13-03-2010, 15:41:31
morenohijazo Wrote:Lo cierto es que el otro día volví a hojear (no lo había hecho desde hace casi 25 años) un ejemplar de "1984" y recordé haber pensado que era un gran libro de ficción política, angustioso y tal, pero absolutamente inverosímil, por cuanto que los ciudadanos creen que están en guerra con Eurasia desde siempre, pese a que cuatro años antes el enemigo era Asia Oriental... y nadie parece acordarse, salvo el protagonista, de que lo que el Gobierno les informa que dijo hace varios meses (por ejemplo, las previsiones sobre la fabricación de calzado) es mentira.
Recuerdo haber pensado, claro, que era imposible. Que si alguien, pongamos Luis del Pino, defendiese la autoría de ETA, luego la negase, y luego dijese que nunca lo había dicho, nadie se lo creería. Que si alguien denunciase que tal prueba, pongamos una mochila, es falsa, no podría luego decir, sin que se le cayese la cara de vergüenza, que un policía ocultaba al juez pruebas... de esa mochila.
Para ejemplo perfecto de esto, tenemos el post que publicó Luis del Pino el día antes de la sentencia:
Luis del Pino, el 30-10-2007 Wrote:¿Qué es importante mañana?
[...]
En los últimos días, se multiplican las voces que discuten acerca de qué condenas se pronunciarán en la sentencia del 11-M, o que efectúan pronósticos sobre quién saldrá a la calle y quién no.
En el fondo, todas esas voces no hacen sino tomar el rábano por las hojas. Porque lo importante en la sentencia de mañana, lo verdaderamente importante, no son las condenas que se impongan o se dejen de imponer. Las condenas o absoluciones no son más que la consecuencia lógica del relato de los hechos, que a su vez no es sino una reconstrucción efectuada a partir de las conclusiones obtenidas durante la fase de valoración de la prueba.
Lo que verdaderamente importa de la sentencia de mañana es la valoración que los jueces hagan de las distintas pruebas practicadas. Lo que importa es si los jueces dan carta de naturaleza a la mochila de Vallecas, o si dan por buenos los efectos encontrados dentro del Skoda, o si admiten tales o cuales datos extraídos de los informes de conexiones telefónicas. Es ahí donde se juega la partida. Es ahí, en realidad, donde se ha jugado desde el principio, aunque algunos quisieran fijarnos otro terreno de juego.
La valoración que los jueces hagan de las pruebas será la que decida todos los restantes aspectos. Dependiendo de qué pruebas den por buenas, los miembros del tribunal efectuarán un relato de los hechos, que debe deducirse necesariamente de esas pruebas aceptadas. Y, a partir de ese relato de los hechos, se deducirán las condenas o absoluciones de manera casi automática.
Por eso, y aunque las absoluciones y condenas puedan ser lo más llamativo desde el punto de vista mediático, yo estaré mañana especialmente atento a otra cosa. Lo que verdaderamente me importa de la sentencia es ver qué pasa con todas y cada una de esas falsas pruebas que se nos presentaron a los españoles para construir la patraña con la que tender un manto de olvido y de silencio sobre la masacre del 11-M.
Si la sentencia de mañana sirve para desgarrar ese manto, si la sentencia de mañana pone el dedo en las distintas llagas que los medios de comunicación independientes hemos ido revelando, si la sentencia de mañana responde al sentido común a la hora de juzgar la validez de las pruebas, la partida entrará en una fase totalmente nueva.
Quizá por eso andan algunos tan nerviosos
Luego resultó que no. Que el hecho de que la sentencia diera por buena la mochila de Vallecas o la Kangoo no tenía la menor importancia, que lo que de verdad importaba era la absolución de El Egipcio y toda la murga que han estado dando con la falta de "autores intelectuales".
Luis del Pino, el 02-11-2007 Wrote:Al haber desaparecido la "motivación" del atentado representada por la Guerra de Irak, la sentencia vale tanto para un roto como para un descosido. ¿A quién correspondía la voz cantante, puesto que los "cerebros" han desaparecido? En realidad, el cuerpo de la sentencia, y en especial el episodio de Leganés, parecen poner el foco sobre el aspecto islamista, pero lo cierto es que la autoría intelectual queda en el aire. Además, ninguna de las tres máximas condenas ha recaído sobre ningún islamista. Tenemos a Trashorras, el confidente policial asturiano; a Otman el Gnaoui, delincuente de origen marroquí, del que las mismas conversaciones telefónicas grabadas que han servido para condenarle revelan que nada tiene de islamista; y, finalmente, Jamal Zougham, que nada tiene que ver con ninguno de los tres grupos mencionados: ni el de islamistas, ni el de asturianos, ni el de delincuentes marroquíes.
¿Quién decidió poner 12 bombas en los trenes de cercanías madrileños a tres días de unas elecciones, matando a 192 personas? ¿El autor intelectual era alguien perteneciente al grupo de los islamistas? ¿O estaba, por el contrario, relacionado con ese grupo que Trashorras comandaba? ¿O era alguien que daba órdenes a los delincuentes/mercenarios marroquíes? ¿O se trata de alguna persona o conjunto de personas situados completamente al margen de uno u otro de los grupos en que los condenados se estructuraban?
Si se buscara una definición en el diccionario de la expresión "Donde dije digo digo Diego", aparecería una foto de Luis del Pino y los Peones Negros (aunque también valdría para la expresión "tener un morro que te lo pisas").
