10-03-2009, 19:32:18
(This post was last modified: 10-03-2009, 19:32:53 by morenohijazo.)
Quote:Entre los miembros de esa célula terrorista investigada por las autoridades francesas había un individuo llamado David Courtailler, un ciudadano francés convertido al islam que había terminado integrándose en las redes terroristas. La comisión rogatoria francesa afirmaba que en la agenda de David Courtailler se habían encontrado algunos números telefónicos españoles y, entre ellos, el 913974002, «suscrito a nombre de Aicha Achab [la madre de Zougam], domiciliada en la calle del Sequillo, 14, de Madrid».
Con esto, parece que está clara la respuesta a la pregunta inicial: Zougam entró en el circuito de los sospechosos habituales de terrorismo porque en la agenda del terrorista francés Courtailler apareció el teléfono de su casa, ¿verdad?
Eso es lo que parece. Pero las apariencias a veces engañan. Fíjense bien en el teléfono que hemos mencionado, el 913974002, porque cada uno de los dígitos que lo componen tiene una gran importancia.
PRIMERA MUTACION: 913974002-913974802
Lo que los franceses pedían, en relación con Jamal Zougam y su madre, era que se les tomara declaración como testigos, que se obtuviera de la compañía telefónica el listado de llamadas de su teléfono y que se registrara su domicilio.
Sin embargo, al detallar las solicitudes, lo que los franceses pidieron fue que se consiguieran los listados de llamadas del teléfono 913974802, en lugar del que habían indicado al principio. Entre una y otra mención del teléfono cambiaba un dígito.
¿Y si Courtailler tenía anotado correctamente el número de Zougham?. ¿ Y si el error es del funcionario que transcribió el número desde el escrito a la comisión rogatoria?
Después de todo, la agenda estaba manuscrita, y no resulta tan fácil, en ocasiones, leer los números anotados por otra persona.
Obsérvese que, según el propio "El Mundo", que entrecomilla lo que parece ser frase textual de la comisión rogatoria, los franceses no sólo solicitaban la lista de llamadas de un teléfono, sino que declaraban bien a las claras que ese teléfono (por error que hubiese) correspondía a la "madre de Zougham", domiciliada en tal o cual calle.
¿Cómo se puede seguir defendiendo que Zougham no estaba entre los contactos de Courtailler?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
