12-11-2008, 18:37:14
(This post was last modified: 12-11-2008, 20:27:04 by morenohijazo.)
Ya disculparán ustedes que la polemica de la fotografía me pille un poco despistado, en primer lugar porque no entiendo nada de Photo Shop, en segundo lugar proque otras ocupaciones me han impedido prestar atención al inicio del asunto, y en tercer lugar, porque, francamente, no entiendo qué insinúan los conspiracionistas.
Francamente, me parece una patochada la iniciativa esta del senador del PP que decidió montar un pollo
Es evidente que la fotografía ha sido alterada. Lo que hay que ver es si ha sido alterada con intención perversa, o simplemente para recalcar un área mediante una de las herramientas del programa, como cuando se pone una flecha, o numeritos para indicar puntos que luego se explican en la leyenda.
Corríjanme si me equivoco, pero los conspiracionistas no han sido capaces de encontrar ninguna explicación peyorativa en el hecho de que hayan sido añadidos dos soldados - pitufines, de un tamaño de unos 15 a 20 cm si los comparamos con el soldado Gárgamel de encima del círculo. Soldados-pitufines que además no han sido recortados de otro sitio, sino que se han pegado de otra zona de la fotografía más alejada.
No. Según los conspiracionistas los soldados pitufines no son un intento de Zp de quebrar España, entregar Navarra ni imponer el catalán a todos los españoles. Ni siquiera son un malévolo intento de desprestigiar al Trío de las Azores, haciendo que los españoles nos avergoncemos de nuestra pequeñez y forzando la retirada de Afganistán. Según los conspiracinistas, los soldados-pitufines son bastante inocentones en sí.
Parece ser que lo que insinúan, simple y llanamente, es que si ha habido esa alteración, puede haber habido otras, y no tan irrelevantes como la de los soldados-pitufines.
Pero, claro, eso pone inmediatamente bajo sospecha cualquier fotografía en la que haya sido realizado cualquier tratamiento de cualquier tipo. Desde un simple aclaramiento o contrastado de la imagen, hasta añadir una flecha del tipo "éste, éste es mi primo Eufemio" o unos números 1, 2, 3, 4... que luego nos sirven para indicar dónde estaba Napoleón cuando empezó Waterloo, dónde cuando acabó, y dónde la máquina de refrescos.
Y luego queda la duda de para qué se ha manipulado arteramente (si se ha hecho) la imagen.
Veamos. El lince que analizó la fotografía, descubriendo a los soldados-pitufines, no parece haber descubierto ningún otro cambio. De manera que todo cambio está en esa circunferencia roja. Pero, evidentemente, si toda la alteración realizada consiste en colocar a los dos soldados-pitufines, para este viaje no necesitamos alforjas. Quiero decir que se necesita algo de más enjundia, algo que se haya añadido o quitado del círculo interior, quizás cadáveres, restos de máquinas, revistas porno... quéseyó... Con esta teoría, en realidad lo que se copió y pegó con el Photo Shop no sería una circunferencia hueca, sino un círculo lleno que, al pegarse sobre algo que había en esa zona de la fotografía, lo machacó y lo ocultó a nuestros ojos, impidiendo que lo veamos. Por ejemplo, no sé, un tarjetón del Grupo Mondragón o una furgoneta kangoo. Algo que no debería estar allí.
Pero, claro, para esconder algo a nuestros ojos pegando encima un círculo de materia encima, no hace falta la famosa circunferencia roja. Un supuesto manipulador copiaría una rodaja de terreno anodino de la fotografía, lo pegaría encima de la zona a ocultar, y difuminaría los bordes para que no se notara. Corríjanme si me equivoco, pero con un programa de tratamientos de imágenes, y en un terreno como el desierto (o las nubes, o el mar, o la nieve) es la mar de fácil. Lo que no tiene ningún sentido es que pusiera un círculo o circunferencia alrededor de la zona manipulada para decir : ¡Eh, ahí he pegado un trozo de terreno para ocultar algo!
No. Los pitufines están allí porque el que trató la imagen lo hizo sin fijarse mucho, y se los llevó a caballo de una "O" roja, no porque se intente esconder nada.
Pero esta conclusión, que se le ocurre a cualquiera que tenga dos dedos de frente, menos a uno, y que por tanto ha tenido que ocurrírsele también a los conspiracionistas, no ha impulsado la línea oficial de éstos ante la noticia.
