21-08-2009, 13:55:39
Hoy, en "El Mundo"
Quote:11-M. VUELTA AL JUZGADO / Las acusaciones
Otro juez reabre el 11-M para investigar la fuga de acusados
Velasco imputa a 7 islamistas, incluidos varios de los alojados en la 'Fortaleza' de Santa Coloma por la que pasaron los huidos mientras la vigilaba la Policía
JOAQUÍN MANSO/Madrid
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco dio ayer impulso a la investigación judicial del 11-M al ordenar la apertura de un nuevo sumario para aclarar cómo pudieron huir de España tras la matanza seis islamistas acusados de los 191 asesinatos terroristas de los trenes. Dos años después del visto para sentencia del primer juicio por la masacre, y tres desde que otro juez, Juan del Olmo, cerrase el sumario, el 11-M vuelve definitivamente al juzgado.
Siete personas están ya imputadas. Cuatro de ellas estarían vinculadas con la Fortaleza, el edificio de Santa Coloma en el que se refugiaron los huidos mientras era vigilado por la Policía. A uno de los prófugos, Daoud Ouhnane, llegaron a recogerle de plano las cámaras policiales cuando su rostro ya había aparecido en toda la prensa.
El auto se conoció a media tarde de ayer y, a esa hora, la Fiscalía aseguraba desconocer la resolución. El juez justifica la decisión de abrir un nuevo sumario en «la gravedad de las imputaciones en delitos de integración y colaboración con organización terrorista». Y añade que los imputados «han ayudado económicamente y han mantenido alojados, sustentados e informados a los huidos, y les han tenido al margen de la actuación y del conocimiento policial y judicial, facilitándoles documentación falsa y desplazamientos».
Fuentes de la investigación señalaron que en la decisión del juez Velasco han jugado un papel determinante los datos que ofreció el prófugo del 11-M Mohamed Belhadj cuando fue interrogado por el magistrado y por el fiscal Miguel Ángel Carballo a finales de junio en Marruecos. Al parecer, Belhadj habría señalado directamente a un imputado que aparece por primera vez en la investigación: Abdelaziz Morabit. Dijo de él que había conseguido fondos para financiar su huida.
Otro nuevo imputado es Hammad Lahsini, a quien Belhadj atribuye el ingreso de una serie de fondos cuando él ya había conseguido escapar a Bélgica.
Ni Morabit ni Lahsini han sido detenidos nunca por su relación con células terroristas, ni las fuentes de la investigación consultadas tienen constancia de que se les tenga localizados de manera adecuada.
No ocurre lo mismo con los otros cinco imputados. Uno de ellos es Abdelkrim Lebchina, que se encuentra en libertad provisional bajo la prohibición de abandonar España después de haber sido arrestado por su presunta relación con el 11-M en 2005 -en el marco de la operación Saeta- y en marzo de 2007.
Según la investigación, Lebchina habría alojado en su casa de Madrid durante varios meses de 2004 a Abdelilah Hriz, condenado en Marruecos por la matanza del 11-M, años después de haber conseguido escapar de España tras refugiarse durante semanas en la Fortaleza de los Guerreros.
Los cuatro imputados restantes estarían relacionados con ese edificio de Santa Coloma de Gramanet, que la Policía controló durante meses. Se trata de Zohaib Khadiri (el único de los siete que permanece en prisión), Djilali Boussiri (imam de la mezquita de Reus), Taha Segrouchni y Nasredine Laidne Amri. Todos ellos fueron arrestados en enero de 2007 en la segunda fase de la operación Sello y su relación con los presuntos autores del 11-M era estrechísima.
Khadiri y Samir Tahtah, condenado en el juicio de la operación Tigris, habrían financiado la huida de Mohamed Belhadj y Mohamed Afalah a través del envío de distintas remesas de dinero desde operadoras de la Western Union en Santa Coloma. Segrouchni habría realizado varios ingresos, antes incluso del 11-M, en la cuenta de Daoud Ouhnane. Cuando éste consiguió escapar, siguió manteniendo el contacto, al parecer, a través del imam de Reus, Djilali Boussiri. Un papel parecido habría jugado Laidne Amri respecto a Mohamed Afalah.
Los seis prófugos hicieron escala antes de huir de España en la Fortaleza. El auto del juez Velasco cita a cuatro personas en busca y captura internacional como presuntos autores del 11-M: el argelino Daoud Ouhnane y los marroquíes Said Berraj, Otman Mouhib y Mohamed Afalah, de quien la Policía cree que falleció en un atentado en Irak.
Lo mismo pensaba de Mohamed Belhadj, también imputado por el 11-M, que, sin embargo, fue entregado el pasado mes de mayo a Marruecos por las autoridades de Siria, donde llevaba ya dos años preso. Como el reino alauita no extradita a sus nacionales, el juez Velasco debe presentar una denuncia para que sea juzgado allí. Por ese motivo, se desplazó en junio a Rabat para interrogarle y tomar su ADN.
Belhadj era un elemento muy importante de la célula islamista que se suicidó en Leganés. De hecho, fue él en persona quien alquiló ese piso. Su perfil genético, obtenido a partir del de sus padres, se encontró en la casa de Morata donde se montaron las bombas.
El sexto huido del 11-M es Abdelilah Hriz, preso en Marruecos después de haber sido condenado allí a 20 años por su participación en el 11-M. Su ADN estaba en Leganés y en Morata.
Uno de ellos fue indultado
El nombre de Abdelaziz Morabit apareció ayer por primera vez vinculado con el 11-M. Al parecer, el acusado por la matanza Mohamed Belhadj, huido, capturado años después en Siria y entregado a Marruecos, declaró al juez que Morabit habría reunido fondos para facilitar su escapada.
El Boletín Oficial del Estado publicó el 5 de enero de 2009 el indulto a una persona llamada Abdelaziz Morabit, que había sido condenada por un juzgado de Bilbao a tres años y un día de prisión por un delito de tráfico de drogas.
El Ministerio de Justicia, entonces dirigido por Mariano Fernández Bermejo, redujo esa pena a dos años de prisión, a condición de que no volviese a delinquir.
Esa reducción significó la suspensión automática de la condena y que Morabit quedase libre.
Precisamente ayer, fuentes de la investigación mostraron su preocupación porque Morabit se encontrase en libertad y no estuviese localizado de manera adecuada para notificarle su imputación.
Lo grababan, pero pudo escapar
El principal fugitivo del 11-M por la contundencia de las pruebas que le incriminan es, sin ninguna duda, el argelino Daoud Ouhnane. Sus huellas aparecieron en la bolsa que contenía los detonadores en la furgoneta Kangoo y una testigo lo reconoció durante el juicio.
Las pruebas contra él eran tan claras y aparecieron tan pronto que lleva en busca y captura desde el 20 de mayo de 2004. Al día siguiente, toda la prensa difundió su foto.
Por eso, cuesta creer que la Policía no lo detuviese el 20 de junio de 2004 cuando vigilaba la 'Fortaleza' de Santa Coloma y sus cámaras registraron las imágenes de Daoud Ouhnane que aparecen sobre estas líneas, y que fueron reveladas por EL MUNDO en abril de este año.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
