22-12-2006, 17:41:06
(This post was last modified: 22-12-2006, 17:42:03 by lejianeutra.)
El que lo ha escrito se hace llamar Kolombo. Cualquier parecido con aquel entrañable policía es producto de las drogas.
Aquí su fábula del moscardón:
Eso sí, el trato hacia el insecto exquisito. Si mostrara tanta delicadeza con los humanos ya sería digno de elogio.
Aquí su fábula del moscardón:
Quote:Le he dado tantas vueltas a lo de la colocación de las bombas en los trenes que me ha producido dolor de cabeza. Sin embargo, acaba de ocurrime algo que me ha despejado. Tenía la ventana abierta y ha entrado un moscardón, y no ha habido manera de echarle. El terco del insecto no hacía más que intentar salir por la parte de la ventana cerrada, dándose contra el crista una y otra vez...No había manera de dialogar con él ni inducirle con un trapito a que se fuese al lado de la ventana abierta. Qué agobio. Muchas veces las personas somos así, nos damos constantemente contra el cristal con la esperanza de que en el siguiente envite lo atravesemos o que desaparezca, una y otra vez y otra. Al fina he abirto de par en par y he esparado unos minutos en esta mañana gelida. Pero al fina lo ha conseguido. Se ha ido. Narbona estaría contenta, le he dejado vivir lo que le quede de vida al moscardón...Me llama la atención que se haya visto reflejado en un moscardón terco. Algo me dice que dentro de unos días, cuando vuelva a estrujarse los sesos, va a seguir dándose hostias contra el cristal.
¿A qué viene todo esto?
Pues a que he decidido no darle más vueltas a la colocación de explosivos hasta que no tengamos más datos.
Mi lógica me dice -sensatamente- qué no se colocaron los explosivos en marcha. Al menos no todos... Me da la intuición de que ha sido de otra manera.
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Enviado por kolombo el día 22 de Diciembre de 2006 a las 14:46 (#598)
Eso sí, el trato hacia el insecto exquisito. Si mostrara tanta delicadeza con los humanos ya sería digno de elogio.
