13-12-2006, 21:02:21
(This post was last modified: 13-12-2006, 21:07:10 by morenohijazo.)
Para salir un poco del tema: ¿Sabe alguien lo que ha sido del Inspector Miguel Ángel Álvarez?
Me refiero a que fue objeto de una de las esperpénticas Canonizaciones. que El Mundo consagra a los que apoyan sus versiones, firmada por Casimiro García Abadillo, que prácticamente le tilda como héroe y mártir por atreverse a decir que la bolsa que le enseñan no es la que él recordaba.
Pero Casimiro enseña la oreja en esta imprudente frase
Añadamos que la negación inicial del Inspector ante la prueba errónea es todo un tesoro de falsabilidad: añade credibilidad a sus declaraciones.
Evidentemente, cuando el Juez levantó el secreto de sumario, Casimiro quedó sin plumas y cacareando, y del heroico y protomártir Inspector Álvarez creo que nunca más se supo en las filas conspiranoicas. Estamos acostumbrados a defenestraciones y descensos al infierno tan fulgurantes como los ensalzamientos previos, en cuanto los testigos contradicen sus tesis. El Juez Gómez Bermúdez, Sanchez Manzano y otros saben de ello.
En este caso creo que simplemente han dejado de hablar de él, aunque siguen diciendo de manera nebulosa que "un inspector no reconoció la mochila" sin aclarar el equívoco. Afortunadamente para Álvarez, creo que como "necesitan" este no-reconocimiento, no se han dedicado a desacreditarle, como en el caso de Manzano, por ejemplo.
Me refiero a que fue objeto de una de las esperpénticas Canonizaciones. que El Mundo consagra a los que apoyan sus versiones, firmada por Casimiro García Abadillo, que prácticamente le tilda como héroe y mártir por atreverse a decir que la bolsa que le enseñan no es la que él recordaba.
Pero Casimiro enseña la oreja en esta imprudente frase
Quote:Del Olmo no dudó en hacer que le mostraran la que él creía que era la auténtica bolsa de Vallecas. Y lo hizo así porque, de haberla reconocido, se hubieran disipado casi por completo las dudas sobre esa prueba fundamental para el sumarioDigo que es imprudente porque efectivamente, el Inspector no reconoció la bolsa porque no era esa la bolsa que le habían de enseñar. Por error, como diremos luego, le enseñaron la que no era. Entonces, como es lógico, si a Casimiro le parecía cuando se cometió el error que el reconocimiento de la bolsa hubiera supuesto una casi definitiva autentificación de la prueba, subsanada la equivocación, y reconocida (hasta donde el Inspector recordaba, no olvidemos que la vio de pasada) no sólo pòr Álvarez, sino por más policías (ver páginas 70 y siguientes del sumario), tendría que entonar Casimiro el "¡Venciste, Galileo!". Por la boca muere el pez.
Añadamos que la negación inicial del Inspector ante la prueba errónea es todo un tesoro de falsabilidad: añade credibilidad a sus declaraciones.
Evidentemente, cuando el Juez levantó el secreto de sumario, Casimiro quedó sin plumas y cacareando, y del heroico y protomártir Inspector Álvarez creo que nunca más se supo en las filas conspiranoicas. Estamos acostumbrados a defenestraciones y descensos al infierno tan fulgurantes como los ensalzamientos previos, en cuanto los testigos contradicen sus tesis. El Juez Gómez Bermúdez, Sanchez Manzano y otros saben de ello.
En este caso creo que simplemente han dejado de hablar de él, aunque siguen diciendo de manera nebulosa que "un inspector no reconoció la mochila" sin aclarar el equívoco. Afortunadamente para Álvarez, creo que como "necesitan" este no-reconocimiento, no se han dedicado a desacreditarle, como en el caso de Manzano, por ejemplo.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
