01-02-2009, 14:36:07
Por supuesto, a Del Pino le ha faltado tiempo para hacerse eco de la noticia, sacando la curiosa conclusión de que, si en este caso hubo tongo, en el 11-M sin duda también lo hubo.
Lo que les tiene descolocados es que haya sido "El País" quien haya recogido primero los hechos. Y que Guevara, uno de los magistrados del 11-M, sea uno de los que han absuelto a estos acusados. E interpretan torticeramente que la Audiencia Nacional considere que haya sido "un error" en lugar de presumir mala intención. Para ellos, los mismos jueces que declaran inocentes a los acusados, destapando el caso, pretenden ocultarlo (¿no hubiera sido más fácil si pretendían echar tierra, callarse?)
En realidad no es nuevo que la Policía se tome excesivas "confianzas" en su labor de investigación seleccionando las pruebas presentadas ante el juez de instrucción. Repasando los errores judiciales que de vez en cuando aparecne en la prensa, suelen encontrarse por ejemplo pruebas de ADN, declaraciones, testimonios, que no fueron incorporadas a la causa porque no cuadraban con el resto de pruebas que la Policía recopilaba y con la teoría reconstruida por los investigadores.
Obsérvese que, en este caso, lo que hicieron no fue fabricar una nueva prueba, sino manipular un informe en el que un empleado del banco había escrito a pie de página, y a mano, que las gestiones realizadas sobre la fuente del dinero habían dado como resultado la convicción de que provenían de origen legal. Y, al parecer, lo hicieron porque no cuadraba con la idea que se había hecho la Policía de encontrase ante una trama ilegal, idea que se basaba en "la ausencia de actividades económicas de las empresas participadas por los querellados, la ausencia de trabajadores, la falsedad de domicilios". La Audiencia Nacional parece opinar algo similar,. o al menos así entiendo la no deducción de trestimonio, considerando benevolentemente lo sucedido como "un error" (esto es, los policías actuarían de buena fe al intentar seleccionar las pruebas contra los que, para ellos, eran unos peligrosos delincuentes, y no pretendían encarcelar a ciudadanos inocentes)
Lo dañino en este caso es que la Policía debe presentar todas las pruebas relevantes, tanto las inculpatorias como las exculpatorias, para que los jueces decidan en consecuencia.
Soy consciente de que a veces debe resultar difícil seleccionar qué pruebas deben presentarse, para evitar caer en un acúmulo de pruebas irrelevantes que paralicen el proceso. Recordemos, al efecto, las miles de pruebas que los conspiracionistas pretendían que se hubieran hecho, y muchas veces repetido cuando dieran negativo, para dilatar y hacer imposible llegar al término del caso.
Sin embargo, en este caso parece que la prueba no es irrelevante; por el contrario, al parecer es importante. Al menos, y si no creían en las indagaciones realizadas por el empleado del banco, deberían haber informado al instructor de la prueba y las gestiones realizadas, que eran favorables a los acusados, junto con los motivos por los que se rechazaba la prueba, para que se pudiera juzgar con conocimiento de causa.
En resumen, y en mi opinión, aunque no sea un caso aislado de abuso de poder por parte de la Policía, estoy con la Audiencia en que, seguramente, es un caso de exceso de celo más que otra cosa. Y me congratulo de que se haya descubierto. Eso significa que la Justicia funciona. Y aunque se pueda equivocar, no existe ninguna conspiración para crear de la nada grupos terroristas islamistas.
Lo que les tiene descolocados es que haya sido "El País" quien haya recogido primero los hechos. Y que Guevara, uno de los magistrados del 11-M, sea uno de los que han absuelto a estos acusados. E interpretan torticeramente que la Audiencia Nacional considere que haya sido "un error" en lugar de presumir mala intención. Para ellos, los mismos jueces que declaran inocentes a los acusados, destapando el caso, pretenden ocultarlo (¿no hubiera sido más fácil si pretendían echar tierra, callarse?)
En realidad no es nuevo que la Policía se tome excesivas "confianzas" en su labor de investigación seleccionando las pruebas presentadas ante el juez de instrucción. Repasando los errores judiciales que de vez en cuando aparecne en la prensa, suelen encontrarse por ejemplo pruebas de ADN, declaraciones, testimonios, que no fueron incorporadas a la causa porque no cuadraban con el resto de pruebas que la Policía recopilaba y con la teoría reconstruida por los investigadores.
Obsérvese que, en este caso, lo que hicieron no fue fabricar una nueva prueba, sino manipular un informe en el que un empleado del banco había escrito a pie de página, y a mano, que las gestiones realizadas sobre la fuente del dinero habían dado como resultado la convicción de que provenían de origen legal. Y, al parecer, lo hicieron porque no cuadraba con la idea que se había hecho la Policía de encontrase ante una trama ilegal, idea que se basaba en "la ausencia de actividades económicas de las empresas participadas por los querellados, la ausencia de trabajadores, la falsedad de domicilios". La Audiencia Nacional parece opinar algo similar,. o al menos así entiendo la no deducción de trestimonio, considerando benevolentemente lo sucedido como "un error" (esto es, los policías actuarían de buena fe al intentar seleccionar las pruebas contra los que, para ellos, eran unos peligrosos delincuentes, y no pretendían encarcelar a ciudadanos inocentes)
Lo dañino en este caso es que la Policía debe presentar todas las pruebas relevantes, tanto las inculpatorias como las exculpatorias, para que los jueces decidan en consecuencia.
Soy consciente de que a veces debe resultar difícil seleccionar qué pruebas deben presentarse, para evitar caer en un acúmulo de pruebas irrelevantes que paralicen el proceso. Recordemos, al efecto, las miles de pruebas que los conspiracionistas pretendían que se hubieran hecho, y muchas veces repetido cuando dieran negativo, para dilatar y hacer imposible llegar al término del caso.
Sin embargo, en este caso parece que la prueba no es irrelevante; por el contrario, al parecer es importante. Al menos, y si no creían en las indagaciones realizadas por el empleado del banco, deberían haber informado al instructor de la prueba y las gestiones realizadas, que eran favorables a los acusados, junto con los motivos por los que se rechazaba la prueba, para que se pudiera juzgar con conocimiento de causa.
En resumen, y en mi opinión, aunque no sea un caso aislado de abuso de poder por parte de la Policía, estoy con la Audiencia en que, seguramente, es un caso de exceso de celo más que otra cosa. Y me congratulo de que se haya descubierto. Eso significa que la Justicia funciona. Y aunque se pueda equivocar, no existe ninguna conspiración para crear de la nada grupos terroristas islamistas.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
