13-01-2009, 20:05:54
Obsérvese la transcripción completa de la cinta de Campillo:
http://www.elmundo.es/papel/2004/11/11/e...7814.html.
Suponiendo que la cinta sea auténtica (yo creo que lo es, que Campillo no miente), en primer lugar hay que tener en cuenta que parte de lo que cuenta "Lavandero" es una milonga. Léanla con atención, y dénse cuenta que, como todos los confifentes, él se pone de bueno, de ciudadano ejemplar, y cuenta a su controlador lo que le interesa. Así que, sólo por eso, ya el contenido de la cinta hay que ponerl en cuestión.
Pero vamos a la parte de la bomba con móviles. Pese a que "El Mundo" lo ha hecho la parte más importante de la cinta, con titulares, editoriales, etc., en realidad la cita de los móviles en la entrevista no es más que una referencia puntual y de pasada, a la que los que hablan no dan mayor importancia, en una larguísima conversación.
Concretamente, "Lavandero" opina que los de Toro y Trashorras son unos chambones, venden de todo, trafican con todo, y parece increíble que no les hayan cogido. Sale a colación su uso de los móviles en conversaciones, descuidado, que permitió su captura, cosa que les ha hecho más cuidadosos.
"Lavandero" opina (y lo dice más veces en la entrevista) que no son terroristas, que precisamente lo que le da miedo (a él, alma bendita y ciudadano modelo) es que los explosivos caigan en malas manos. Entonces es cuando hace el comentario en cuestión, que destaco en negrita:
La cinta tiene su importancia porque muestra que la Guardia Civil no siguió todas las pistas. Eso quizás no sea tan raro (si te vas a fiar de "Lavandero"...) pero el intento de ocultación que parece se hizo luego, echándose las culpas unos a otros, muestra que su conciencia no andaba muy Ariel, precisamente.
Pero Múgica y "El Mundo", en lugar de tratar de investigar esa posible negligencia, han preferido inventarse una trama en la queTrashorras y Toro estaban planeando un 11-M ya en 2001... y la han cagado.
http://www.elmundo.es/papel/2004/11/11/e...7814.html.
Suponiendo que la cinta sea auténtica (yo creo que lo es, que Campillo no miente), en primer lugar hay que tener en cuenta que parte de lo que cuenta "Lavandero" es una milonga. Léanla con atención, y dénse cuenta que, como todos los confifentes, él se pone de bueno, de ciudadano ejemplar, y cuenta a su controlador lo que le interesa. Así que, sólo por eso, ya el contenido de la cinta hay que ponerl en cuestión.
Pero vamos a la parte de la bomba con móviles. Pese a que "El Mundo" lo ha hecho la parte más importante de la cinta, con titulares, editoriales, etc., en realidad la cita de los móviles en la entrevista no es más que una referencia puntual y de pasada, a la que los que hablan no dan mayor importancia, en una larguísima conversación.
Concretamente, "Lavandero" opina que los de Toro y Trashorras son unos chambones, venden de todo, trafican con todo, y parece increíble que no les hayan cogido. Sale a colación su uso de los móviles en conversaciones, descuidado, que permitió su captura, cosa que les ha hecho más cuidadosos.
"Lavandero" opina (y lo dice más veces en la entrevista) que no son terroristas, que precisamente lo que le da miedo (a él, alma bendita y ciudadano modelo) es que los explosivos caigan en malas manos. Entonces es cuando hace el comentario en cuestión, que destaco en negrita:
Quote:A. C.- Es que tú eras un buen gancho para ellos, porque mientras estabas trabajando ahí podías pedir...¿Cuál es el sentido completo de la frase? Parece claro que Trashorras, Toro, o alguien de su grupo (en este momento resulta difícil saber a quién se estaba refiriendo exactamente el confidente) buscaban "mercado" para sus explosivos. Preguntan, por tanto, si "Lavandera" conoce a alguien que sepa, es decir, a alguien que sea terrorista o sepa montar bombas... pero no para realizar ellos un atentado, sino para venderle los explosivos, y punto. Posiblemente, como dice Acorrecto, citar los móviles como detonadores no se debió más que una cuestión de oportunidad, estaba de moda y lo leyeron en la prensa (en todo caso, el confidente y Campillo no le dieron ninguna importancia a este punto en 2001) La relación con el 11-M, que se produjo 3 años después, es nula.
C. 'L'.- Había poco dinero. Claro, efectivamente, hay poco dinero, estoy trabajando en un sitio donde hay mucho movimiento de percería de armas, de esto, de lo otro. Te ofrecen de todo. Gente que no conoces de nada, que dices: «Bueno, éstos, la policía cómo no los pillan, joder, parece increíble». Entonces, yo creo que fue eso. ¿Te dejo los teléfonos? No te van a servir de nada, porque no...
A. C.- ¿Son de móviles?
C. 'L'.- Usan móviles.
A. C.- Y serán de tarjeta activa, ¿no?
C. 'L'.- Son de tarjeta, de Amena.
A. C.- Claro, es que si fuesen de alta y tal, pues para mirar.
C. 'L'.- Ellos, según tengo entendido, cuando eso [cuando los detuvieron], [preguntaron]: «Oye, ¿y cuál fue el chivato?». No sé, ya lo tenían vigilando y los cazaron por los móviles, porque creo que tenían móviles de tarjeta. Claro, los quitaron todos, que hay que ser también capullos. Claro, y ahora los cambian, ahora, ya te digo, desde que los llamé hasta ahora creo que cambió tres veces de móvil.
A. C.- Normal, eso es normal, porque ellos no se pueden quemar mucho con el teléfono porque...
C. 'L'.- No, no, además, por teléfono no te hablan nunca nada.Hablan de otra manera: «Oye, a cuánto le has cogido el permiso, qué tal te va» y eso. Yo creo que aquí... ellos no creo que sean terroristas. Pero bueno, a mí me preguntaron que si sabía de alguien que supiese. Yo estuve en operaciones especiales cinco años. A lo mejor por eso... Entonces me preguntaron si sabía de alguien que supiese montar bombas con móviles. No tengo ni idea. Sabes cómo te digo, ¿no? Colocas el vibrador y estalla.A la que vibra, detona y ya está.
La cinta tiene su importancia porque muestra que la Guardia Civil no siguió todas las pistas. Eso quizás no sea tan raro (si te vas a fiar de "Lavandero"...) pero el intento de ocultación que parece se hizo luego, echándose las culpas unos a otros, muestra que su conciencia no andaba muy Ariel, precisamente.
Pero Múgica y "El Mundo", en lugar de tratar de investigar esa posible negligencia, han preferido inventarse una trama en la queTrashorras y Toro estaban planeando un 11-M ya en 2001... y la han cagado.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