Uno entiende que el señor Llamazares, que se opuso a la guerra desde el primer momento, aproveche todos los momentos que pueda para hacernos ver cuántas bajas nos cuesta este conflicto. Pero lo que no entiendo es que personas que dicen amar a España, y estar por la labor de ampliar la voz de nuestro país en la esfera internacional, monten polémicas como ésta, con una falta absoluta de calado, cada vez que hay una noticia luctuosa en Afganistán (o donde sea)
Y, claro, no puedo por menos de pensar que, en realidad, su pretendido amor y respeto por España no lo es tanto. Que están dispuestos, y aún felices, de soportar desastres para nuestro país, o de inventárselos si no los hubiere, con tal de que Zapatero pase un mal rato.
De todos es sabido que EEUU perdió Vietnam porque, pese a tener sólo 60000 bajas, la décima parte que los Vietminh, cada muerto norteamericano era una tragedia para la opoinión pública y una losa para la administración. Camino lleva de repetirse ahora, cuando unos miles de muertos occidentales están poniendo contra las cuerdas la voluntad de seguir en Afganistán. Y en la España del conspiracionismo y la Libertad de Difamación, cuando de dos muertos se trata de obtener pruebas de un escándalo, sin importar el dolor familiar. Aunque, después de lo que hicieron con el 11-M, ya nada me extraña...
Los conspiracionistas están dispuestos a ver manipulaciones, oscuridades, trampas, incógnitas, malos rollos y demás ante cualquier baja española, sea por accidente, atentado, o muerte natural. Ahora mismo, lo que más les gustaría, sin duda, es una sangrienta derrota con centenares o miles de muertos españoles, al estilo Dien Bien Phu, o Annual, que hiciera retirarse a España con el rabo entre las piernas y caer al Gobierno
Y, sí, claro, es un uso de su libertad de expresión. Nada que oponer. Es lo bueno de un país democrata. Todas las opiniones, hasta las de antipatriotas, antidemócratas, chupasangres de lágrimas de cocodrilo como Libertad Digital y los Peones Negros, son válidas.
Francamente, me parece una patochada la iniciativa esta del senador del PP que decidió montar un pollo
Quote:tras conocer las dudas que ha planteado la foto distribuida por el Ministerio de Defensa, ya que, según distintos expertos, podría estar "manipulada"¡Por supuesto que está manipulada! ¿Qué se cree? Que los servicios sanitarios, policiales, o del Ejército, en Afganistán, llevan una cinta roja que extienden alrededor del siniestro formando un óvalo (y calculando para que la fotografía tomada desde el ángulo indicado nos muestre un círculo perfecto)?
Es evidente que la fotografía ha sido alterada. Lo que hay que ver es si ha sido alterada con intención perversa, o simplemente para recalcar un área mediante una de las herramientas del programa, como cuando se pone una flecha, o numeritos para indicar puntos que luego se explican en la leyenda.
Corríjanme si me equivoco, pero los conspiracionistas no han sido capaces de encontrar ninguna explicación peyorativa en el hecho de que hayan sido añadidos dos soldados - pitufines, de un tamaño de unos 15 a 20 cm si los comparamos con el soldado Gárgamel de encima del círculo. Soldados-pitufines que además no han sido recortados de otro sitio, sino que se han pegado de otra zona de la fotografía más alejada.
No. Según los conspiracionistas los soldados pitufines no son un intento de Zp de quebrar España, entregar Navarra ni imponer el catalán a todos los españoles. Ni siquiera son un malévolo intento de desprestigiar al Trío de las Azores, haciendo que los españoles nos avergoncemos de nuestra pequeñez y forzando la retirada de Afganistán. Según los conspiracinistas, los soldados-pitufines son bastante inocentones en sí.
Parece ser que lo que insinúan, simple y llanamente, es que si ha habido esa alteración, puede haber habido otras, y no tan irrelevantes como la de los soldados-pitufines.
Pero, claro, eso pone inmediatamente bajo sospecha cualquier fotografía en la que haya sido realizado cualquier tratamiento de cualquier tipo. Desde un simple aclaramiento o contrastado de la imagen, hasta añadir una flecha del tipo "éste, éste es mi primo Eufemio" o unos números 1, 2, 3, 4... que luego nos sirven para indicar dónde estaba Napoleón cuando empezó Waterloo, dónde cuando acabó, y dónde la máquina de refrescos.
