16-01-2009, 21:12:08
Su comparación con el caso Gomez Liaño (también podrían haber recordado el palo dado a la Justicia de Garzón por la condena a Vera y Barrionuevos, pero...) es otro de sus delirios. En el caso Liaño, los miembros del tribunal que le condenó intervinieron en numerosos actos de instrucción de la causa anteriores a la sentencia, entre ellos la admisión a trámite de la demanda en su contra. Es decir, juzgaron un caso sobre el que ya se habían manifestado, de palabra y obra podíamos decir. Vulneraron una sagrada norma de la garantía jurídica: la instrucción y el juicio deben ir por separado. Para hacernos una idea, es como si Del Olmo, tras instruirlo, y ver que hay indicios de delito, redactando su acta de acusación, juzgase el caso ¿Qué sentencia iba a dictar?
En este caso, Gómez Bermúdez juzgó un caso en el que era acusado uno que fue testigo en el caso 11-M.
Como dice Viana, con la "doctrina jflp", cualquier juez que interviniera en cualquier juicio contra ETA, su entorno, KAS, Ekin, Batasuna, etc, o contra cualquier abertzale aunque fuera por una multa de tráfico, quedaría automáticamente excluido de cualquier nuevo juicio contra llos. No ibamos a ganar para jueces. Fácilmente, en pocos meses, una persona "polémica" como Otegui podría acabar con la población de jueces capaces de juzgarle, a base de recusaciones. Tendrían que importar jueces de Ponapé, o de Tierra de Fuego.
Que le dejen publicar sus tonteorías en Diario Liberal es buena mustra de la escasa entidad de las colaboraciones que reciben.
En este caso, Gómez Bermúdez juzgó un caso en el que era acusado uno que fue testigo en el caso 11-M.
Como dice Viana, con la "doctrina jflp", cualquier juez que interviniera en cualquier juicio contra ETA, su entorno, KAS, Ekin, Batasuna, etc, o contra cualquier abertzale aunque fuera por una multa de tráfico, quedaría automáticamente excluido de cualquier nuevo juicio contra llos. No ibamos a ganar para jueces. Fácilmente, en pocos meses, una persona "polémica" como Otegui podría acabar con la población de jueces capaces de juzgarle, a base de recusaciones. Tendrían que importar jueces de Ponapé, o de Tierra de Fuego.
Que le dejen publicar sus tonteorías en Diario Liberal es buena mustra de la escasa entidad de las colaboraciones que reciben.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
