10-03-2009, 10:02:37
Aparte de lo que ya habéis comentado algunos con absoluta pertinencia sobre la (a su vez) falta de ídem de las aficiones deportivas de Zougam, hay algo especialmente irritante en el siempre insidioso modus operandi de El Mundo. Si leemos el editorial que acompaña a la morrocotuda "exclusiva", ominosamente titulado "Trampas policiales contra Zougam: el 11-M sigue abierto", vemos la siguiente afirmación:
Al meter en un mismo párrafo todos esos "datos", el lector extraerá la ineludible conclusión de que "algo huele muy mal". Pero yo me pregunto cómo es posible juntar las dudas sobre Zougam y la mención al Sr. de Pablo sin ruborizarse, cuando este letrado, en el juicio, lo que dijo sobre el mentado Zougam fue lo siguiente [en su escrito de conclusiones definitivas, páginas 2 y 3]:
Es la falta absoluta de discernimiento (o la mala fe) para no darse cuenta de que están diciendo una cosa y su contraria al mismo tiempo lo que me resulta desconcertante. De Pablo considera que Zougam es culpable (igualito, igualito que la versión oficial), pero los escritos de este letrado (que parece tener problemas para contar más allá de cuatro o cinco) son un soporte más para sustentar la teoría de que Zougam es sólo un pobre cabeza de turco. Sigo flipando (o ya no).
Quote:La participación de Zougam en la masacre sigue sin estar clara cinco años después, al igual que la autoría intelectual de los atentados. El abogado José María de Pablo acaba de publicar un libro en el que sostiene que una cuarta y desconocida trama ideó, planeó y ordenó la colocación de las bombas, dado que los miembros del comando de Leganés no tenían los medios ni la preparación técnica para concebir esta acción criminal. Las sentencias de la Audiencia y el Supremo también dejaron esta gran incógnita flotando en el aire. Eticamente el caso sigue abierto.
Al meter en un mismo párrafo todos esos "datos", el lector extraerá la ineludible conclusión de que "algo huele muy mal". Pero yo me pregunto cómo es posible juntar las dudas sobre Zougam y la mención al Sr. de Pablo sin ruborizarse, cuando este letrado, en el juicio, lo que dijo sobre el mentado Zougam fue lo siguiente [en su escrito de conclusiones definitivas, páginas 2 y 3]:
De Pablo en el juicio Wrote:Reconocimientos de JAMAL ZOUGHAM.
El acusado JAMAL ZOUGHAM es el autor material de la colocación del artefacto explosivo que explosionó en el tren de la estación de Santa Eugenia. Todo ello atendiendo a los testimonios de los testigos protegidos S-20-04-C-656 y S-20-04-J-707, coincidentes y compatibles entre sí, y coincidentes y compatibles también con el testimonio prestado en fase de instrucción por el testigo protegido S-20-04-R-108. Los tres testimonios ofrecen la misma descripción del acusado, y no muestran ningún tipo de contradicción entre ellos. Por otra parte, el testimonio del testigo protegido S-20-04-C-65 en el plenario fue especialmente contundente, a juicio de esta parte, a la hora de reconocer sin ningún género de dudas al acusado.
Descartamos en cambio el testimonio del testigo protegido S-20-04-A-279 que reconoció a JAMAL ZOUGHAM en el tren que explosionó en la estación de El Pozo, en primer lugar, porque la descripción del acusado es incompatible con la ofrecida por los testigos del tren de Santa Eugenia y, en segundo lugar, porque el lugar donde dicho testigo protegido creyó ver a ZOUGHAM colocar un artefacto, no coincide con el lugar donde realmente explosionó el artefacto.
Una vez descartado el reconocimiento de JAMAL ZOUGHAM en El Pozo, carece ya de trascendencia cualquier incompatibilidad de este testimonio con el de los testigos del tren de Santa Eugenia.
Es la falta absoluta de discernimiento (o la mala fe) para no darse cuenta de que están diciendo una cosa y su contraria al mismo tiempo lo que me resulta desconcertante. De Pablo considera que Zougam es culpable (igualito, igualito que la versión oficial), pero los escritos de este letrado (que parece tener problemas para contar más allá de cuatro o cinco) son un soporte más para sustentar la teoría de que Zougam es sólo un pobre cabeza de turco. Sigo flipando (o ya no).