Y luego queda la duda de para qué se ha manipulado arteramente (si se ha hecho) la imagen.
Veamos. El lince que analizó la fotografía, descubriendo a los soldados-pitufines, no parece haber descubierto ningún otro cambio. De manera que todo cambio está en esa circunferencia roja. Pero, evidentemente, si toda la alteración realizada consiste en colocar a los dos soldados-pitufines, para este viaje no necesitamos alforjas. Quiero decir que se necesita algo de más enjundia, algo que se haya añadido o quitado del círculo interior, quizás cadáveres, restos de máquinas, revistas porno... quéseyó... Con esta teoría, en realidad lo que se copió y pegó con el Photo Shop no sería una circunferencia hueca, sino un círculo lleno que, al pegarse sobre algo que había en esa zona de la fotografía, lo machacó y lo ocultó a nuestros ojos, impidiendo que lo veamos. Por ejemplo, no sé, un tarjetón del Grupo Mondragón o una furgoneta kangoo. Algo que no debería estar allí.
Pero, claro, para esconder algo a nuestros ojos pegando encima un círculo de materia encima, no hace falta la famosa circunferencia roja. Un supuesto manipulador copiaría una rodaja de terreno anodino de la fotografía, lo pegaría encima de la zona a ocultar, y difuminaría los bordes para que no se notara. Corríjanme si me equivoco, pero con un programa de tratamientos de imágenes, y en un terreno como el desierto (o las nubes, o el mar, o la nieve) es la mar de fácil. Lo que no tiene ningún sentido es que pusiera un círculo o circunferencia alrededor de la zona manipulada para decir : ¡Eh, ahí he pegado un trozo de terreno para ocultar algo!
No. Los pitufines están allí porque el que trató la imagen lo hizo sin fijarse mucho, y se los llevó a caballo de una "O" roja, no porque se intente esconder nada.
Pero esta conclusión, que se le ocurre a cualquiera que tenga dos dedos de frente, menos a uno, y que por tanto ha tenido que ocurrírsele también a los conspiracionistas, no ha impulsado la línea oficial de éstos ante la noticia.
Uno entiende que el señor Llamazares, que se opuso a la guerra desde el primer momento, aproveche todos los momentos que pueda para hacernos ver cuántas bajas nos cuesta este conflicto. Pero lo que no entiendo es que personas que dicen amar a España, y estar por la labor de ampliar la voz de nuestro país en la esfera internacional, monten polémicas como ésta, con una falta absoluta de calado, cada vez que hay una noticia luctuosa en Afganistán (o donde sea)
Y, claro, no puedo por menos de pensar que, en realidad, su pretendido amor y respeto por España no lo es tanto. Que están dispuestos, y aún felices, de soportar desastres para nuestro país, o de inventárselos si no los hubiere, con tal de que Zapatero pase un mal rato.
De todos es sabido que EEUU perdió Vietnam porque, pese a tener sólo 60000 bajas, la décima parte que los Vietminh, cada muerto norteamericano era una tragedia para la opoinión pública y una losa para la administración. Camino lleva de repetirse ahora, cuando unos miles de muertos occidentales están poniendo contra las cuerdas la voluntad de seguir en Afganistán. Y en la España del conspiracionismo y la Libertad de Difamación, cuando de dos muertos se trata de obtener pruebas de un escándalo, sin importar el dolor familiar. Aunque, después de lo que hicieron con el 11-M, ya nada me extraña...
Los conspiracionistas están dispuestos a ver manipulaciones, oscuridades, trampas, incógnitas, malos rollos y demás ante cualquier baja española, sea por accidente, atentado, o muerte natural. Ahora mismo, lo que más les gustaría, sin duda, es una sangrienta derrota con centenares o miles de muertos españoles, al estilo Dien Bien Phu, o Annual, que hiciera retirarse a España con el rabo entre las piernas y caer al Gobierno
Y, sí, claro, es un uso de su libertad de expresión. Nada que oponer. Es lo bueno de un país democrata. Todas las opiniones, hasta las de antipatriotas, antidemócratas, chupasangres de lágrimas de cocodrilo como Libertad Digital y los Peones Negros, son válidas.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
