23-01-2009, 23:41:50
Estos días pasados, entre vacaciones, gripes y demás, se pasaron por alto muchos sesudos estudios realizados por los peones.
Como el que llevaron a cabo, dirigidos por Ulpiano, sobre el contrato de Albolote.
Todo parte, como siempre, de que todo es falso en el Sumario del 11-M. Si los informes periciales grafológicos dicen que hay dos autores, es que sólo hay uno. Y si dicen que tal cosa la firmó un detenido, es porque no lo hizo.
Los post de Ulpiano, Tadpole y demás están llenos de argumentos del estilo: "El palo vertical de la R está casi borrado", "la foto del contrato en esa noticia es tan sesgada que parece un "7" en vex de una "R", "y sutilezas grafológicas (es sarcasmo) por el estilo. Hasta el lector más despistado de novelas detectivescas grafológicas sabe que los grafólogos no basan sus conclusiones en lo que salta a la vista (lo que ve Ulpiano) que es lo más fácil de desfigurar, sino en puntos básicos cuyo fingimiento es mucho más difícil.
Pero, en fin, tras una serie de articulos llenos de chorradas que quizás den algún día para comentarios, llegan las conclusiones de Ulpiano:
Bueno, y ahora voy yo y me pregunto:
Si la Versión oficial quisiera haber hecho un contrato falso de arrendamiento, para dar mayor verosimilitud a un grupo inexistente de terroristas... ¿Para qué redactar un contrato tan chapucero? ¿Qué sentido tiene?
La "chapucería" del contrato, si bien no es prueba de nada, desde luego parece indicar más bien el típico contrato privado, redactado entre dos personas que no quieren pasarlo por notarios, registros, etc. Además de que muchas de las objeciones (el pago entre 1 y 5, el período de tiempo de un mes, el error del número de la casa, que ya avisó quien entregó el contrato a la policía) son puras tonterías, que quien haya "sufrido" contratos de alquiler semi-clandestinos conoce perfectamente...
Como el que llevaron a cabo, dirigidos por Ulpiano, sobre el contrato de Albolote.
Todo parte, como siempre, de que todo es falso en el Sumario del 11-M. Si los informes periciales grafológicos dicen que hay dos autores, es que sólo hay uno. Y si dicen que tal cosa la firmó un detenido, es porque no lo hizo.
Los post de Ulpiano, Tadpole y demás están llenos de argumentos del estilo: "El palo vertical de la R está casi borrado", "la foto del contrato en esa noticia es tan sesgada que parece un "7" en vex de una "R", "y sutilezas grafológicas (es sarcasmo) por el estilo. Hasta el lector más despistado de novelas detectivescas grafológicas sabe que los grafólogos no basan sus conclusiones en lo que salta a la vista (lo que ve Ulpiano) que es lo más fácil de desfigurar, sino en puntos básicos cuyo fingimiento es mucho más difícil.
Pero, en fin, tras una serie de articulos llenos de chorradas que quizás den algún día para comentarios, llegan las conclusiones de Ulpiano:
Quote:A modo de conclusión
La intervención del encargado de la inmobiliaria, AHJ, en la redacción de este contrato es bastante “chapucera” (¡yo no lo querría como socio!):
- no liquida el contrato de impuestos,
- omite fechar el contrato,
- consigna el DNI de la persona propietaria sin la correspondiente letra fiscal (NIF)
- consigna el número de pasaporte del arrendatario en lugar de su DNI/NIF
- no consigna el domicilio del arrendatario.
- acepta un fiador no identificado e ilocalizable.
- equivoca el número de la casa (4 por 2)
- consigna como período de tiempo equivalente a UN MES el comprendido del 6 de marzo al 6 de abril (un día de más)
- consigna (¿rutinariamente?) como fecha de pago “del 1 al 5” de cada mes, cuando aquí se paga todo por anticipado y precisamente “el día 6” según nos ha contado él mismo.
- no se preocupa de recoger la firma del propietario.
Bueno, y ahora voy yo y me pregunto:
Si la Versión oficial quisiera haber hecho un contrato falso de arrendamiento, para dar mayor verosimilitud a un grupo inexistente de terroristas... ¿Para qué redactar un contrato tan chapucero? ¿Qué sentido tiene?
La "chapucería" del contrato, si bien no es prueba de nada, desde luego parece indicar más bien el típico contrato privado, redactado entre dos personas que no quieren pasarlo por notarios, registros, etc. Además de que muchas de las objeciones (el pago entre 1 y 5, el período de tiempo de un mes, el error del número de la casa, que ya avisó quien entregó el contrato a la policía) son puras tonterías, que quien haya "sufrido" contratos de alquiler semi-clandestinos conoce perfectamente...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
