en octubre de 2004. Según la denuncia de Cartagena, esta redada -que recibió el nombre de operación Nova- fue un montaje de la Policía de cabo a rabo. Por encargo de la UCIE, el confidente le dijo al juez que el líder del grupo, Mohamed Achraf, tenía mucho dinero en Suiza. Lo hizo, según asegura, para que la compra de explosivos fuera creíble. Antes, y también por indicación de sus controladores, le había confiado a Achraf que una persona podía facilitarle explosivos. En realidad, se trataba de un anzuelo arrojado por la propia UCIE, cuyos policías iban a hacerse pasar por traficantes para atrapar a Achraf y su grupo. De ser cierta esta versión, la trama para volar la Audiencia no fue sino un burdo montaje policial. Tanto la confesión de Cartagena como la endeblez de las pruebas hacen aún más llamativo que Garzón se prestara al juego e inducen a pensar lo que muchos sospechábamos: que la operación Nova escondía el propósito político de encuadrar el 11-M en una oleada de ataques islamistas contra España que, por fortuna, no se ha producido."
"Impresiones
¿Para qué se montó la 'operación Nova'?
La tercera entrega de las revelaciones del confidente Cartagena no se refiere al 11-M sino a un episodio que la propaganda gubernamental ha presentado siempre como una de sus secuelas: el intento de un grupo de islamistas de volar la Audiencia Nacional con un camión lleno de explosivos, por el que fue detenida una veintena de personas en octubre de 2004. Según la denuncia de Cartagena, esta redada -que recibió el nombre de operación Nova- fue un montaje de la Policía de cabo a rabo. Por encargo de la UCIE, el confidente le dijo al juez que el líder del grupo, Mohamed Achraf, tenía mucho dinero en Suiza. Lo hizo, según asegura, para que la compra de explosivos fuera creíble. Antes, y también por indicación de sus controladores, le había confiado a Achraf que una persona podía facilitarle explosivos. En realidad, se trataba de un anzuelo arrojado por la propia UCIE, cuyos policías iban a hacerse pasar por traficantes para atrapar a Achraf y su grupo. De ser cierta esta versión, la trama para volar la Audiencia no fue sino un burdo montaje policial. Tanto la confesión de Cartagena como la endeblez de las pruebas hacen aún más llamativo que Garzón se prestara al juego e inducen a pensar lo que muchos sospechábamos: que la operación Nova escondía el propósito político de encuadrar el 11-M en una oleada de ataques islamistas contra España que, por fortuna, no se ha producido."
