12-12-2006, 08:46:43
La homilía habitual de El Mundo:
Y añaden un comentario editorial, con buena dosis de victimismo y golpe bajo:
Quote:ImpresionesY atención al titular de la noticia en la que Vera niega lo publicado por el periódico de marras:
La Fiscalía sigue el esquema del ácido bórico
La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó ayer al juez Del Olmo que se inhiba en el sumario que investiga la trama policial que traficaba con Goma 2 y que deje la causa en manos de un juzgado ordinario. El Ministerio Público ha tardado dos semanas en llegar a la conclusión evidente de que ninguno de los delitos por los que el magistrado ha imputado a los policías está entre las competencias de la Audiencia. Lo cierto es que no se ha producido ninguna novedad relevante que justifique este súbito cambio de criterio por lo que es evidente que la decisión de la Fiscalía responde una vez más a criterios extraprocesales. El Ministerio Público no ha hecho sino seguir el mismo guión que ya interpretó en el asunto del ácido bórico, en el que como ahora se intentaba intimidar a quienes supuestamente proporcionaban información a este periódico. Conviene recordar que entonces la Fiscalía le solicitó primero a Garzón que se hiciera cargo del caso y sólo después de que éste interrogara, humillara e imputara a los tres peritos le pidió que lo dejara en manos de la jurisdicción ordinaria. En el asunto de la Goma 2 hay, sin embargo, un agravante: dos policías cumplen hoy 12 días en prisión por el único delito de hablar con uno de nuestros periodistas. Este detalle nos parece tan grave y tan significativo de la degradación de nuestra democracia que cada día hasta que sean puestos en libertad lo recordaremos al pie de nuestros editoriales.
Quote:Vera admite que trasladó a Ibarra su opinión de que ETA no estaba detrás de los atentados del 11-MSi se lee el cuerpo de la noticia queda claro que Vera no admite nada impropio (hablar por teléfono para dar su opinión sobre la autoría no es reprobable). De hecho, lo relevante debería ser que niega con vehemencia haber dicho lo que el periódico le atribuía ayer... pero qué más da.
Y añaden un comentario editorial, con buena dosis de victimismo y golpe bajo:
Quote:ImpresionesY no podía faltar la opinión del inefable muñidor de flatulencias verbales:
Vera miente, Ibarra amenaza y Blanco olvida
Tanto José Blanco como Rodríguez Ibarra como Rafael Vera negaron ayer con vehemencia la información que ayer abría la portada de EL MUNDO, pero su descoordinación arroja nuevas dudas sobre su actuación en aquellos días. La más llamativa nace de las declaraciones de Vera, que asegura que su «única intervención» entonces fue decirle al presidente extremeño que el 11-M no era obra de ETA. Alega que no llegó a esa conclusión tras hablar con la juez Levert sino por su convicción de que la banda no podía haber introducido otro comando en Madrid después de la detención de la caravana de la muerte. Al margen de lo subjetivo de la apreciación, hay algo que la hace aún menos creíble: Vera asegura que Barrionuevo y Corcuera acudieron el 11-M a visitar a Galindo con el incomprensible propósito de solidarizarse con él «pensando que era un atentado de ETA». ¿Es creíble que ellos no compartieran su análisis? Pero lo más relevante es que Vera miente cuando afirma que ésa fue su única intervención en los hechos: Rubalcaba reconoció en el Congreso que fue él quien le aseguró entonces que ETA y los islamistas no habían colaborado en el 11-M. En este sentido, es muy llamativa la amnesia de Blanco, quien aseguró en su día que Margarita Robles le había dicho que habría detenciones y que tras el desmentido de ésta sigue sin aclarar quién fue su fuente. En cuanto al histriónico Ibarra, que arremetió ayer contra el director de EL MUNDO, debería precisar a qué se refiere cuando dice: «Si no le tienen miedo, que terminen con él de una vez». ¿Acaso añora la cal viva?
Quote:COMENTARIOS LIBERALESSí, por hoy vale, anda, a descansar un poquito.
A la vera del 11-M
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
A pesar de su prudentísimo cálculo o de su calculadísima prudencia, lo que ayer publicó García Abadillo sobre las andanzas de Rafael Vera el 11-M y días sucesivos es una de las grandes averiguaciones sobre el proceso subversivo que, con Zapatero al frente del Gobierno, ha cambiado de raíz la política española, tanto nacional como internacional.
A efectos políticos, da lo mismo si el PSOE se subió al carro sangriento de la masacre para manipular sus efectos en el electorado o si miembros destacados del felipismo estaban integrados en la conspiración del 11-M (sí, he dicho conspiración, porque para volar cuatro trenes y un Gobierno hace falta una gigantesca conspiración). Y tras las últimas hazañas de los jueces Garzón y Del Olmo en esa otra conspiración de silencio para borrar las huellas de ETA en el 11-M, nadie puede albergar dudas sobre la ciclópea tarea que tiene ante sí la Justicia española, si es que no quiere convertirse en cómplice de los que con togas y sin togas, con carteras y sin carteras, han hecho objeto al pueblo español del mayor timo de su larguísima Historia.
Nunca he tenido una gran opinión de los jueces españoles, la verdad, pero aún la tengo peor de los periodistas y, sin embargo, todo lo que vamos avanzando en el conocimiento de las sombras -aún no se ve la luz- del 11-M se lo debemos a unos pocos medios de comunicación y a algún juez, así que, a modo de reconocimiento (y también para celebrar la vuelta de Umbral a la columna) expondré las primeras dudas que me suscitan las revelaciones casimíricas.
1) Compatibilidad del estatus legal y penitenciario de Rafael Vera (RV) con la obtención y disfrute de un despacho oficial con el propósito explícito de evitar cualquier vigilancia policial. 2) Ocultación por parte del PSOE de las pistas del 11-M que llevan a los hombres de los GAL con tanto afán y mayor eficacia que las pistas que llevan a ETA. 3) Veracidad de las respuestas de Rubalcaba en la Comisión de Investigación del 11-M sobre sus relaciones con RV después de la masacre, incluída su referencia a Rodríguez Ibarra. 4) Posibilidad de que realmente fuera la juez Levert la que informase a RV sobre la detención de supuestos islamistas el 13-M y no al revés, porque parece inverosímil que Levert tuviera mejores fuentes que RV en las fuerzas de seguridad españolas. 5) Relación de la puesta en marcha de un Estado Mayor clandestino del PSOE en Mérida con la larga visita de Barrionuevo y Corcuera a Galindo en la cárcel el 11-M por la tarde. Y 6) Posibilidad de que RV no realizara sólo tareas de recogida de información para el PSOE sobre la autoría de la masacre sino sobre la creación de pruebas falsas y sobre la confección de una supuesta trama islamista a partir de confidentes moros y asturianos controlados por el felipismo poligálico.
Tengo más dudas, pero con seis, por hoy, vale.
