19-10-2009, 23:21:25
Quote:En un excelente artículo publicado en el suplemento 'ES' de La Vanguardia (19 de septiembre de 2009), el psicólogo Luis Muiño describía las bases de la "conspiranoia" (neologismo fusionado de conspiración y paranoia). La clave, según el autor, es que estas teorías cospiranoicas son indemostrables: nunca se podrán refutar ni probar. Los individuos que se apuntan o crean estas teorías consideran que detrás de todo acto hay algo oculto, se convierten en expertos y sacan conclusiones a partir de ellos. El lado oscuro de esta forma de pensamiento es peligroso: pueden caer en una interpretación paranoide de la realidad y acaban confundiendo casualidad con causalidad.
Los que defienden estas teorías son, además, muy pesados: una vez empiezan a hablar, les cuesta mucho callarse, y sus afirmaciones encuentran eco en los medios, especialmente en la red. Tratan de llamar a la desobediencia civil o a la formación de movimientos ciudadanos. Su vertiente mesiánica les lleva a intentar salvarnos a todos de las calamidades que ellos ven y nosotros no acertamos a distinguir. Como dice muy bien Muiño en su artículo, ver conspiraciones en todas partes puede resultar entretenido si nos lo tomamos con cierta distancia. Sin embargo, hay que tener cuidado: un proverbio chino afirma que lo malo de mirar siempre el fondo de las cosas es que uno acaba por quedarse allí.
Quién nos diría a nos que quien mejor definiría a los peones sería El Mundo.
(1) "...estas teorías cospiranoicas son indemostrables."
(2) "Los individuos que se apuntan o crean estas teorías consideran que detrás de todo acto hay algo oculto, se convierten en expertos y sacan conclusiones a partir de ellos."
(3) "Tratan de llamar a la desobediencia civil o a la formación de movimientos ciudadanos."
(4) "Su vertiente mesiánica les lleva a intentar salvarnos a todos de las calamidades que ellos ven y nosotros no acertamos a distinguir."
