13-12-2006, 00:03:41
wilf Wrote:Esta gente lo tiene crudo si intenta reeditar esos 3 días de marzo. El problema de esto es que todos los españoles vivieron esos días: no se puede cambiar lo que vivió tante gente.Ojalá (Quiera Alá, que dicen los musulmanes) fuera así, Wilf.
Por mucho que El Mundo o La Cope quieran hacer creer lo contrario, mucha gente vio que lo que decía el gobierno no era lo que se contaba fuera de España.
Por mucho que esta gente diga que el PSOE organizó algaradas frente a sus sedes, no pueden borrar de mi memoria que fui yo solito el que agotó su agenda del móvil llamando a amigos y conocidos para que fueran a concentrarse en la calle Génova el sábado 13, sin mediar intervención de Rubalcaba....¡menuda chorrada! Y si volviera a pasar lo que pasó, lo volvería hacer. Nunca me he arrepentido de ello.
Puestos a recordar, recuerdo haber estado convencido de la autoría de ETA aquella mañana mientras trabajaba. La primera persona a la que oí la posibilidad de que no lo fuera ni fue un político del PSOE, ni HB, ni periodistas del PRISA, ni nada de eso. Fue una simple compañera de trabajo, nula en política, pero que dijo, mientras parábamos a tomar un café: "Pero ésto no parece obra de los de ETA. ¡Si casi no tenían ya infraestructura! ¿No habrán sido los islamistas?"
A mí no me llegó ningún correo ni SMS. Yo me convencí solito, aquel sábado, y me llené de amargura, de que el gobierno nos mentía. Y decidí ir a votar (mi primera idea había sido la abstención) Mi mujer, que nunca había votado al PSOE, lo hizo entonces, porque el engaño era ya clamoroso.
Y digo que Ojalá, porque hay mucha gente en este país que se convence fácil con la retórica machamartillo de Federico, Pedro Jota, y demás. Aunque sea increíble, piensan que el no poner portadas día sí y día tambie´n en El País, ABC, cadena SER, etc, es porque no se lleva razón, y el no haber silenciado a los conspiracionistas es porque dicen la verdad. ¡Y encima creen también que los no conspiracionistas atentan contra la libertad!
No penséis que estoy contra la Libertad de Expresión, pero en la práctica se ha puesto el derecho a decir lo que uno quiera por encima de la protección al honor, y por encima del derecho a la información (que se vulnera, no por decir una opinión, pero sí por contar mentiras. Es alucinante que un juez le diga a Federico, en la demanda puesta por el ABC, "que por el momento, no insulte (cosa que Federico se choteó y se pasó por el forro)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
